•  |
  •  |
  • END

La compra que ordenó Ramón Lacayo Palma como secretario ejecutivo de la Corporación de Zonas Francas (CZF), del terreno donde se levantó el parque industrial “Jorge Bolaños Abaunza” fue “una cochinada” y “un robo al Estado”, afirmó José Dolores Blandino, uno de los ex dueños de dicha propiedad, al ser consultado por EL NUEVO DIARIO.

Indagaciones de END confirmaron la existencia de un “amarre” en 2005 entre Lacayo Palma con Salvador Arnulfo Arana Moncada --el intermediario en la operación--, para que la CZF adquiriera las tierras con un sobreprecio que al final le ocasionó al Estado de Nicaragua un perjuicio económico de más de 11 millones de córdobas.

El precio pactado entre ambos fue de 953 mil 939 dólares, equivalentes a 16 millones 394 mil 211 córdobas, según el tipo de cambio en esa fecha.

Pagaron con desembolso
Pero además, Blandino corroboró que Arana prometió venderle el terreno a la CZF sin tener el dominio del mismo.

END también conoció que Arana Moncada compró la propiedad a los dueños originales --entre ellos Blandino--, con un primer desembolso efectuado por la CZF bajo instrucciones de Ramón Lacayo, pero a espaldas del Consejo Directivo de dicha entidad.

Blandino confirmó estas averiguaciones periodísticas al afirmar: “A mí me compraron (mi propiedad) con el dinero que se dieron ellos mismos de adelanto. A él (Arana) le dan un adelanto, y con ese adelanto me paga”.

Según averiguó END, el adelanto al que se refiere Blandino, correspondía a la mitad del valor pactado entre Lacayo Palma y Arana Moncada, es decir, unos 476 mil 969 dólares.

Sin embargo, documentos en poder de END confirman que después de efectuarse dicho “adelanto”, el 11 de octubre de 2005 el Consejo Directivo aprobó a solicitud de Ramón Lacayo, desembolsos para la misma finalidad: la compra del inmueble para la construcción de un parque industrial Cinco Estrellas. El dinero terminó de desembolsarse.

Ninguno responde
Ni Ramón Lacayo ni Salvador Arana han brindado una entrevista a EL NUEVO DIARIO para dar su versión sobre las irregularidades detectadas en esta transacción.

La propiedad adquirida por la CZF tiene una extensión de 26 manzanas 6 mil 278 varas cuadradas, y está ubicada en las afueras de Managua, a la altura del kilómetro 11 de la carretera Nueva a León, frente al reparto Santa Eduviges, en las cercanías del municipio de Ciudad Sandino.

Según nuestras indagaciones, Salvador Arana Moncada, antes de vender el inmueble a la Corporación de Zonas Francas, hizo una promesa de venta con los antiguos dueños del terreno: Alejandro María Malespín Silva, el ex alcalde de Managua Roberto Cedeño Borgen (en representación de su hijo Francisco Cedeño Orozco), Financiera Arrendadora Centroamericana S.A. (Finarca) y José Dolores Blandino.

Blandino sostuvo vía telefónica a EL NUEVO DIARIO, que vendió su parte del terreno a Arana, sin saber que serviría para levantar el parque industrial “Jorge Bolaños Abaunza”.

Blandino dijo que la vara cuadrada en ese lugar tenía un precio para esa época de dos dólares con 50 centavos. Pero que él accedió venderle a Arana a 1.60 dólares la vara cuadrada.

“Esas tierras valían 2.50 dólares la vara cuadrada, pero ellos la vendieron (a la CZF) en 5 dólares, en el doble del valor. Esos eran los precios del mercado: 2.50 dólares, pero ellos vendieron a 5. Allí están las escrituras”, puntualizó.

Denuncia en Contraloría
Blandino reveló que él mismo se encargó de denunciar este caso ante la Contraloría General de la República (CGR).

“Lo que pasa es que a mí me chocó. Cuando vi que me cargaron el doble del precio, no me gustó. Esto es un robo. Fue un gran abuso”, aseveró.

“Alguien recibió fuerte plata allí. No puedo decir que fue ‘Moncho’, a lo mejor fue un financiero u otra persona. Pero la Zona Franca se prestó a una operación con unas tierras que no valían eso”, concluyó Blandino.

“Siempre oímos sonar los cañonazos”
José Adán Silva
Pedro Ortega, de la Mesa Laboral del Sindicato de Trabajadores de la Zona Franca, dijo que antes de que a Ramón Lacayo se le mencionara en el escándalo de la adquisición de tierras a precios triplicados, para uso empresarial, en la cúpula de la corporación siempre “se habló de coimas y se oían cañonazos”.

“No me extraña. La corrupción fue un símbolo en las Zonas Francas en las pasadas administraciones. Si esas paredes hablaran, te dirían todo lo que nosotros oíamos, y que nunca denunciamos directamente porque no teníamos pruebas, pero los mismos inversionistas, cuando nos reuníamos con ellos a discutir los derechos de los trabajadores, nos decían que mucho pedíamos, como si no fuera suficiente con las ‘mordidas’ que le pagaban al Secretariado Ejecutivo para poder operar”, dijo Ortega, quien se desempeña como sindicalista desde hace más de 10 años ahí.

EL NUEVO DIARIO buscó la versión del Secretario Ejecutivo de la Corporación de Zonas Francas (CZF), general en retiro Álvaro Baltodano, pero en relaciones públicas dijeron que se encontraba fuera del país en misión de trabajo.