María Haydée Brenes
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Si bien la cadena hotelera “RIU Hotels & Resorts”, fue eximida por autoridades sanitarias costarricenses de la muerte del trabajador nicaragüense Antonio Pérez Sánchez, de 26 años, acaecida la noche del viernes 14 de noviembre, la ambientalista Sonia Torres, del Comité Ambiental Miramar, ubicado en Guanacaste, hizo circular algunas reflexiones por las cuales no debería eximirse a la empresa sobre el caso.

De acuerdo con Torres, aunque la empresa --premiada como la Mejor Cadena Hotelera del Año en los British Travel Awards 2008, conocidos como los “Oscar” de la industria turística-- se distingue por una calidad excepcional, facilidades de primera clase, cocina exquisita y ubicaciones en las mejores playas del mundo, parece no ser muy exigente con la contratación de constructoras, pues dos de las compañías reportadas por la prensa costarricense, Constructora Costera Pacífica (CCP) y SF Costa Rica Hotelera de Guanacaste, ni siquiera aparecen registradas en el Web de la Cámara Costarricense de la Construcción.

Nicas indocumentados
Y es que la muerte de Rafael Antonio Pérez Sánchez se dio noventa días después de que el Estado Costarricense le exigió a la empresa turística “eliminar los problemas con la potabilidad del agua y el hacinamiento” en el que vivían 346 nicaragüenses indocumentados que realizaban las labores de construcción de los tres hoteles, categoría cinco estrellas, en playa Matapalo, cerca del Aeropuerto Daniel Oduber, en Liberia, Guanacaste, con una inversión inicial de US$50 millones.

“Indignante que ocurra --la muerte-- en Costa Rica, país que ha suscrito 53 convenios internacionales en los que se reconocen todos los derechos laborales, pero no es capaz de velar por el cumplimiento de recomendaciones que eviten la violación de derechos humanos de parte de empresas que desacatan las órdenes dictadas por las autoridades sanitarias en momentos previos a la crisis”, expresa Torres.

Doblemente indignante, señala, es el hecho que sucede en un país en vías de desarrollo, que a pesar de que en “2006 recibió US$ 1.629 millones producto de la visita de 1.7 millones de personas, y brindó más de 400 mil puestos de trabajo”, sigue demostrando no estar preparado para garantizar la efectiva aplicación de las normas laborales, poniendo en evidencia la debilidad del Estado costarricense en ese campo.


Momento de hacer un alto
“Es momento de hacer un alto para medir el alcance de la ambiciosa propuesta hecha por los últimos gobiernos costarricenses, que han colocado al turismo como un sector independiente y con rectoría propia dentro de la estrategia del Plan Nacional de Desarrollo”, destaca Torres.

El desenfrenado desarrollo turístico ha sido alertado por el Estado de la nación de Costa Rica, que en su informe último señala que el área anual de nuevas construcciones reportada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), con base en los permisos otorgados, incrementó un 62% entre 2003 y 2007, y creció un 13.2% entre 2006 y 2007.

Población vs. Turismo
El crecimiento de la industria turística también preocupa a representantes del sector que, en abril de 2008, presentaron al ministro de Turismo, Carlos Ricardo Benavides, comenta Torres, los resultados de la investigación realizada por el consultor turístico Alberto Salas, “El Impacto del Crecimiento Hotelero e Inmobiliario en Algunos Sectores Costeros de Guanacaste.”

“Ese experto concluyó que el crecimiento del desarrollo inmobiliario en Guanacaste colapsará esa provincia en menos de 20 años, ya que el gobierno costarricense no tendrá la capacidad para suministrar los requerimientos de agua, energía y disposición final adecuada de los desechos sólidos ni manejo apropiado de las aguas negras y servidas a la población.

De allí que no sorprenden los conflictos entre las comunidades y los desarrolladores de proyectos al competir por los escasos recursos hídricos disponibles en el caso de Guanacaste”, manifiesta Torres.

Para concluir, Torres destaca que para los trabajadores nicaragüenses que retornaron a su país de origen, las autoridades costarricenses están obligadas a asegurarles la justa y pronta indemnización, y asegurarles un retorno digno, mediante la garantía de salarios mínimos y del respeto del régimen de riesgos del trabajo que otorga a la población trabajadora.


RIU Hotels & Resorts
Es una cadena hotelera fundada en Mallorca, España, en 1953, por la familia Riu, la cual ocupa el 27º lugar entre las mayores cadenas del mundo, y desde 1993 constituyó una sociedad con el grupo turístico alemán TUI (Touristik Union International), considerado el mayor tour operador de Europa, al que pertenece actualmente el 50% de la cadena hotelera.

La firma recibe anualmente más de 2.7 millones de clientes en 109 hoteles y posee 74,781 camas, localizadas en 16 países: Aruba, Bahamas, Bulgaria, Cabo Verde, Chipre, Croacia, Cuba, España, Estados Unidos, Jamaica, Malta, Marruecos, México, Portugal, República Dominicana, Túnez y Costa Rica, esta última a partir de 2009.