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La Conferencia Episcopal de Nicaragua a través de su vocero, el sacerdote Rolando Álvarez, agradeció a la feligresía por participar en las 300 procesiones realizadas a nivel nacional el pasado domingo, y en las que los sacerdotes, además de orar por la paz, criticaron la violencia de la semana pasada.

“Estamos contentos por la afluencia de feligreses que hubo en cada una de las parroquias donde se oró con mucho fervor por la paz en Nicaragua, una paz que nazca de la verdad y de la justicia”, expresó Álvarez a EL NUEVO DIARIO.

El cura insistió en que las procesiones no se organizaron con el propósito de oponerse al Gobierno, como lo aseguraron algunos funcionarios gubernamentales.

“Agradecemos a nuestro pueblo la procesión de fe, pues siempre serán bendecidos”, expresó Álvarez, quien agregó que “en la gente hay un enorme deseo para que Nicaragua viva en paz, pero paz basada en verdad y en justicia”.


Seguir el proceso
Álvarez reiteró el llamado de la Conferencia Episcopal de “agotar todos lo recursos constitucionales, jurídicos y democráticos para superar la crisis” post electoral que atraviesa Nicaragua.

El Obispo de Granada, monseñor Bernando Hombach, fue especialmente duro contra el Gobierno en la homilía de la misa que antecedió la procesión. “Venimos sin piedras en las manos, sin morteros y sin nada, solamente caminando por el mismo camino que busca nuestro pueblo, que lleva al reino de la justicia y de la paz”, dijo Hombach.

Mientras, el Vicario de la Diócesis de Granada, monseñor Alfonso Alvarado Lugo, expresó que los “sandinistas orteguistas vienen burlándose de los signos que nosotros tenemos, porque hablan de una alianza y reconciliación nacional, hablan de que el amor es más fuerte que el odio, y para burlarse de nosotros pusieron en las rotondas a cierta gente que se llaman ‘rezadores’, que oraban por la paz, pero esas actividades mostraban todo lo contrario, y las obras son las que hacen conocer el fruto”.

“Se cierne sobre nuestro país una nube oscura que llena de tristeza a muchos corazones, y de incertidumbre a muchas familias”, dijo, por su parte, monseñor Bosco Vivas Robelo, Obispo de la Diócesis de León y Chinandega.