•   Los Chiles, Costa Rica  |
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  • Tomado De La Nación

Los trabajadores nicaragüenses se ocultan entre árboles de naranja o matas de frijol, esperan que levanten un retén policial y corren para entrar a Costa Rica.

Los taxistas ‘piratas’ esperan disimulados, recogen y aceleran. Los policías, a veces, los siguen hasta la ciudad de Los Chiles, pero ahí parece que la tierra se traga a los viajeros que regresan de manera ilegal para ocupar sus puestos de trabajo en distintos puntos de Costa Rica.

Algunos inmigrantes, poquísimos, son detenidos por haber entrado sin papeles y la Policía tica los lleva de nuevo a la línea fronteriza, de donde pueden empezar otra vez el juego del gato y el ratón.

Así se pasó el viernes en Tablillas de Los Chiles, en la última temporada alta de retorno de migrantes antes de que se abra el puesto fronterizo formal.

De momento, esto es un coladero a vista y paciencia de una delegación policial que nada puede hacer al ver a decenas y decenas de viajeros que pasan al otro lado del alambre de púas para entrar quién sabe por dónde y después burlar los retenes temporales.

Esperan más migrantes

Esto ocurría el 2 de enero, y los policías creen que los días siguientes será mayor el tránsito, pues se podía prever que el lunes vuelven a sus trabajos miles de nicaragüenses que fueron a pasar la Navidad y el cambio de año en sus casas en Chontales, en Chinandega o acá cerca: en el departamento Río San Juan.

Este era el caso de Juana Lazo, quien quería entrar para buscar trabajo en las fincas del norte tico, pero resultó ser una de las 35 detenidas por policías en la mañana de ayer, mientras un equipo de La Nación recorría la zona.

Lazo tuvo mala suerte. Aquí le dicen “mala suerte” a caer en las redadas, porque lo normal es poder entrar a Costa Rica con la misma informalidad que lo han hecho otras veces por los trillos de Los Chiles o por Peñas Blancas (donde funciona el principal puesto fronterizo tico-nica).

Documentados

¿Cuántos trabajadores pudieron entrar de manera ilegal? No se sabe ni se calcula. Sí se cuentan los documentados. Entraron 400 por el muelle de Los Chiles, entre 11 am y 1 pm.

Ellos traen residencia, nacionalidad o visa de turista, otra de las maneras de lograr volver a trabajar en las fincas, o en los servicios domésticos, las dos principales fuentes de empleo para nicaragüenses en Costa Rica.

Quienes entran con visa de turista pueden estar 90 días de manera legal y después se quedan años en la informalidad. Era lo que pretendían cientos de trabajadores en el Consulado tico en Managua, donde en diciembre se denegó la visa a 470 de ellos, pues sus registros indican que habían abusado, informó EFE.

El último censo (2011) registró 288,000 nicaragüenses en Costa Rica, equivalentes al 6.6% de la población.

Está previsto que en abril se abra el puesto fronterizo costarricense en Tablillas, donde Nicaragua tiene oficinas funcionando a mediana capacidad, pues acá llegan pasajeros que aprovechan un puente recién inaugurado, a 9 kilómetros de la frontera.

470 nicaragüenses no pudieron obtener la visa el viernes pasado en el Consulado tico, por haber permanecido en aquel país más tiempo del que establece la ley.

35 indocumentados de origen nicaragüense fueron detenidos y regresados a la frontera nica el viernes en la zona de Tablillas.

288 mil nicaragüenses residentes en Costa Rica, registró el último censo de población costarricense, elaborado en 2011.

 

Miles pasan por Peñas Blancas

LÉSBER QUINTERO

 

MIGRACIÓN • En la frontera de Peñas Blancas, el principal puesto fronterizo entre Nicaragua y Costa Rica, el flujo de nicas hacia la vecina del sur es masivo. Según las autoridades de Migración, en los primeros cuatro días del mes suman 6,500 los que han retornado al país del sur, y este sábado se registró el mayor movimiento.

Entre horas de la mañana de este sábado, a este puesto fronterizo, cada 15 minutos ingresaban buses repletos de pasajeros. La mayoría venían provenientes de Managua y en menor escala de Granada, Carazo y otros departamentos.

El taxista rivense Wilber Rivera detalló que debido a que los buses pasaban directo a la frontera, su gremio tenía pocas oportunidades de conseguir pasajeros.

“Pero sí hemos resultado beneficiados con el movimiento de nicaragüenses, porque trasladamos a los que van trasbordando y la tarifa oscila entre 100 y 80 córdobas por persona”, apuntó el taxista.

Algunos ciudadanos que llegaban a Peñas Blancas desde departamentos lejanos, optaron este sábado por quedarse a dormir en Rivas, para salir la madrugada de este domingo hacia suelo tico, tal el caso del matagalpino Byron Flores, quien tiene 9 años de vivir en Cartago y trabaja en obras de construcción.

Según Flores, él y dos amigos tienen que recorrer en bus desde Matagalpa a Cartago, y “como la frontera está llena, por seguridad nos quedamos a dormir en Rivas, para salir en la madrugada del domingo y estar listos el lunes, para reincorporarnos al trabajo”.

La mayoría de nicaragüenses que están retornando a Costa Rica son residentes y se espera que a partir del lunes aumente el número de personas que viajan con visa.

Aracely Flores fue una de las que ingresaron al país el 29 de diciembre, y según sus palabras, para cruzar el puesto fronterizo tardan por lo general una hora, y asegura que una de las sorpresas con la que se encontraron en la frontera tica es el cobró de 7 dólares que realiza la Dirección General de Tributación en concepto de impuesto de salida terrestre.

Según las autoridades de Peñas Blancas, entre el 20 y 31 de diciembre ingresaron 67 mil personas por este puesto fronterizo y se espera que una cantidad similar retorne a Costa Rica en estos primeros días del 2015.