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“El Gobierno ha decidido pasarle la cuenta a todo aquel que se opone, a todos los que están en desacuerdo, yo soy el primero de toda una larga lista de gente a condenar”, dijo anoche el italo-nicaragüense Alberto Stefano Boschi, quien podría ser condenado hoy a dos años de prisión y cien días multa por portación ilegal de armas de fuego y por supuestamente haber inducido a las personas que habrían lesionado al periodista del oficialista Canal 4, Antenor Peña.


Posible huelga de hambre
El militante del MRS no descartó la posibilidad de recurrir a la huelga de hambre como método para revertir la sentencia en su contra, no obstante, dijo que primero tiene que reflexionar y consultarlo con sus amigos, quienes reaccionaron molestos por el fallo del juez Octavo Local Penal de Managua, Celso Urbina, quien se tomó seis horas para dictar un fallo que ya había sido anunciado por el acusado desde hace días, cuando dijo que “la sentencia ya estaba hecha”.

“Boschi es el primer preso o condenado político de la historia moderna en Nicaragua”, dijo por su lado el abogado Alberto Novoa, quien adelantó que apelará del fallo condenatorio que será dictado a las ocho de la mañana de hoy, pero señaló que es difícil revertir una sentencia cuando ésta no ha sido dictada conforme a derecho, sino por circunstancias de carácter político, porque la misma fiscal Stefanie Pérez esgrimió como agravante el hecho de que Boschi habría cometido el delito por ideología u opción política.

Norwin Solano, Director del Área Jurídica del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, afirmó que la sentencia condenatoria que dictó el juez Urbina “es una muestra de cómo marcha la justicia en el país entrelazada con intereses reales de algunos actores políticos que están interesados en condenar a todo aquel que se le opone a su política de animadversión, agresión, chantaje y amenaza”.

Los hechos por los que Boschi fue juzgado se dieron el 30 de julio pasado, en la Rotonda “Rubén Darío”, cuando un grupo de orteguistas impidió una protesta que se realizaría contra los rótulos de Daniel Ortega.


“¡Qué sabe el chancho de pasta de dientes!”

La protesta de los dos grupos dio paso a una reyerta entre la Policía y los sandinistas, donde Antenor Peña resultó herido en una de sus piernas por una pedrada, que ni él mismo sabe quién se la tiró.

En el debate de pena, la Fiscalía pidió la pena máxima de un año de prisión para Boschi por supuestamente haber inducido las lesiones, y otro año de cárcel y 100 días multas por la portación ilegal de armas, delito que para el juez quedó probado con el dicho de los testigos orteguistas que no supieron describir ni cómo era el arma ni en cuál mano supuestamente la tenía Boschi. Éste, por medio de su abogado, solicitó las penas mínimas que existen para cada ilícito.

El doctor Novoa señaló que demostró ante el juez que Boschi no portaba arma alguna, y que de acuerdo con la teoría del delito, Boschi no pudo haber inducido masivamente a un grupo de personas a cometer un ilícito, pero el juez no tomó en cuenta esos argumentos.

Tampoco tomó en cuenta el video del Canal Dos que demuestra que los agredidos fueron Boschi y su gente, quienes declararon a su favor. El juez dijo que esos testigos no tienen credibilidad y que el video sólo aporta información parcial.