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SAN JORGE
Sacrílegos aún no identificados, violentaron la madrugada de este primero de diciembre una de las puertas del costado norte de la iglesia católica de San Jorge, para sustraer las imágenes de la Virgen de Fátima y de Santa Lucía.

Del templo católico también sustrajeron el mantel del altar donde se celebra la Santa Misa, y según el párroco Walter González Blandón, posiblemente lo usaron para envolver ambas imágenes.

De las dos imágenes, la de Santa Lucía es la de mayor valor religioso y económico, ya que está tallada en madera y tiene entre 250 y 260 años de antigüedad. Según el ex alcalde de San Jorge, Luis Arlen López, la efigie de Santa Lucía puede tener un valor que oscila en el mercado europeo entre los cinco mil y diez mil dólares, por lo que no descarta la posibilidad de que se trate de una banda dedicada al tráfico de imágenes.

Es una gran pérdida para Iglesia
El ex alcalde dijo que es sospechoso que el robo ocurrió cuando se aproxima el trece de diciembre, cuando los jorginos festejan a Santa Lucía, cuya imagen, según López, es la única en toda la IV Región que data desde la época colonial.

“Por eso, muchos feligreses acuden al templo de San Jorge a pagarle milagros, por lo que es una pérdida religiosa incalculable”, manifestó.

La imagen de Santa Lucía estaba dentro de una vitrina de madera y vidrio, y se la llevaron con todas las alhajas que feligreses le depositaban en recompensa a los milagros que le atribuían. En tanto, la Virgen de Fátima fue elaborada en época moderna a base de yeso, y fue sustraída de una pequeña mesa de madera.

Según el padre Walter, la imagen de la Virgen de Fátima es festejada los 13 de mayo, y sospecha que quienes se metieron a robar ambas imágenes fueron rateros que las venderían para ingerir licor.


Son varios los robos de imágenes este año
Este año la Iglesia Católica del departamento de Rivas ha sufrido la profanación de sus templos en tres ocasiones, y todas con la intención de saquear sus íconos. El primer caso ocurrió el 16 de marzo, en el Santuario Nacional de Popoyuapa, de donde los sacrílegos robaron la corona de oro que lucía la figura de Jesús del Rescate.

Posteriormente, el 26 de julio, antisociales sustrajeron las imágenes de San Miguel Arcángel y San Jerónimo, que desde hace más de cien años adornaban el altar de la iglesia San José, de la comunidad de Pueblo Nuevo, municipio de Belén. Dichas esculturas fueron talladas en madera y eran consideradas una enorme riqueza histórica y religiosa, y al igual que el robo de la corona de Jesús del Rescate, la Policía nunca pudo dar con el paradero de las imágenes ni de los antisociales, por lo que ahora se le suman tres casos.