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Lo que seguramente inició como un alegre festejo en la noche de San Valentín, terminó en tragedia con el violento deceso de un hombre de 60 años y lesiones graves que mantienen en estado agónico a su pareja de 38 años.

El hecho sangriento que conmocionó a los habitantes del barrio “Israel Galeano”, ubicado en la periferia noreste de la capital, le costó la vida a Marcos Orozco, de 60 años.

En el mismo hecho resultó gravemente lesionada Fátima Aurora López, de 38 años, quien permanece conectada a un ventilador en condición reservada en un hospital capitalino.

Por el homicidio que terminó con la vida de Orozco, quien era originario de Waslala, RACN, y las lesiones graves que mantienen en estado agónico a López, la Policía busca a dos lesbianas que estuvieron tomando licor con las víctimas la noche del 14 de febrero.

A la escena del crimen, la Policía desplegó a peritos del Instituto de Criminalística y Ciencias Forenses, quienes se encargaron de levantar de manera minuciosa cada evidencia que ayude a esclarecer el crimen.

El hecho sangriento fue descubierto la mañana del domingo por un familiar de Fátima López, quien al abrir la puerta de la casa observó en el piso el cuerpo sin vida de Orozco.

Según las investigaciones del crimen las principales sospechosas son dos lesbianas que, según los vecinos, estuvieron departiendo con la pareja la noche del sábado 14.

Golpe mortal

De acuerdo con información preliminar, obtenida en la escena del crimen, Orozco murió al ser golpeado con un tubo en la cabeza, lo que le causó varias fracturas y daños severos en el ojo izquierdo.

De la casa donde ocurrió la desgracia la Policía retiró como evidencia un tubo que aparentemente es el arma homicida con que le fue quitada la vida a Marcos Orozco.

López, a quienes los médicos no le garantizan la vida, ingresó inconsciente al hospital Alemán con varias piezas dentales desprendidas, herida en el rostro, pierna derecha y desprendimiento del cuero cabelludo.

Como en muy pocos homicidios sucede, a la escena del crimen se presentaron dos fiscales del Ministerio Público para conducir jurídicamente los actos de investigación.

Las dos fiscales se retiraron del sitio evitando cualquier contacto con los periodistas, quienes por más de tres horas esperaron fuera retirado el cuerpo sin vida de Orozco.