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Alcanzar una cobertura de vacunación igual o mayor al 95% de la población a nivel nacional evitaría un eventual brote del sarampión en el país, afirmó ayer el doctor Leonel Argüello, experto epidemiólogo.

Ante la amenaza de un brote de sarampión en Estados Unidos, Canadá y México, la principal recomendación del epidemiólogo es que los padres de familia inmunicen principalmente a los niños menores de cinco años.

“Aquí, lo importante es que estén vacunados, si estás vacunado ya tenés garantía”, enfatizó el doctor Argüello.

El llamado --según el especialista-- es a los padres de familia para que revisen las tarjetas de vacunación de sus hijos.


“El sarampión tiene una gran ventaja, es una enfermedad de las pocas que hay, que si aparece un brote, al vos vacunar, se interrumpe la transmisión, normalmente eso no pasa con otras vacunas”, alertó Argüello.

Las jornadas de vacunaciones que periódicamente se realizan en Nicaragua han evitado la aparición de este tipo de virus que pueden ser letales, especialmente en los niños mal nutridos.

Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, el sarampión es muy contagioso y se propaga por la tos y los estornudos.


¿QUE HACER?

Por su parte, el doctor Marcio Arteaga Berríos, especialista en medicina interna, explicó que de llegarse a registrar un caso en el país, es importante aislar a la persona infectada por el virus del sarampión del resto de miembros en el hogar, y de los lugares donde particularmente hay bastantes niños.

“La transmisión (del virus) es por vía aérea, hay que tratar de aislar los instrumentos de comida y todo lo que tiene que ver con contacto de saliva, además de reforzar las vacunas en el caso de los niños que están más expuestos”, advirtió Arteaga.

Los especialistas, sin embargo, coinciden que los adultos no están ajenos a adquirir la enfermedad que se caracteriza por fiebre alta, tos, ojos llorosos y rojos, que finaliza con la aparición de un exantema, que no es más que una erupción en la piel que puede durar entre cinco y seis días.