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Jaime Ferri Durá, doctor en Ciencias Políticas y profesor titular de la Universidad Complutense de Madrid, aborda en esta entrevista el fenómeno de Podemos, la organización política fundada en enero de 2014 que ha sabido aglutinar el descontento español por la clase política tradicional y que se prepara para participar en las elecciones generales, con grandes porcentajes de intención de votos.

¿El éxito de Podemos radica en el descontento de los españoles hacia la clase política?

El éxito aun no se ha producido, han obtenido cinco eurodiputados de un total de 50. No es un éxito todavía, es lo que dicen las encuestas que va a suceder. Esas encuestas también dicen que hay un tanto por ciento de la población que todavía no tiene definido su voto. No está claro todavía qué va a pasar y la gente puede cambiar de opinión. Evidentemente Podemos puede capitalizar todo ese supuesto éxito que van teniendo. Es ciertamente éxito, porque hace un año no existían como fuerza política, pero cinco diputados no es algo tremendo.

Pero por eso mismo, porque hace un año no existían, cinco diputados es algo…

Está bien, está bien, es algo que hay que reconocer y yo me admiro de que sea así, pero hay una serie de elementos que contribuyen a explicar ese relativo éxito, por ejemplo el descontento de gran parte de la sociedad española con las políticas desarrolladas por el gobierno actual y también con el anterior. Políticas que en gran parte son dictadas por instituciones supranacionales, la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, y que obligan a España a que adopte determinadas políticas.

Ellos lo que afirman es que hay que rebelarse contra estas políticas e imponer otras, es en parte lo que ha dicho el partido que ganó en Grecia. Entre otras, el éxito de Podemos dependerá mucho de cómo se comporte en Grecia el partido que ha ganado, con el que tiene algunos elementos en común.

Lo cierto es que hay una cosa que explica muy bien el éxito también y es que ambos son magníficos comunicadores.

¿Se refiere a que incluyen en su mensaje elementos propagandísticos?

Sí, tienen connotaciones de propaganda y en ese sentido, son mensajes muy claros y concisos, como no es la política. La política es compleja y entonces ellos simplifican problemas muy arduos expresando, digamos, verdades que no son toda la verdad.

Algunos de sus líderes son colegas suyos de la Universidad Complutense. Uno se pregunta, ¿cómo personas con una carrera política en la academia se convierten en líderes de organizaciones políticas como tal?

De nuestra Facultad han emergido muchos dirigentes políticos posteriormente, y toda persona que reflexiona sobre ciencias políticas siente la tentación, el interés en explicar lo que él vislumbra como soluciones. Digamos que han confluido muchos fenómenos para que hayan tenido esta expectativa de éxito.

En nuestros países no suele suceder que los políticos estén educados para eso, que salgan de la academia donde se les educa sobre política…

Hay de todo. (Rafael) Correa tiene una formación en Estados Unidos, la formación en una academia militar también es importante, en el caso de (Hugo) Chávez; en comunidades indígenas, como es el caso de Evo (Morales), también. También Dilma (Rousseff), Lula (Da Silva). Todos han tenido experiencia, no es solamente la academia la que forma, aunque a mí me parece que la academia está muy bien y ojalá muchos políticos pasasen por la academia y tuviesen una formación, pero eso no garantiza que vayan a ser mejores o peores.

A Podemos se le ha tachado de populista, e incluso Diosdado Cabello (presidente del parlamento venezolano) aseguraba que son una especie de legado del chavismo…

Bien, pero ellos hacen caso omiso de eso, dicen que España no es Venezuela y siguen adelante. Tienen contenido populista, pero como todo mensaje político. Eso no me parece tan grave. Otras cosas me parecen más graves, me parece que a veces ellos mismos saben que lo que proponen es difícil de aplicar, si no imposible.

Es al final lo que hacen todos los políticos, ¿no?

Sí, pero ellos tienen un conocimiento mayor porque han reflexionado sobre ciencias políticas y saben que en ocasiones enviar determinados mensajes supone cierta demagogia, supone vender soluciones que se sabe que no se llevarán a cabo. Al principio decían que había que dejar de pagar la deuda, luego han vuelto sobre ello y han dicho que no, que renegociar, que auditar, etcétera. Todo eso supone un baño de realidad porque al principio, de alguna forma, ni ellos mismos se creían que podían emerger y tener un discurso creíble.

¿En la práctica qué oportunidades tienen? Veíamos que un fin de semana reunieron al menos a 100,000 personas en la Puerta del Sol.

Fíjese, allí se ve parte del discurso populista, ¿qué es una marcha?, ¿qué son 100,000 personas? En democracia lo que importan son los votos, y ellos llevan 100,000 personas de toda España, llevan meses preparándolo. Con todo y eso es un éxito; yo no junto 100,000 personas en la Puerta del Sol. Otra cosa es si tienen ayuda para juntar 100,000 personas o no. Iremos viendo y lo que pienso es que creen que no deben seguir cometiendo errores para tener expectativas de éxito.

¿El éxito o expectativa de éxito de Podemos hace suponer que uno de los perdedores por la crisis ha sido la clase política española?

Es evidente, la clase política que ha estado gobernando durante todos estos años. En España ha habido una alternancia entre el PP (Partido Popular) y el PSOE (Partido Socialista Obrero Español), son los grandes perjudicados porque ambos han contribuido desde el gobierno desarrollando políticas impuestas por la Unión Europea, por el FMI, por el Banco Mundial.

No sabemos hasta qué punto la sociedad puede volver a votarles y en qué proporción, porque algunos desde luego le van a volver a votar.

Con las nuevas tecnologías es más fácil, por ejemplo, convocar, ¿pero las bases qué tan sólidas son?

No lo sé, pienso que la participación política a través de internet implica mucho menos compromiso. Observe que forman parte de Podemos, habiéndose inscrito en sus círculos a través de internet, dicen, en torno a 150,000 personas; sin embargo en la elección de los cargos dentro de Podemos al parecer participan nada más la mitad. Eso tampoco invalida que esos líderes no se hayan afirmado, pero la participación es mucho menor.

Se participa, pero no de una forma tan comprometida como cuando se va a un partido político clásico y se participa en sus asambleas, aquí es de otro modo, más constructivo, pero también más virtual y puede ser más efímero.

Catedrático y analista

Jaime Ferri Durá

Doctor por la Universidad Complutense de Madrid. Funge como profesor titular de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UCM, y también visitante en varias universidades europeas y americanas.

Ha realizado varios trabajos de investigación sobre el sistema político español, con especial mención a las Comunidades Autónomas.