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“Dicen que visitar Granada sin probar el vigorón es como no haber estado nunca en esta ciudad colonial”, cuenta Mateo Sánchez, un español de visita en Nicaragua.

Los turistas nacionales y extranjeros que visitan La Gran Sultana tienen una variedad de lugares que visitar. Media docena de iglesias, un antiguo convento, las isletas del lago Cocibolca y las populares calles de la ciudad. Después de todos esos paseos, sin duda los granadinos le harán la misma sugerencia: probar su delicioso plato típico, llamado vigorón.

Cómo se sirve

El vigorón granadino se sirve sobre una hoja verde de plátano, mejor conocida como chagüite. En ella se pone yuca bien cocida, chicharrón con abundante carne de cerdo gorda o bien frito de cerdo acompañado con una ensalada jugosa, con algunos trozos de una fruta ácida llamada mimbro, que según los lugareños le da el “toque especial”.

Según las “vigoroneras” granadinas, el plato que más gusta es el que se sirve con una yuca tan suave que se deshace cuando el vinagre la humedece.

Su historia

En la actualidad el vigorón granadino es el más popular del país, pero posiblemente este plato típico nació en los tiempos de la colonización, dice el historiador granadino Fernando López.

Explica, sin embargo, que el nombre del vigorón, como se conoce hoy, fue inventado en 1914 por María Luisa Cisneros Lacayo, una granadina del barrio La Islita, a quien apodaban “La Loca”.

En aquella época “La Loca” vendía el producto en los cuadros de beisbol, donde los habitantes de La Islita libraban luchas en lo deportivo y lo comercial con los pobladores del barrio La Banda.

De acuerdo al libro “Granada”, de Alejandro Barberena Pérez, en las competencias deportivas al ver que las mujeres del barrio La Banda vendían con éxito yoltamales y elotes cocidos, Cisneros Lacayo decidió comerciar “algo llamativo”.

El plato de yuca cocida, chicharrón y ensalada picante, que se le ocurrió también, tuvo éxito, y convencida del buen sabor, “La Loca” se tomó la tarea de darle un nombre atractivo.

El nombre

La idea le llegó al ver un afiche que anunciaba un tónico refrescante llamado “vigorón”, en el que un tipo musculoso tomaba por los cuernos a un enorme toro y se leía en letra grande: “Tónico Vigorón”.

Las palabras y la imagen coincidieron frente a los ojos de “La Loca”, quien decidió que “vigorón” era el nombre apropiado para su invento comercial.

A “La Loca” le pareció que su plato daría una fuerza similar y adoptó el nombre del tónico. En los estadios pregonaba: “el vigorón vigoriza”.

Las estaciones


Estación 1

El vigorón del gordito

En el Parque Central de Granada, Francisco Gómez Torres, mejor conocido como “El Gordito”, es el rey de la publicidad. Está pendiente de la llegada de turistas y los atrae hasta su kiosco para que los visitantes puedan disfrutar del suculento platillo.

Dice que su negocio nació hace 60 años cuando sus tíos empezaron a vender vigorón y él desde hace 27 años retomó la idea de sus antecesores.

“Este es un negocio que me permite vivir y hacer feliz a los que prueban el vigorón”, explica.

“Cada vigorón es único, pero el mío tiene su toque especial, además que lo pueden disfrutar en un ambiente tranquilo y céntrico”, insiste.

Estación 2

El vigorón del Mercado

Francisca Sevilla vende el plato más degustado de esta ciudad turística en una de las esquinas del Mercado Municipal de Granada.

Esta señora de delantal blanco con bordados rojos y de sonrisa tierna, dice con timidez que empezó hace más de sesenta años acompañando a su mamá, quien vendía vigorón en esta misma entrada del mercado.

“La gente me dice que este es el mejor vigorón”, comenta sonriente.

Estación 3

El vigorón de Joel

Dentro del Mercado, todos conocen desde hace 25 años a Joel Alvarado, un joven que asegura vende el mejor vigorón de la ciudad, “aceitoso y delicioso”.

Cuenta que le puso el nombre de “vigorón choco” cuando empezaba, para identificarse de los demás porque por “el mal apodo” los clientes sentían curiosidad y cuando lo probaban “se daban cuenta que era bueno”.

Alvarado dice que el mejor vigorón está en cuidar los detalles, por ejemplo él cuida que la yuca siempre esté suave y la ensalada la hace con vinagre natural.

 

La popular grama

El refresco que por excelencia acompañaba al vigorón hace unos años era el de cacao. Sin embargo, en Granada, desde hace unos cinco años, el fresco de grama se ha convertido en el favorito de los clientes.

Beneficios

“La gente le atribuye beneficios digestivos”, cuenta Dolores Ayala, vendedora en el Mercado Municipal de Granada.

Proceso

El fresco se prepara con un zacate que venden en el mercado de Granada, se deja al fuego por una hora para que suelte color y sabor.

Condimentos

Cuando el fresco ya está cocido, se cuela y se le agrega sal, azúcar y jugo de limón para darle un sabor particular.