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En todos los departamentos del país, donde los ciudadanos urgen renovar su cédula de identidad para evitar la muerte cívica este 31 de diciembre próximo, el escenario es el mismo: largas filas y quejas por la lenta atención.

En Granada, por ejemplo, las instalaciones del Consejo Supremo Electoral se redujeron, literalmente, frente a la avalancha de ciudadanos que llegaron a solicitar la renovación del documento. Los solicitantes dijeron que procedían de zonas urbanas y rurales de los cuatro municipios que conforman este departamento, según indicó el director administrativo, Víctor Denis López.

En las afueras se escuchaban muchas quejas de personas que decían tener varias horas esperando sin recibir respuesta. “Es una grosería que nos tengan aquí esperando por tanto tiempo, como si no tuviéramos cosas que hacer en nuestras casas”, se quejó doña Carmen María Lozano.

Otros aseguraban que habían llegado desde el martes por la mañana, pero debido a la saturación ese día, les pidieron que llegaran por la tarde. “Venimos por la tarde y nos dijeron que no había sistema, que viniéramos hoy (ayer miércoles) y tampoco atendieron. Creo que ya no voy a volver, no tengo tiempo”, señaló doña Digna Rosales.

Sin preferencias

Adultos de la tercera edad que se encontraban sentados en las aceras de la oficina denunciaron que las autoridades granadinas no establecieron atención preferencial para ellos, ni para discapacitados. Interrogado sobre el tema, López aseguró que a este segmento de la población se le está permitiendo entrar sin hacer fila.

Reconoció que la lentitud por la que reclaman los usuarios se debe a que para el trámite de cédula de 300 córdobas solo cuentan con un equipo. “Es el formato más solicitado. En cambio, con el formato viejito estamos avanzando más rápido porque tenemos más gente trabajando. La red se ha caído y nos causa problemas”, se justificó. Según el funcionario, la delegación a su cargo está atendiendo unas 150 personas al día.

Madrugan en León

En el caso de León, en el occidente del país, desde hace 10 días se observan largas filas en la oficina del Consejo Departamental Electoral, CED. Armando Rodríguez, del barrio Laborío, de esa ciudad, llegó a las instalaciones de dicha institución a las cuatro de la madrugada, y recibió una “intransmisible” con el número 98, para ser atendido.

Rodríguez, de 78 años, es jubilado y necesita renovar su cédula para cobrar su cheque y realizar otras gestiones personales. “Me siento cansado de estar esperando", se quejó.

Por su lado Gilberto Vílchez, de 63 años, también acudió a la delegación del CED, a tramitar su cédula de identidad. Es habitante del reparto Azarías H. Pallais y demandó que las autoridades busquen métodos para que la gestión sea más ágil. “Deberían de instalar kioscos o buscar como cedular en los barrios, casa a casa, así como lo hacen los partidos políticos en tiempos de elecciones”, recomendó.

Rivas: horas esperando

La ciudadanía rivense tampoco escapa a los trastornos del proceso de renovación de cédulas a punto de vencerse.

Muchos llegan desde las 5:00 de la mañana a estas oficinas, localizadas de donde fue la Texaco 100 metros al sur.

Doña Josefina Gutiérrez, de 65 años, llegó a las 8:00 de la mañana desde San Juan del Sur y debido a su edad tuvo que buscar apoyo para que le hicieran la fila, “porque ya no soportaba estar de pie”.

Explicó Gutiérrez que para los sanjuaneños este proceso de renovación de cédulas significa invertir de entre C$36 y C$100 en transporte, adicional a lo que tienen que pagar por cada documento a renovar.

En esta ciudad, los funcionarios del Consejo Electoral Departamental, CED, entregan 150 números por día. “Está claro que ni los propios funcionarios saben cómo atender este proceso", afirmó Carlos Martínez Herrera.

Elena Mora, de 24 años, aseguró que ella padece problemas en la columna y que no tuvieron ningún trato especial para con ella, ni hubo tampoco para ancianos y discapacitados. El Nuevo Diario trató de conocer la versión del administrador del CED, ante los reclamos, pero un vigilante de las oficinas dijo que no había atención a periodistas.

Lento proceso

En el caso de Ocotal, en Nueva Segovia, desde inicios de la semana, solicitantes de renovación de cédulas de identidad de los 12 municipios neosegovianos se aglomeran frente a la sede del Consejo Electoral Departamental, para alcanzar uno de los 60 cupos de atención por día que permite la oficina.

El señor Arturo de Jesús López, residente de Jalapa, decepcionado, salía de la sede. “Me dijeron que venga mañana, si acaso hay número.”, resintió.

Igual se quejó doña Ileana López, también procedente de Jalapa (a 70 kms), que dejó de hacer sus labores hogareñas para venir a Ocotal. “Lo mismo, me dijeron que viniera mañana a agarrar un número, pero no puedo estar viniendo diario, por el gasto”, se quejó.

Los quejosos sugirieron al Consejo Supremo Electoral que acerque el servicio de tramitación a los municipios, para ahorrarle a la población pobre y desempleada los gastos de transporte y comida para llegar a la cabecera departamental. Sobre todo porque atienden a pocas personas en un día. Un funcionario del CED explicó que esa es la capacidad que tiene el personal.

En Matagalpa las filas inician desde las 3:00 de la madrugada. En estas oficinas las personas atendidas son 120 por día. “Algunos de nosotros amanecimos aquí, ya que desde el martes estamos haciendo fila. Es la unica manera para ser atendidos”, dijo Antonio Torres, de la comunidad Cerro El Toro.

Porfirio Blandón Ríos, del municipio de Darío, contó que tiene dos días de estar tratando de renovar su cédula. Explicó que su problema es que no ha podido recibir un número de atención. “Esto es una locura. Nunca hay espacio”, se lamentó.

“La gente debe saber que no es necesario que se vengan todos al mismo tiempo, ya que vamos a seguir renovando cedulas en enero y febrero, hasta que ya no haya demanda. No es que finalice la entrega el 31 de diciembre como la gente piensa”, señaló Escobar.

En Estelí las quejas son las mismas. “Uno recibe una miseria de pensión y hay que gastar para este documento, más la gestión para el trámite. Es un abuso”, se quejó el jubilado Rufino Arcia Flores.

150 personas al día atiende la delegación del CSE en Granada.

60 personas tienen capacidad de atender las oficinas del CED de Ocotal.

 

(Corresponsales: Ingrid Duarte, José Luis González, Lesber Quintero, Leoncio Vanegas, Francisco Mendoza y Máximo Rugama)