•  |
  •  |

El gusto por el inglés es algo que tienen en común Jorge Vindell, Herickson Osuna, Norber Martínez y Osman Condega, cuatro adolescentes que lograron aprender este idioma en una academia especializada, y no en sus respectivos colegios, debido a las limitantes en metodología y materiales que tienen los docentes que enseñan inglés en primaria y secundaria.

Osuna recuerda que cuando hace dos años ingresaron al Acces Microscholarship Program --programa de becas para estudiar inglés, dirigido a estudiantes de primero a tercer año de secundaria-- del Centro Cultural Nicaragüense Norteamericano, CCNN, sabían “menos de lo básico” en inglés. “Nuestro nivel era muy inferior al primer nivel del centro”, asegura.

Sin recursos para enseñar

Pese a que Osuna, Martínez y Condega provienen de colegios privados, y Vindell de un centro público, todos coinciden en que la enseñanza del inglés en la educación básica y media es muy deficiente. ¿La razón? La falta de actualización de los profesores y el empirismo de muchos de ellos, se apuran a contestar.

Sin embargo, reflexionan un rato sobre el asunto y concluyen que también tienen que ver las condiciones en que los docentes enseñan. Osuna apunta a que aunque la formación de un docente de academia y uno de secundaria sea la misma, hay una gran diferencia si este último no se relaciona con otros docentes bilingües y no cuenta con recursos audiovisuales.

“También influye el hecho de que en los colegios los profesores tienen grupos de 60 alumnos. ¿Entonces, cómo hace el profesor para enseñarle inglés a ese montón de chavalos?”, destaca por su parte Vindell, quien agrega que al igual que en toda disciplina, una clave para aprender inglés es la práctica.

Sobre ese aspecto, estos adolescentes encuentran limitantes, ya que dicen que son contadas con los dedos de una mano las personas de su entorno inmediato con las cuales pueden hablar inglés fluidamente. Solo Martínez afirma que él tiene la suerte de que cerca de su casa hay un centro donde trabajan voluntarios estadounidenses, y puede llegar ahí a conversar con ellos.

La voz del docente

Marvin Picado es docente de inglés, titulado en la Universidad Autónoma de Nicaragua, UNAN-León, y desde hace ocho años imparte esa asignatura a los estudiantes de secundaria en el Instituto “José Dolores Estrada”, en el municipio de Villa Nueva, en Chinandega.

El mayor obstáculo que tiene para enseñar inglés, dice, es la falta de bibliografía y de medios audiovisuales, especialmente de reproductores de música, pues explica que los ejercicios de listening (escucha) son fundamentales para aprender este idioma. Los otros ejercicios básicos son: hablar, leer y escribir, añade.

Ante esa serie de desafíos en la enseñanza y aprendizaje del inglés en Nicaragua, la Asociación Nicaragüense de Profesores de Inglés, ANPI, organizó un congreso a nivel nacional en el CCNN, para brindar capacitaciones en temas claves a más de 500 docentes de este idioma de todo el país.

El congreso inició ayer y finaliza hoy, y cuenta con conferencistas extranjeros y nacionales en temas como el uso de la música en la clase, juegos de pronunciación, el uso del teatro para la enseñanza del inglés, habilidades de pensamiento crítico, entre otros.

 

Algunos de los beneficios que ven los jóvenes en saber inglés, son que es un requisito para optar a ciertos empleos, es una ventana para acceder a nuevas fuentes de información y ayuda a conocer otras culturas, porque es un idioma universal.