• Isla de Ometepe, Rivas |
  • |
  • |
  • elnuevodiario.com.ni

Con su mochila en mano salió en el 2000 de su casa natal, ubicada en Haarlem, Holanda, decidido a recorrer el mundo y en su itinerario de Venezuela a México incluyó a Nicaragua.

En esa ocasión el holandés Martin Priester era un joven de 23 años, recién graduado en Administración de Empresas y exresidente de naciones como Inglaterra, Israel y Canadá. También había recorrido varios países y por esta razón se considera un “ciudadano del mundo”.

La cultura y las bellezas naturales de Nicaragua, como sus lagos y volcanes, atrajeron su atención, por lo que volvió en 2002 para promover el ecoturismo mediante la construcción de un hotel, cuya inversión supera los US$500,000.

Se trata del hotel Totoco, localizado entre la selva del volcán Maderas, en la isla de Ometepe, y del cual Priester es su representante y gerente general.

Cuéntenos cómo surgió el proyecto.

Cuando regresé en 2002 estuve tres semanas investigando sobre la viabilidad de un proyecto ecoturístico y al año siguiente tomé la decisión de dejar mi trabajo en Holanda, para trasladarme a Nicaragua por 18 meses, tiempo en el que estuve mejorando mi español y trabajando en Granada e indagando con dos amigos sobre el proyecto y después regresé a mi país a presentar mi propuesta a inversionistas, y tuvo aceptación, porque en siete meses conseguí el financiamiento.

¿Cuándo inició la construcción y en qué consiste?

En el 2007 logramos comprar el terreno, luego se hizo el acceso de 1.5 kilómetros por un área rocosa y en mayo de 2008 se inició la construcción de las 8 cabañas, el bar y restaurante, piscina y la finca orgánica, hasta concluir en 2012.

¿Los inversionistas son todos holandeses?

Se trata de una empresa madre de capital holandés que mostró interés en invertir en ecoturismo, y en el proyecto se contempla que mi función de gerente y representante es por diez años, o sea que en 2017 yo entrego el hotel.

¿Cuál es la categoría del hotel en cuanto a estrellas y principalmente de dónde provienen sus clientes?

Aunque nadie ha llegado a evaluarnos, yo considero que somos de 3 a 4 estrellas; el 50% de turistas que recibimos son de Estados Unidos y Canadá, 40% europeos y el resto de Centroamérica y nacionales.

Usted ha viajado por muchos países, ¿por qué escogió Nicaragua y la isla de Ometepe para promover su proyecto?

Centroamérica es muy linda por sus bellezas naturales. Lo que me gustó de Nicaragua es su cultura, su gente y que es una nación pacífica, por eso la seleccionamos para hacer el proyecto que inicialmente estaba previsto realizarlo en el Pacífico, para turismo de playa y sol, pero el costo era mayor y en la isla de Ometepe encontramos las condiciones para invertir, porque es un destino ecoturístico, una zona protegida, con mucha belleza natural.

¿De qué manera beneficia el turismo ecológico a la isla de Ometepe?

En el cuido de sus recursos naturales, sobre todo por tratarse de una reserva natural y de biosfera, y esto va a permitir que futuras generaciones de isleños también puedan aprovecharlas y para lograr esto se requiere de un manejo sostenible por parte de la población y empresarios, pero también el Gobierno debe impulsar la protección y restauración de dichos recursos, porque el turismo ecológico atrae a un tipo de cliente que busca las atracciones naturales.

¿De qué tipo de recursos naturales dispone la isla de Ometepe para el ecoturismo?

Ofrece el avistamiento de aves y animales acuáticos del humedal Istiam, la selva virgen del volcán Maderas, la Peña Inculta, la punta Jesús María, Charco Verde, el propio lago Cocibolca incluyendo la costa de la isla, también es una atracción principal para los ecoturistas.

¿Hay potencial en Nicaragua para el ecoturismo?

A nivel personal siempre he considerado el ecoturismo como el mejor modelo turístico para el futuro de Nicaragua; en cualquier lugar del mundo donde hay belleza natural existe un potencial para el ecoturismo, y acá hay más belleza natural que en la gran mayoría de países en el mundo, así que el potencial en Nicaragua es alto.

Inversionista

Martin Priester

Edad: 37 años

País: Holanda

Oficio: Administrador de Empresas y gerente general del hotel Totoco.

El empresario indicó que el hotel Totoco genera 19 empleos, tiene capacidad para alojar a 30 huéspedes y que la energía es suministrada mediante paneles solares.

Destaca la instalación de letrinas aboneras que permiten trasformar las heces en abono orgánico después de un proceso de 12 meses.

Como parte del proyecto han reforestado tres hectáreas de la finca con 1,500 árboles autóctonos y 500 plantas frutales.

En el lugar los visitantes pueden encontrarse con corales y escorpiones “porque aquí no matamos a estos animales que son parte de las sorpresas con que pueden encontrarse los turistas que buscan algo nuevo”.