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Cada viejo viste de manera diferente. Unos usan saco y corbata, otros pantalón de mezclilla y camiseta, con zapatos, sombrero, cigarrillos en su boca o latas de cerveza, y botellas de licor en sus manos.

La idea es quemarlos a pocos minutos de que termine el corriente año, para espantar las malas vibras y recibir con optimismo el año venidero.

En uno de los puestos de venta de pólvora ubicado en las cercanías del Ministerio del Trabajo, Mitrab, elaboraron 35 diferentes muñecos, armados con cartón, cartulina, algodón, papel crepé, ropa vieja, papel periódico, bombas de todos tamaños y, finalmente, carga-cerradas, explicó Mercedes Martínez, quien trabaja en ese tramo, llamado “Doña Gata”.

Según Martínez, los 35 “viejos” se fabricaron desde hace tres y cuatro días, y desde entonces fueron puestos a la venta, a la que se refirió como muy buena, “de lo contrario no los realizaríamos”, afirmó.

En el puesto de Darling Cárdenas, ubicado frente al Mercado Periférico, existen dos diferentes precios, el de C$700 sin pólvora, “para que el cliente lo rellene a su gusto”, y otro de C$850 ya relleno de explosivos.

Cárdenas comentó que “los viejos” que ella vende son elaborados en Sutiaba, León, donde ya tienen años de elaborar los productos, que son muy solicitados por la población en esta época, afirmó.

En el recorrido que realizó El Nuevo Diario por los puestos de pólvora frente al Mercado Periférico, Tiscapa y cerca del Mitrab, constatamos que los precios de esos muñecos oscilan desde C$500 hasta C$1,200.

COSTUMBRE

La costumbre de quemar muñecos rellenos de pólvora data desde hace 50 años en nuestro país, según Wilmor López, historiador y especialista en cultura popular; la tradición “simboliza la despedida del año y la bienvenida, comenzando desde cero”, señaló López.

Agregó que la elaboración de “los viejos” comenzó en los departamentos de León, Estelí, Carazo y Managua, pero desde hace unos dos años estos se elaboran en León y se venden en Managua, aunque, según López, el mejor muñeco es el que las familias pueden elaborar con sus propias manos.