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Albañiles, soldadores, fontaneros, conductores y egresados universitarios, eran parte de las personas que acudieron la tarde de ayer a la Alcaldía de Rivas, con la esperanza de ser contratados para trabajar en el Gran Canal Interoceánico.

Los currículums los recibe el vocero del Gran Canal para la ciudad de Rivas, Pedro Danilo Morales, quien dijo que entre las personas que llegaron en busca de empleo se cuentan jinoteganos, rivenses, granadinos, caraceños y hasta hondureños.

Hasta las tres de la tarde había recibido 50 solicitudes y, según Morales, no se les pide ningún requisito “sino datos básicos de la persona y su experiencia laboral”, indicó.

Desde Honduras

El hondureño Jorge Alberto Matute, de 55 años, se trasladó desde Tegucigalpa, para presentar su hoja de vida. Lleva 5 años en el desempleo, “y en Honduras está difícil encontrar puestos de trabajo. Me enteré de que en el Proyecto del Canal iniciarían a recepcionar solicitudes de empleo, y decidí venir”, comentó.

Asegura que en su país hay muchos interesados en trabajar en esta megaobra, pero que por limitaciones económicas no hacen el viaje hasta Rivas. “Se requiere de 50 dólares para venir”, dijo.

Este catracho espera trabajar en bodegas o en control de personal, áreas en las que dice tener experiencia, y dijo que regresará a su país esperando ser llamado por la empresa HKND, concesionaria del Gran Canal.

En la fila se encontraba también el masatepino Juan Carlos Guerrero López, quien lleva seis meses desempleado y tiene 5 hijos que mantener.

Tiene experiencia en fontanería y como ayudante de obras de construcción, pero dijo que hasta el próximo martes entregará “papeles”. “Hoy me andaba informando de cuál es la documentación que están requiriendo”, indicó.

Otras en busca de trabajo eran Ericka Miranda y María Betania Téllez, ambas de 26 años y licenciadas en Mercadotecnia.

Las jóvenes, originarias de Diriamba, aseguran que desde que egresaron de la universidad en 2010 no encuentran empleo. “La expectativa que tenemos es que nos contraten para trabajar en esta megaobra y hasta conseguir una beca”, comentó Téllez.

De momento, en las obras preliminares del proyecto, que consisten en mejorar los accesos entre la hacienda Miramar y las costas de Brito, en Tola, únicamente trabajan entre doce y quince personas.