•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

El examen de Papanicolaou sigue siendo el método más efectivo para detectar de forma temprana el cáncer de cérvix, que es el tipo de cáncer más frecuente entre las mujeres nicaragüenses; sin embargo, hay una serie de errores que se pueden cometer en el proceso de realización, y ello podría estar influyendo en la alta incidencia de esta enfermedad.

191114 control

“En todos los países de Latinoamérica se gasta una cifra impresionante en la lucha contra el cáncer de cuello uterino y no se produce una mejoría estadística real en la detección temprana del cáncer (entonces) algo está fallando, y creo que es la calidad con que se hacen las cosas, desde la toma de la muestra hasta el análisis de la muestra”, consideró la patóloga Graciela Ghirardi.

Esta especialista argentina, junto a otros homólogos latinoamericanos, estadounidenses, europeos y nicaragüenses, participan en el XXI Congreso Centroamericano y del Caribe de Patología, el cual inició ayer en Managua y finalizará el próximo 22 de noviembre. El lema de este evento es “Salvando Vidas. Diagnóstico Precoz del Cáncer”.

El doctor René Velásquez, especialista en Patología y docente de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, UNAN-Managua, señaló que la mala realización de un Papanicolaou puede desembocar en un “falso negativo”, lo cual quiere decir que la paciente tiene la lesión precursora del cáncer, pero que no le fue diagnosticada.

Las dos principales causas de un “falso negativo”, dijo Velásquez, son que la muestra sea mal tomada y que no haya una buena lectura de ella, aunque refirió que la primera es la más frecuente hasta en un 50% de los casos.

Paso a paso

Ghirardi explicó que, en el caso de la toma de la muestra, el error que puede presentarse es que el o la especialista, tome la muestra de una zona donde no se aloja el Virus del Papiloma Humano, VPH, que es el principal factor para el desarrollo de casi todos los tipos de cáncer cervical.

Indicó que lo ideal es que la muestra contenga entre 30,000 y 50,000 células, pues lo que buscan es una célula o más que tengan modificaciones producidas por el VPH, que son las alteraciones que preceden a la aparición del cáncer. “Hay un abanico de cambios en la morfología de las células que los patólogos deben saber identificar”, apuntó.

En cuanto al procesamiento de la muestra en el laboratorio, que consiste en colorear las células para que sus características se hagan visibles, Ghirardi dijo que los errores pueden ser dos: exceder el tiempo de exposición de las células y aplicar colorantes que estén vencidos.

Finalmente, cuando el patólogo o patóloga toma la muestra para analizar sus características a través de un microscopio, la lectura debe hacer en zigzag tanto a lo largo como a lo ancho de la plataforma donde se encuentra. De no hacerse de esta forma, advirtió, el o la especialista puede estar dejando por fuera células cancerígenas.

Calidad y cobertura

En ese sentido, Ghirardi destacó que es fundamental el entrenamiento del personal que manipula la muestra en esos tres pasos.

En tanto, Velásquez afirmó que es importante que se realicen controles de calidad de forma periódica, pues así se identifican las unidades de salud donde se están produciendo muestras inadecuadas y se preparan capacitaciones a su personal. “El ente que debe regular todo esto es el Ministerio de Salud, y aunque se hacen controles, son esporádicos, no sistemáticos”, subrayó.

El especialista señaló que además de haber errores en la realización del Papanicolaou, en Nicaragua son pocas las mujeres que acceden a este examen. Según Velásquez, para que un programa de prevención tenga un impacto en la morbilidad y mortalidad por cáncer de cérvix, se debe cubrir a al menos el 60% de la población en riesgo, pero en el país, la cobertura no supera el 20%.

En Nicaragua se diagnostican entre 300 y 350 casos nuevos de cáncer de cérvix al año, y el 50% son detectados en estadio tardío, apuntó Velásquez, quien agregó que la mayoría de mujeres que acceden al Papanicolaou son de las zonas urbanas, debido a la cercanía a las unidades de salud y a que están más conscientes del riesgo que corren una vez que inician su vida sexual.

Una alternativa

Uno de los temas discutidos por los y las especialistas en el XXI Congreso Centroamericano y del Caribe de Patología, es la citología en líquido para la detección temprana del cáncer de cérvix, un método más caro, pero con el que se recogen muestras más explícitas que facilitan el diagnóstico.

La doctora Raquel Garza Guajardo, de México, aseguró que con este examen se disminuyen en gran medida los errores que puede cometerse con la citología convencional (Papanicolaou) y, además, permite detectar más lesiones previas al desarrollo del cáncer.

“Con la citología convencional, el 90% de la muestra se va a la basura, de tal manera que tenemos pocas células y no podemos controlar la calidad de la muestra porque puede estar no bien fijada, mal teñida, etc.”, refirió.

Explicó que en el caso de la citología en líquido, la muestra es tomada con un cepillo que cubre todo el cérvix y en lugar de poner las células en una lámina, el cepillo se introduce en un medio líquido, de tal manera que al laboratorio llega el 100% de la muestra.

El doctor Hugo Argüello, presidente de la Asociación Nicaragüense de Patología y de la Asociación Centroamericana y del Caribe de Patología, indicó que dicha prueba se introducirá pronto en el Hospital Militar.

 

50 Por ciento

de los casos de cáncer de cérvix en Nicaragua son diagnosticados en un período tardío.

 

60 Por ciento

de las mujeres, como mínimo, deberían tener acceso al Papanicolaou para prevenir el cáncer de cérvix.