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Francia no cambiará los estándares de gobierno y de vida que la han caracterizado hasta ahora, aún después del ataque al semanario satírico Charlie Hebdo el martes pasado, en el que asesinaron a 12 personas, dice el embajador de Francia en Nicaragua, Antoine Joly, quien calificó ese ataque como el hecho violento “más duro” que ha sufrido su país desde la Segunda Guerra Mundial.

En entrevista con El Nuevo Diario, Joly habla sobre lo que representa para Francia este tipo de acontecimientos y cómo debe ser la respuesta del Gobierno y de la población. También se refiere al hecho de contar con una comunidad musulmana de aproximadamente 5 millones de personas, y al principio de laicidad de la república francesa.

 

¿Cómo valora la reacción del Gobierno y pueblo de Francia ante el ataque al semanario Charlie Hebdo, que cobró la vida de 12 personas?

Creo que el pueblo francés, con el Gobierno y también con todos los partidos políticos de Francia, reaccionaron de buena manera (…) Con este tipo de eventos es importante saber que tenemos valores fuertes de democracia, de libertad de prensa y que estemos unidos contra esa barbarie y, como lo he dicho, las balas no pueden matar palabras y dibujos; mataron hombres, pero las ideas se quedan y nuestros valores son más fuertes que ellos, entonces es muy importante que el periódico continúe su trabajo, es importante que todos estemos de pie. Querían que Francia se pusiera de rodillas, (pero) vimos en la calle ayer (miércoles) en la noche a miles de franceses de pie diciendo ‘no tenemos miedo’; sabemos que vivimos en un país donde hay tolerancia, donde hay libertad, y eso es lo más importante.

 

Con la Revolución Francesa se logró sentar las bases de la democracia, ¿qué significa para Francia este ataque?

Significa que hay franceses, periodistas, que pueden morir sus valores. Ellos fueron amenazados desde hace años y continuaron haciendo su trabajo, y dieron sus vidas por esta palabra que es la libertad. No deberíamos morir por nuestras ideas, pero lo hicieron, y ese es un mensaje muy fuerte para nosotros, que hay franceses periodistas que murieron por este valor que es la libertad y eso da a este valor una fuerza más grande.

 

Este es uno de los ataques más trágicos en los últimos años, ¿podría haber cambios en la política de seguridad de Francia?

Es lo más duro desde la Segunda Guerra Mundial en París, porque conocimos otro atentado hace como 15 años en el metro, en la estación de Saint-Michel, donde hubo ocho muertos, pero sí es el más duro. Bueno, el Gobierno tomó algunas medidas para reforzar la seguridad de los espacios públicos y también de edificios de la prensa, eso es normal, es una necesidad, (pero) no quiere decir que tenemos que cambiar también nuestra vida. Debemos reaccionar como una democracia, es decir que no vamos a cambiar nuestro estándar de vida, no vamos a cambiar nuestras costumbres, solamente debemos tomar las medidas necesarias para que los franceses y también los extranjeros que llegan a Francia puedan visitar y vivir en tranquilidad.

 

Francia es un país muy abierto, y a nivel de Europa es el que tiene la mayor comunidad musulmana…

Sí, porque es nuestra historia de relaciones con países del norte de África, entonces tenemos una comunidad musulmana muy importante y por eso es también importante no hacer una mezcla entre extremistas y toda la comunidad musulmana que vive en paz en Francia.

El jefe de la religión musulmana en Francia ha dicho que toda la comunidad francesa de religión musulmana está en guerra contra estos bárbaros, contra estos islamistas extremistas, y que para ellos es un dolor, una herida muy fuerte ver que usan su religión para hacer este tipo de barbarie. Es muy importante que los musulmanes franceses se unan con todos los otros franceses contra estos extremistas y decir a todos y todas que ellos comparten la guerra que debemos hacer contra estos extremistas.

 

¿De qué forma se debe hacer esa guerra?

Hay medidas a corto plazo como el tema de seguridad, pero hay un tema que es lo más importante en todos los países y es la educación, es hacer que en la educación los jóvenes sepan que tenemos un Estado de Derecho, que si hay algo que no les gusta, hay leyes, justicia, un sistema de Derecho que puede ayudarles, pero que el objetivo de nuestra sociedad es el vivir juntos, respetar a los otros, respetar las religiones de los otros, respetar la libertad que tienen los demás de la prensa, (aunque) es difícil porque hay extremistas y hay algunos jóvenes en ciudades de Francia que no saben realmente dónde están y quizá para nosotros eso sea como un fracaso educacional.

 

¿Cuántas personas conforman la comunidad musulmana en Francia y cómo ha sido la convivencia?

Son entre 4 (millones) y 5 millones, y son franceses, no hay diferencia, no deben pensar que hay diferencias, tenemos una sociedad multicultural, multirreligiosa. Yo creo que los franceses no son racistas, los franceses más populares son Yannick Noah, que es un jugador de tenis originario de África negra, y el otro es Zinedine Zidane, otro jugador, pero de futbol, que es originario de Argelia, los dos son los más populares franceses, entonces no hay realmente un riesgo de racismo.

 

Francia prohibió el uso del burka y el niqab en lugares públicos, ¿en su momento esto representó un punto de conflicto con la comunidad musulmana?

La república francesa se construyó sobre el tema de la laicidad y eso para nosotros es muy importante, el Estado no ha tenido un lazo fuerte con una religión, la república es laica y en la república los católicos, los musulmanes, los judíos u otros, incluso los que no tienen ninguna religión, pueden vivir en paz, eso es parte de nuestros principios, y es decir que en los espacios públicos, es decir espacios de la república de Francia, no hay una representación demasiado fuerte de una religión o de otra.

 

¿Entonces no vamos a ver una Francia más restrictiva con los turistas y las religiones, sino que buscará educar a la población para que entiendan el derecho de libertad y respeto?

Sí, ese es el camino, es un camino difícil, pero cerrarse a un mundo abierto hoy en día es una tontería, lo importante es continuar, defender los principios de respeto mutuo y de libertad, que van juntos.


La carrera del diplomático

Antoine Joly

Nació el 16 de julio de 1955.
Es embajador de Francia en Nicaragua desde septiembre del 2011.
Entre los cargos que ha ocupado destacan: secretario general de la ciudad de Cannes (1985-1989), inspector en la Inspección General de la alcaldía de París (1997-1998), director encargado de la dirección general de la vida local y regional de la ciudad de París (1998-2001).