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El reconocido ambientalista Jaime Incer Barquero recordó a los neosegovianos, durante una visita a las Aguas Termales Don Alfonso, que la conservación de los pinos en la cordillera Dipilto-Jalapa es vital para conservar el agua superficial, ante la carencia de acuíferos subterráneos. “Esta montaña de pinos es una esponja de agua. Y todos estos ríos que se ven correr vienen de allá arriba, porque el bosque condensa humedad y filtra agua. En la medida que vayamos destruyendo esa cordillera, los ríos se van a ir agotando”, advirtió el científico nicaragüense.

Remarcó que toda el agua de la que se dispone en Nueva Segovia viene de la cordillera Dipilto-Jalapa, la cual por ser una zona elevada, las nubes condensan humedad y el bosque atrapa agua, la infiltra y así se forman los ojos de agua.

“En la noche cuando las montañas se cubren de nubes, gotea, y ese rocío es el que va formando el agua. Cuando se destruye el bosque en esas montañas la condensación es menor. Toda esta gente que vive a lo largo de esta carretera (Ocotal-Jalapa) va a padecer de veranos muy secos, más ahora con el cambio climático”, comentó Incer.

DESPROTECCIÓN

El reconocido científico lamentó la extensión de la suspensión de la veda del pino a las áreas protegidas.

“Las áreas antes protegidas, ahora han quedado abiertas al saqueo. Si esto sigue, vamos a quedarnos sin pinos en Nueva Segovia, Madriz, Estelí, Jinotega”, lamentó Incer Barquero.

Aconsejó a la ciudadanía, no dejarse engañar por los argumentos de los empresarios de la madera y funcionarios públicos, que argumentan la necesidad del buen manejo de los pinares para controlar el gorgojo descortezador del pino.

Dijo que en un recorrido reciente por los bosques de San Fernando, encontró fustes de árboles “anillados” (corte de la corteza) o árboles inyectados con sustancias para secarlos.

“Además, muchos de esos fuegos fueron provocados, para decirle al Marena (Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales): ‘ve, eso está quemado, no sirve’. Entonces hubo una intención de destruir el bosque”, razonó.

ROYA TRAS DESPALE

Ante el otro fenómeno que impactará en la cordillera, como es la práctica de tala rasa de bosques latifoliados y pinares, para extender cafetales a mayores alturas, Incer Barquero sentenció que “tarde o temprano los mismos cafetales van a sufrir la falta de sombra y de humedad que los bosques condensan (…) y la roya va seguir feliz y campante haciendo estragos”.

También advirtió que el uso de máquinas ruidosas como tractores bulldozer, camiones y motosierras que usan los madereros, ahuyenta a la fauna silvestre. “Cuando fui allá (al bosque) no vimos ni un solo pájaro, no vimos nada. La fauna es solidaria del bosque; la fauna muere cuando muere el bosque, porque allí se alimenta, se refugia, anida”, expresó.

Explicó que las semillas del pino, cuando se abre el cono, unas caen al suelo y otras son picoteadas por ciertas aves que las comen y luego con la defecación en otros lugares, expanden los pinares.

“Esos pinos en el volcán San Cristóbal y en el Casita, ¿cómo vinieron de allá hasta acá?... Sencillamente, los pájaros que comen allá en Nueva Segovia cruzan la llanura del Pacífico y depositan (sus heces) en las alturas de los volcanes”, aseguró.

MIEMBRO HONORARIO

Jaime Incer Barquero fue nombrado miembro honorario de la Cooperativa de Servicios Múltiples de Desarrollo del Turismo en Las Segovias, Codetur, por los socios segovianos.

También visitó el sitio de Aguas Termales Don Alfonso, en Aranjuez, donde Codetur planea acondicionar una serie de servicios para recibir turistas a partir del 15 de diciembre próximo.

45 mil habitantes de la ciudad de Ocotal dependen de la única fuente de abastecimiento de agua potable, en las laderas de la subcuenca del río Dipilto.

103 mil hectáreas anuales es el promedio de pérdidas por incendios forestales, según la Defensa Civil del Ejército.

10 mil hectáreas de áreas protegidas se quemaron en el año 2013.