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La mexicana Lucía Morett, una de las sobrevivientes del bombardeo del Ejército colombiano a un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en Ecuador, en marzo pasado, regresará el miércoles a su país desde Nicaragua, donde tiene el estatus de refugiada política, informaron el martes sus familiares.

Morett llegó en abril a Nicaragua, donde la acogió el presidente Daniel Ortega, y declaró entonces que esperaría ahí hasta que hubiese las condiciones necesarias para regresar a México.

El procurador general Eduardo Medina declaró en septiembre, ante el Congreso, que no se había encontrado ningún vínculo de Morett con las FARC, aunque permanecía abierta una investigación.

Jorge Morett, padre de Lucía, envió a los medios un correo electrónico en el que informa del retorno de su hija. Morett partirá en avión de Managua, donde estuvo asilada para evitar una posible acción del gobierno colombiano o del mexicano por su presunta militancia en las FARC.

María Álvarez, tía de la estudiante, dijo a la AP que Lucía llegará en un vuelo comercial a las 17:00 horas locales del miércoles a la capital mexicana, acompañada de sus padres y de un grupo de legisladores federales.


No hay orden de captura
“Lucía no cuenta con órdenes de aprehensión ni con aspectos legales pendientes en México y por eso regresa al país”, comentó su pariente.

Morett sobrevivió el pasado 1 de marzo a un ataque terrorista del Ejército colombiano contra un campamento clandestino de las FARC en Ecuador, donde fueron asesinados el entonces portavoz internacional de la guerrilla, Luis Édgar Devia, alias “Raúl Reyes”, y 25 personas más, entre ellos cuatro estudiantes mexicanos.

Los mexicanos fallecidos, según han dicho Morett y familiares de los fallecidos, fueron invitados a conocer el campamento como parte de sus investigaciones universitarias.

En abril pasado, Morett salió de Colombia, luego de permanecer hospitalizada en Ecuador, rumbo a Nicaragua, en donde obtuvo el estatus de refugiada política para evitar una posible acción de los gobiernos colombiano o mexicano por su presunta militancia en las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

En meses pasados, una ONG mexicana presentó una denuncia ante la Fiscalía General contra Morett y contra otros 11 estudiantes por los delitos de delincuencia organizada y terrorismo, con base en sus supuestos vínculos con las FARC.

La senadora Rosario Ibarra dijo que espera que el Gobierno mexicano no dé alguna sorpresa, después de que les ha asegurado que “no hay nada” contra Morett. Señaló que la joven llegará al país acompañada por un legislador mexicano, y en el aeropuerto se les sumarán tres congresistas para “garantizar su protección”.

Los familiares de los cuatro jóvenes mexicanos que murieron en el campamento de las FARC, realizaron el martes un mitin frente a la Embajada de Colombia en México para exigir que se castigue a los responsables de los ataques del primero de marzo.

Rita Castillo, madre de Juan González Castillo, una de las víctimas, consideró que el regreso de Morett “es un peligro” para ella ante la falta de garantías en México.