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Los fuertes vientos que persisten en todo el territorio nacional provocaron cortes en el fluido eléctrico la mañana de ayer y la suspensión del transporte y pesca artesanal en el lago Cocibolca, informaron autoridades del gobierno y representantes de los sectores afectados por las rachas que oscilan entre los 35 y 50 kilómetros por hora.

El presidente ejecutivo de la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica, Enatrel, Salvador Mansell, señaló que los fuertes vientos afectaron la red de interconexión regional causando interrupciones eléctricas en varios puntos del país, principalmente en Managua, en el oriente y occidente.

“Tenemos fuertes vientos que provocan que los cables de alta tensión puedan pegar generando problemas en las líneas de interconexión, es decir, donde se conecta el sistema nacional a la Red Centroamericana”, explicó Mansell a medios oficiales luego de que se produjeran los apagones.

En tanto, las autoridades de la Empresa Portuaria Nacional, ENAP, se vieron obligadas a suspender los viajes de embarcaciones de transporte que cubren la ruta San Jorge-Isla de Ometepe, por lo que ayer amanecieron en San Jorge unas cien personas que intentaban llegar a la isla el martes.

FERRYS DETENIDOS

El delegado de la ENAP en la zona sur, Augusto Guadamuz, dijo que la medida se adoptó desde el martes y que también se aplicó a los barcos de carga. “Sabemos que hay productos agrícolas, sobre todo plátanos, que están detenidos en Ometepe, pero la medida la vamos a sostener hasta nuevo aviso”, refirió.

Sin embargo, según Elizabeth Gómez, de la empresa que administra el ferry Ometepe, a la una de la tarde de ayer la Fuerza Naval autorizó la salida de una embarcación procedente de la isla que trasladó a 150 pasajeros. Desde el martes, unas 300 personas esperaban salir de la isla.

El presidente de la Cámara Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa Turística, Canatur, Leonardo Torres, aseguró que si bien han habido afectaciones en la costa del Pacífico, específicamente en el archipiélago de Granada, San Jorge y la isla de Omepete, el impacto ha sido mínimo.

Ello, explicó, debido a que en diciembre pasado finalizó la temporada alta de visitas de turistas, aunque dijo que de mantenerse los fuertes vientos, se podría afectar la temporada de cruceros en San Juan del Sur, que se espera inicie próximamente con la llegada de uno a dicha bahía.

Los botes de remos dedicados a la pesca artesanal, común en las costas de Rivas y Granada, tampoco tienen autorización para zarpar, debido a que podrían volcarse a causa del fuerte oleaje. Don Mario Gutiérrez, pescador del sector de Miralago en Granada, expresó que desde el fin de semana no ha podido salir a trabajar.

SALUD EN RIESGO

Ante esta situación, especialistas consultados por El Nuevo Diario alertaron sobre un posible incremento en la incidencia de la diarrea y enfermedades respiratorias, por lo que recomendaron ciertas medidas de prevención, especialmente el frecuente lavado de manos.

La doctora Salomé Arellano, internista especialista en neumología, explicó que al ser la nariz “la primera puerta de entrada” de las sustancias y partículas en el ambiente, la principal afectación que puede sufrir la población es la rinitis alérgica que, si no es tratada, puede llevar a padecer sinusitis.

“Todo eso puede desencadenar una neumonía, sobre todo en niños, personas de la tercera edad y pacientes con enfermedades crónicas”, apuntó la especialista, quien recomendó mantenerse en lugares cerrados lo más posible, procurar no tener las corrientes de viento de frente y taparse la nariz y la boca.

El doctor Leonel Argüello, epidemiólogo, señaló por su parte que los fuertes vientos provocan la rápida propagación de parásitos y microbios, por lo que las enfermedades respiratorias no son las únicas amenazas latentes, sino también las alergias en la piel, la diarrea y la conjuntivitis.

Por tanto, insistió en que la principal medida de prevención es aumentar la frecuencia de lavado de manos. Detalló que dicha práctica ayuda a reducir en un 45% la probabilidad de adquirir diarrea y en un 50% las de padecer infecciones respiratorias.