Jorge Eduardo Arellano
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El secretario general de la Confederación Nacional de Maestros de Nicaragua de la Unidad Sindical Magisterial, Arsenio Vivas, aclaró ayer que ellos abogan por un incremento salarial del 25 por ciento para los maestros de primaria y secundaria, y no del 12 por ciento como está demandando, según dijo, la Asociación Nacional de Educadores de Nicaragua ( Anden), afín al Ejecutivo.

Vivas argumentó que “estamos de acuerdo con el aumento que propone el Movimiento Renovador Sandinista (MRS), que es del 25 por ciento, pues equivale a los 40 dólares que nosotros hemos estado demandando al gobierno, desde inicios de año, para poder cubrir casi la mitad de la canasta básica cuyo costo es de 9 mil córdobas (455 dólares al cambio actual)”.

El maestro precisó que con el porcentaje descrito, el salario de los docentes de primaria y de secundaria oscilaría entre 190 y 202 dólares al mes, ya que actualmente los primeros tienen una paga de 150 dólares y los segundos de 162 dólares mensualmente.

“Así que hacemos un llamado a los diputados de la Asamblea Nacional a que aprueben ese aumento con urgencia, porque nuestro salario es el más bajo de Centroamérica”, recalcó, tras señalar que el llamado lo hacen como un gremio democrático apartidista.

Ni a Honduras alcanzamos
De acuerdo con Vivas, los maestros de Costa Rica están devengando al mes 1,050 dólares. Mientras en Guatemala y en El Salvador el sueldo es de 450 dólares. “En cambio, en Honduras, país que es tan pobre como el nuestro, los maestros ganan 300 dólares, es decir que sólo aquí (en Nicaragua) no se gana a como se debe”, reiteró.

Hecho que les preocupa tomando en cuenta que para 2010, la Ley General de Educación manda, en su artículo 102, a equiparar el salario de los docentes nicas al salario promedio centroamericano.

Pero “como vamos, ni al de Honduras vamos a equiparar, por eso exigimos un incremento del 25 por ciento, ya que además todo sigue caro: los huevos, el aceite, el queso… todo, a pesar de que los combustibles están bajando, y a eso agregamos que casi la mayoría de los maestros de primaria y de secundaria no tenemos casa propia, es decir, tenemos que alquilar y pagar (por aparte) agua y luz”, destacó.