•   Granada, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

En 1993, cuando el francés Pascal Picot dijo que quería instalarse en Granada, sus amigos lo vieron como un loco. No podían creerlo. La ciudad colonial estaba descuidada, muchas casas estaban dañadas y ocupadas por quienes no eran sus propietarios, no había turismo y tampoco había muchos extranjeros radicados.

Pero él ya había sido conquistado por el ambiente y la dulzura de la ciudad, y por las personas que lo acogían y lo convidaban a conversar, comer o beber uno que otro trago.

Procedente de Costa Rica, llegó a Granada con la firmeza de no querer volver a Europa, porque en Centroamérica miraba mucho potencial turístico.

Cuando empezó a vivir definitivamente en Nicaragua, lo primero que hizo fue buscar una de esas casas con hermosas columnas de madera, techos altos y de tejas, paredes de adobe y patios centrales.

"Sentí que Nicaragua era mi país", confiesa.

 

Usted llega enamorado de Granada, ¿cómo fue el surgimiento de su empresa?

Tenía poco de haber llegado y recibí la llamada de unos amigos que había dejado en Costa Rica. Me dijeron que querían venir a visitarme, querían conocer Granada, pero también querían ir a San Juan del Sur, León y Matagalpa. Me pareció bien. Yo les dije que tenía una casa grande y con varios cuartos, entonces me senté a hacer un pequeño programa y cálculos para saber cuánto podía costar. Ellos vinieron y les gustó. Luego vino el segundo grupo de amigos, después el tercero y luego los amigos de los amigos… todos están encantados de visitar Nicaragua y yo de ser guía, cuando recorremos todo el país. Así nació Oro Travel, la primera turoperadora receptiva del país.

 

¿Había más turoperadoras en ese entonces?

Ya existía Careli Tours, que se encargaba prácticamente de los grupos que venían de Canadá y que estaban hospedados en Barceló Montelimar, un hotel que tampoco tenía mucho tiempo de haber abierto sus puertas. Empezamos en 1994, iniciamos los trámites necesarios y desde 1995 estamos legalmente registrados. Desde entonces, empecé a trabajar de forma más formal y profesional con un manual de ventas.

 

¿Ha cambiado el turismo en estos años?

Claro que sí. Nada que ver con los años 1994 y 1995. Hemos pasado una etapa importante: hemos aprendido y crecido mucho. El turismo se está fortaleciendo, pero seguimos siendo un destino nuevo a nivel mundial y el hecho de ser nuevo es un aspecto muy interesante, porque los turoperadores están buscando destinos diferentes a Cancún o República Dominicana, que son destinos muy concurridos.

 

¿Entonces hay buenas perspectivas en el turismo?

Creo que sí, Nicaragua es un nicho nuevo. Veo un futuro prometedor para el turismo. Pero para eso hay que atender, entre otras cosas, el tema de la infraestructura en ciudades importantes como Granada y León, y en las zonas remotas del país: las montañas de la región central o en Río San Juan, por ejemplo. Las ramificaciones del sector turismo entran en el interior de Nicaragua. De repente una familia campesina que tiene una casa clásica con cuatro cuartos a disposición, podría alojar a turistas que vienen de paseo y así empezar en esta industria. Esto es algo impensado hace diez años.

 

Usted incursionó también en la parte de comidas y bebidas con un restaurante que varias personas opinan es el mejor de Granada, ¿háblenos del Bistró Estrada?

Bistró Estrada es un lugar caluroso y encantador. Lo abrimos hace dos años y medio en un inmueble que conserva el entorno arquitectónico propio de Granada. Tenemos una variada cocina local, cocina internacional y, por supuesto, la creatividad del chef; nuestra clientela es una mezcla muy agradable de extranjeros y nicaragüenses, incluso muchos granadinos. Se puede disfrutar de una sala cerrada con aire acondicionado, y de los corredores que están frente al patio central con una buena comida y vino.

Apoyamos a los artistas, pintores, escultores y músicos con presentaciones. Hemos trabajado bastante en el servicio y la calidad, y creo que es un lugar que ya no necesita tanta publicidad. En el mismo edificio tenemos el Hotel Estrada, abierto desde octubre de 2013 con siete habitaciones cargadas de mucha personalidad.

 

¿Qué retos puede tener el sector turístico?

Encontrar personal que hable inglés es un gran reto. Algunas universidades que enseñan turismo tienen el inglés como una materia facultativa y no debería ser así, debería ser obligatoria. Además, ya deberíamos hablar de un tercer o cuarto idioma como el francés, el alemán o el chino, haya o no haya canal interoceánico. Sin embargo, hay otro factor que frena el desarrollo y es el asunto de las conexiones aéreas, que son insuficientes y costosas, así que todo es un conjunto.

 

¿Qué opina del canal interoceánico que se pretende construir en Nicaragua?

Es un tema con muchas preguntas e interrogativas. A título personal, soy procanal. Soy procanal si se hace en condiciones adecuadas, atendiendo las normas legales en las expropiaciones. Otro asunto importante es la parte ecológica, que debe manejarse muy profesional, porque es obvio que la parte negra de un megaproyecto como este es el impacto en el medio ambiente, en el lago y en toda la ruta. En la parte económica, creo que para Nicaragua sería una oportunidad única que no volvería a reproducirse en los próximos mil años. Hay que aprovechar esta oportunidad.

 

El empresario

Pascal Picot
Origen: francés
Profesión: administrador de empresas.
Idiomas: francés, alemán, inglés, italiano y español.

 

Desde hace 21 años reside en Granada, está casado con una nicaragüense, tiene tres hijos, es amante de la comida nica y ya tiene un terreno comprado en el cementerio de Granada, dice.