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El contralor propietario Fulvio Palma Mora, desde su cargo, recomendó que se le diera trabajo a Lisbio Bermúdez Carballo, un cuestionado ex funcionario del Instituto Nicaragüense Tecnológico (Inatec), que fue denunciado en la Contraloría de pedir viáticos para viajes de trabajo al exterior, cuando realmente se quedaba en su casa en Masaya, y señalado de usurpar funciones como auditor interno.

Palma Mora, en una entrevista con EL NUEVO DIARIO, defendió su actuar indicando que lo que se ha dicho de Bermúdez “son puras especulaciones” aun cuando el mismo ex funcionario que fungió como auditor interno del Inatec, reconoció que nunca había salido de Nicaragua y que sí había adquirido los viáticos.

Mientras tanto, ninguno de los contralores se atrevió a hablar del tema, unos porque se escondieron, otros por sus lazos de amistad con el colegiado liberal de origen leonés, en un actuar que deja mucho que desear, tomando en cuenta que cuando se trata de actos irregulares ajenos al ente fiscalizador, son los primeros en brindar declaraciones.

La recomendación de que se empleara a Bermúdez la hizo Palma Mora el 27 de marzo de 2006, fecha en que envió una carta en papel membretado de la Contraloría y con su sello de miembro del Consejo Superior, al entonces presidente Ejecutivo del Instituto de la Vivienda Urbana y Rural (Invur), Adolfo Chamorro César.

En el escrito, en donde el colegiado le presenta y recomienda a Bermúdez al titular del Invur, afirma categóricamente que el cuestionado ex auditor del Inatec “es una persona con grandes deseos de superación, disciplinada, de buenas costumbres y desempeñaría una buena labor para un cargo de acuerdo a sus conocimientos”.

EL NUEVO DIARIO había publicado denuncia

Chamorro no dudó en darle empleo como auditor a Bermúdez, pues se trataba de una persona recomendada por un contralor, que aún cuando EL NUEVO DIARIO ya había hecho públicos los señalamientos de presuntos actos de corrupción en su contra el 14 de febrero de 2006, no le importó interceder por empleo para él. Tratamos de localizar a Chamorro, pero no fue posible, y lo mismo ocurrió con Bermúdez.

Según la denuncia interpuesta por trabajadores de Inatec en la Contraloría, Bermúdez cobró cuatro veces viáticos para viajar a Honduras. Primero asistió una semana a un seminario del Incae. Luego dijo que viajaría por asuntos de trabajo una semana y sólo fue un día, a pesar de que cobró más de un mil dólares por ocho días.

El tercer viaje de Bermúdez Carballo sería del 16 al 20 de enero. Pidió de nuevo viáticos, pero no viajó, supuestamente por enfermedad. Luego para estar en Honduras del 6 al 10 de febrero vuelve a pedir viático, pero se quedó en su casa.

Reconoció farsa de los viajes

Un día después de que la información fue dada a conocer por este medio, el entonces director Ejecutivo del Inatec, Roberto Porta, envió una carta al presidente de la Contraloría Guillermo Argüello Poessy, en donde le señala que Bermúdez le admitió las anomalías denunciadas.

“El Lic. Bermúdez confirmó la información aparecida en EL NUEVO DIARIO (cobro de viáticos para viajar a Honduras, sin realizar el viaje en dos oportunidades, y regreso anticipado en un tercer viaje sin reembolsar los viáticos no utilizados) alegando problemas de salud”, dice la carta de Porta, quien señaló que como se trataba del auditor interno de la entidad sometía a consideraciones del Consejo de Contralores su actuar de conformidad con la ley.

Se jactaba de sus amistades

Roberto Porta aseguró a END que Bermúdez canceló la totalidad de los gastos en los que incurrió de manera irregular, luego de firmar un compromiso de pago con la institución, que ascendían a unos 1,500 dólares.

Según Porta, Bermúdez contaba con su autorización como director ejecutivo para efectuar los trabajos de auditoría y otras actividades, que implicaban viajes o giras internas.

“Pero de eso a que cualquier anomalía que haya cometido en el cumplimiento de sus obligaciones, haya tenido mi aval, obviamente que eso no”, explicó el ex titular del Inatec.

“Lo que pasa es que él era un poquito fachento. Sí, que mirá, que yo hablo con el director ejecutivo todos los días, que yo soy amigo de fulanito, que yo soy amigo de los contralores. ¿Me entendés? Ese tipo de personas orgullosas, que les gusta ostentar contactos”, afirmó Porta.

Según Porta, al enterarse por medio de un artículo de EL NUEVO DIARIO publicado en febrero de 2006, sobre una denuncia en contra de Bermúdez por el mal uso de los bienes de la institución y abuso de autoridad, solicitó a la Contraloría el inicio de una auditoria para determinar las correspondientes responsabilidades.

La presión de las investigaciones, según el ex director de Inatec, motivó a Bermúdez a poner su renuncia.

“Sin embargo, para sorpresa mía, me di cuenta de que estaba trabajando en el Invur. Me pareció sorprendente, porque se supone que si estás bajo investigación, no podrías trabajar en otra entidad del Estado”, afirmó.

En su momento, el ex auditor del Inatec aseguró que había realizado los viajes al exterior supuestamente inventados, y que las pruebas las tenía la Dirección General de Migración y Extranjería.

Otra denuncia contra Bermúdez

Pero los señalamientos en contra del recomendado del colegiado Palma Mora, siguieron luego, cuando ya ocupaba el cargo de auditor interno del Invur. El 19 de enero de este año, en la Contraloría se interpuso una denuncia en contra de Bermúdez, por usurpación de funciones, actos deshonestos, mal uso de bienes del Estado y abuso de autoridad.

