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La prohibición del uso de aviones no tripulados en el espacio aéreo nacional, emitida por el Instituto Nicaragüense de Aeronáutica Civil, INAC, perjudicará a productoras audiovisuales que trabajan anuncios comerciales con este tipo de tecnología, dijo ayer Juan José Granados, uno de los pocos ciudadanos que poseen drones en Nicaragua.

Granados dijo que ha trabajado en la confección de dos drones desde 2011, para prestar el servicio de fotografía y vídeo aéreo en el área de la publicidad, proyecto con el que incluso ganó el premio nacional a la innovación, promovido por la Vicepresidencia de la República.

Explicó que aparte de él, las empresas de publicidad que están recurriendo cada vez más a este tipo de tecnología se verán perjudicadas si el INAC prohíbe y no regula el uso de drones. Mencionó que los drones aminoran los costos por aérea respecto a otros servicios como el de helicópteros. Además, asegura que tienen la capacidad de elevar cámaras profesionales y garantizar mayor precisión.

Sorprendido

Este ingeniero en Computación dijo que le sorprendió la disposición del INAC, y que aunque reconoce como válido el temor de un accidente, señala que restringir no es la vía adecuada. “La restricción no va limitar esto, más bien va en sentido contrario, creo que incentivarlo y regularlo de la forma adecuada es lo mejor”, señaló.

En el comunicado del viernes, el INAC prohibió la utilización de drones que operan a una elevación mayor a los 100 pies de altura con 30 metros horizontales de desplazamiento, argumentando que estos aparatos se vuelven un obstáculo en el espacio aéreo. Granados dijo que la prohibición va en contra de la promoción de los avances tecnológicos.

Utilidad y riesgo

Mencionó que las utilidades de los drones son muchas, entre ellas la topografía, revisión de líneas de transmisión eléctrica, investigación de volcanes y el salvamento de personas tras un desastre natural. De la misma manera, dicha tecnología puede ser mal utilizada, como por ejemplo en el espionaje y ataques a distancia.

Granados explicó que los drones no pueden ser identificados por los radares de Aeronáutica Civil, por ser muy pequeños y por ello en manos inadecuadas pueden ser utilizados para tráfico de drogas en cárceles, exposición de personas al peligro, invasión de áreas restringidas como aeropuertos y bases militares.