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“El presidente Daniel Ortega debe bajar un poco el tono de sus palabras”. Ésta es la principal advertencia de Antonio Bolainez, pastor evangélico y uno de los asesores religiosos durante la campaña electoral del presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama.

Bolainez es ahora uno de los dos candidatos de origen latino para ocupar un puesto en el Comité Interreligioso de la Casa Blanca, encargado principalmente, de asesorar al mandatario electo en asuntos de la fe y aspectos tan delicados como el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo. Este comité debe estar integrado después del 20 de enero de 2009.

En una entrevista con EL NUEVO DIARIO, Bolainez aseguró que, personalmente, prefiere mantenerse como “consejero espiritual” de Obama, tal como lo hizo durante la campaña electoral.

Nacido en El Viejo, departamento de Chinandega en 1961, Bolainez estuvo recientemente en Nicaragua para visitar su tierra natal, pero también para reunirse con el presidente Daniel Ortega. En el encuentro, en la Secretaría del Frente Sandinista, también participó el diputado por el partido Camino Cristiano Nicaragüense, CCN, Guillermo Osorno Molina, junto al jefe de la bancada del FSLN en el Parlamento, Edwin Castro Rivera.

Los consejos a Ortega
De hablar pausado y escueto en sus respuestas, Bolainez considera que Obama tendrá muy poco tiempo para dedicarlo a América Latina, no obstante, señala que Nicaragua podría atraer su atención, siempre y cuando el presidente Ortega “modere su lenguaje” hacia la Casa Blanca.

“El presidente electo Barack Obama es un hombre pasivo y pacífico, pero muy firme en sus decisiones”, expresó Bolainez, y, a manera de advertencia, añadió: “Cuando tenga que tomar decisiones y acciones, serán severas y firmes”.

El pastor evangélico insiste en que dependerá de los gobernantes nicaragüenses la política y el tipo de relaciones diplomáticas y económicas que el presidente Obama establecerá con Nicaragua.

Bolainez, junto al senador por Nuevo México, Bill Richardson, se convierte en el segundo ciudadano de origen hispano en ostentar un cargo cercano al nuevo mandatario norteamericano.

Perspectivas de la política
Según el predicador, los problemas económicos y financieros de Estados Unidos y el mundo, absorberán gran parte de la agenda de Obama, pero “mi trabajo será hacer que vea un poquito hacia Centroamérica, y en particular hacia Nicaragua”.

Politólogo, filósofo y escatólogo, Balainez se “consagró a Dios” en 1978, cuando salió de Nicaragua hacia Honduras, huyendo de la guerra, pues, además, estuvo vinculado a las organizaciones estudiantiles que se oponían al régimen de Anastasio Somoza Debayle.

“Centroamérica no puede pasar inadvertida para el presidente electo, porque varios de los millones de inmigrantes que viven en Estados Unidos lo componen los mexicanos y los centroamericanos, y esto representa un voto descomunal”, señaló.

Llegó al equipo de campaña de Obama por “conveniencia política”, pues siendo vicepresidente de la Organización Nacional de Ministros Evangélicos Latinos en Estados Unidos, Bolainez fue delegado por el presidente de la organización para el cargo de consejero.

“El presidente de la organización cristiana, Miguel Rivera, apoyaba abiertamente al candidato republicano John McCain, entonces fue delegado por él para trabajar en la campaña demócrata”, explica.

Además, reconoce que la idea de apoyar a un candidato, cuyo partido político abraza principios contrarios a los evangélicos --como el aborto y el matrimonio entre homosexuales--, es precisamente para “minar” esos principios “desde dentro” del partido.

“Ya lo hemos hecho, porque existen muchos senadores y representantes demócratas que ya no están de acuerdo con el aborto y el matrimonio entre gays, incluso el mismo presidente electo”, dijo.

¿Nicaragua en la agenda?
Bolainez considera que llegará el momento propicio en que el presidente Obama aborde el tema de Nicaragua, sin embargo, se mostró prudente en afirmar si el mandatario norteamericano estaría interesado en una reunión bilateral con su homólogo Daniel Ortega.

“Yo le recomendaría al presidente Ortega no tener un mensaje de confrontación. La confrontación cierra las puertas; el señor Ortega debería tener un mensaje más conciliador”, enfatizó.

Bolainez no se atreve a hacer un pronóstico en torno al rumbo de las relaciones entre Nicaragua y Estados Unidos para el próximo año, sin embargo, insiste en que “todo dependerá del gobierno nicaragüense”.

“Insisto en que un mensaje conciliador y de paz aplaca todo, y todo se convierte en un ambiente de paz y armonía”, señaló.