El 29 de marzo de 2007, todos los contralores, incluyendo al mismo Fulvio Palma, decidieron de manera unánime “trasladar el caso a la Dirección General de Fortalecimiento del Control, a fin de que la Dirección de Fomento y Control de Auditorías Internas de la Contraloría General de la República, verifique y le dé seguimiento al cumplimiento de las NAGUN, el debido proceso, y demás normas relacionada en el presente caso, y remita sus consideraciones al Consejo Superior de la CGR”·

Desde entonces, el caso se encuentra en “revisión” bajo esa instancia del ente fiscalizador, la cual es dirigida por el doctor Humberto Avilés Bermúdez, a quien tratamos de abordar sobre el asunto, pero se encuentra fuera del país.

“No puedo juzgar la conducta de mi amigo”

EL NUEVO DIARIO abordó al vicepresidente de la Contraloría, Lino Hernández, para conocer su opinión sobre la actuación de su colega Fulvio Palma, de recomendar para un cargo público a una persona cuestionada por irregularidades en la gestión pública.

Incómodo por las preguntas, Hernández reconoció que los lazos de amistad con Palma, no le permitían emitir opinión alguna.

“Mirá, yo no puedo juzgar la conducta personal de mi amigo Fulvio. En todo caso, serían otras instancias las que podrían juzgar eso. Pero si él da una carta, en su momento, eso es algo personal de él, que no lo hemos analizado ni creo que lo vayamos a analizar, porque si yo hago algo yo respondo por mis acciones personales”, se justificó Hernández, olvidando que la carta cuenta con el membrete de la Contraloría y con el sello de Miembro del Consejo Superior.

El vicepresidente del ente fiscalizador dijo que no se podía juzgar la decisión “personal” de Palma, como tampoco la participación del contralor suplente Vicente Chávez, quien ha sido señalado como operador del partido Frente Sandinista, en polémicos casos propiedad.

“Es que nosotros no podemos juzgar. Está el otro caso, el del contralor suplente (Vicente Chávez). Correspondería, si hubiera mérito, a la Asamblea, no a nosotros”, afirmó.

“Sinceramente no puedo juzgar las actitudes personales. Yo hasta ahora miro esa carta, que no es una resolución de la Contraloría. Es algo que le da él (Palma a Bermúdez). Me imagino que es su amigo personal”, comentó.

“¿Esto es tráfico de influencias?”, le preguntamos. “No te podría decir. Además, eso lo hizo en su carácter personal. No estamos juzgando a Fulvio tampoco. Cada quien responde por sus acciones”, respondió.

Palma se defiende y se enreda

El contralor Fulvio Palma Mora se defendió, argumentando que lo único que hizo fue recomendar a una persona que calificó de “excelente”, pero en medio de sus declaraciones se enredó en fechas, dijo que no había una resolución de la Contraloría que confirmara las anomalías, y hasta nos acusó de falsificar documentos.

¿Usted conoce a don Libio Bermúdez Carballo?
Así es.

¿Cuál es el concepto que tiene usted de él como funcionario?

Bueno lo conozco de una manera somera, no es una gran amistad, y lo conocí hace unos seis meses, y hasta donde sé es una excelente persona.

¿Por qué, entonces, conociéndolo tan poco, lo recomendó a don Adolfo Chamorro para que le dieran trabajo como auditor interno en el Invur?

Bueno, porque me pidió Adolfo Chamorro que le diera (referencia) de una persona, que le recomendara a una persona, y como él llegó a solicitarme (ayuda) porque estaba sin trabajo, y sé que es contador público, entonces lo recomendé en ese problema.

Usted dice que tiene de conocerlo sólo seis meses, pero esta carta recomendación suya es del 27 de marzo del 2006, es decir, hace casi dos años.

Le puse digamos, pues que lo conocía, que quería… o sea, que consiguiera trabajo, andaba bastante fregado, bueno, y así es. Tenía como seis meses de conocerlo cuando esa carta.

Pero esta persona ha sido sumamente cuestionada, es más, en Inatec todavía…

Bueno, pero es que esas son todavía especulaciones, todavía no hay una resolución firme, nosotros no hemos tomado una decisión sobre eso.

Tenemos información extraoficial de un informe de auditoría que confirma todas las irregularidades cometidas por este señor.

Yo no he visto ese informe.

¿Le parece correcto que como contralor usted recomiende a esta persona para que le den trabajo, con papel membretado de la Contraloría?

Es que, digamos, yo no he visto ese informe, si lo he tenido antes de recomendarlo, yo no lo recomiendo.

EL NUEVO DIARIO, un mes antes, había publicado información de las anomalías, ¿usted no vio estas publicaciones? (mostramos un papel impreso con la página web del diario del 14 de febrero 2006)

Todavía todo eso son especulaciones, vos sabés que en estos casos son personas que...

Tenemos esta carta (se la mostramos) del señor Roberto Porta, donde dice que el señor Bermúdez confirma que pedía viáticos y se quedaba en su casa. ¿Son especulaciones?

Con respecto a esto, él regresó sus viáticos.

¿Se corresponde con las normas de auditoría y con las leyes relacionadas al buen manejo de los recursos públicos?

(Silencio)… Pues depende, depende en realidad, a mí me lo presentaron y yo lo vi que es una persona muy excelente.

¿Es correcto lo que hizo, entonces?

Es que cuando yo lo recomendé no había sido cuestionado, y ese periódico que me enseñás fue posterior a mi recomendación o es falsificado, porque si eso fuera así, no lo hubiera recomendado. Hay sus errores, pero eso fue posteriormente.