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  • EFE

Tres organizaciones feministas de Honduras denunciaron hoy al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, por "persecución política" contra nueve dirigentes nicaragüenses como parte del "terrorismo de Estado" en ese país.

Dirigentes y activistas del Centro de Estudios de la Mujer-Honduras (CEM-H), Centro de Derechos de Mujeres (CDM) y el Colectivo de Mujeres contra la Violencia entregaron una carta de protesta contra Ortega en la embajada de Nicaragua en Tegucigalpa.

Según las organizaciones denunciantes, la "persecución" contra las nicaragüenses, a quienes no identifican, es una "venganza" por apoyar a la hija adoptiva de Ortega, Zoilamérica Narváez, quien hace varios años acusó al gobernante de abuso sexual, entre otros casos.

"Estamos protestando firmemente contra el gobierno de Nicaragua por la persecución política que dicho gobierno está impulsando contra destacadas líderes del movimiento de mujeres de dicho país", señala la carta, dirigida al embajador nicaragüense en Honduras, Piero Cohen.

Esa acción, dice la misiva, "forma parte del terrorismo de Estado que está impulsando el gobierno del ex líder revolucionario Daniel Ortega".

Agrega que "nueve líderes feministas defensoras de los derechos humanos están siendo acusadas por el supuesto encubrimiento del delito de violación y autoras del supuesto delito contra la administración de justicia".

Además, se les acusa de "asociación e instigación para delinquir y apología del delito", añade, sin precisar a qué casos corresponden esos señalamientos.

Empero, apunta que las acusaciones proceden de la Asociación Nicaragüense de Promoción de los Derechos Humanos (ANPDH), "que lidera el obispo de Estelí, Abelardo Matta".

Las organizaciones hondureñas aseguran que, "sin embargo, se sabe que la pareja presidencial" -Ortega y su esposa, Rosario Murillo- "orientó a la Fiscalía de la República (para que) le diera trámite a la denuncia de la ANPDH".

"Esta acción represiva, entre otras, es un acto de venganza política por las acciones impulsadas por las defensoras de los derechos humanos que han acompañado casos emblemáticos de violaciones a los derechos humanos como el de Zoilamérica Narváez y el de 'Rosita', entre otros muchos", afirma la carta.

Zoilamérica acusó a Ortega de abuso sexual en 1998, lo que desató un escándalo, aunque una jueza de Managua absolvió al gobernante y archivó el caso por considerar que había prescrito.

"Rosita" es una niña nicaragüense ultrajada en Costa Rica por su padrastro y que fue obligada a abortar a los nueve años de edad, cuando la Asamblea Nacional de Nicaragua aún no había eliminado del Código Penal, en octubre de 2006, el aborto terapéutico, que durante 170 años no se consideró delito.