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El primer torneo de ajedrez en el que compitió María Esther Granados se llamaba “Jaque a la pobreza mental”. No recuerda muchos detalles del evento, pero sí que fue donde consiguió su primera victoria como principiante en esta disciplina que, dice, le ha ayudado a desarrollar su capacidad de análisis en cualquier situación de la vida.

Granados proviene de una familia de ajedrecistas, tanto profesionales como aficionados. Su tía Ileana Granados fue campeona nacional en los años 90, mientras que su abuelo y su papá siempre inculcaron a las descendencias la práctica del ajedrez, que es conocido como un deporte ciencia.

Esta joven de 19 años y estudiante de quinto año de Ingeniería en Sistemas, en la Universidad Nacional de Ingeniería, UNI, recuerda que a los 6 años ya sabía jugar ajedrez y que a los 10 participó por primera vez en juegos del Consejo del Istmo Centroamericano de Deportes y Recreación, Codicader, logrando el sexto lugar.

El año pasado obtuvo la certificación de maestra internacional que otorga la Federación Internacional de Ajedrez, FIDE, y fue escogida como atleta amateur del año por la Asociación de Cronistas Deportivos de Nicaragua. Pero asegura que el ajedrez no solo ha servido para ganar reconocimientos, sino para desarrollar su capacidad intelectual.

Una plataforma

“Tampoco es que gracias al ajedrez soy una genio, pero sí me ha ayudado a desarrollar mi capacidad de cálculo en cualquier ámbito de la vida”, afirma Granados, quien acaba de recibir una beca de parte de la FIDE para participar en el programa WOM, el cual busca potenciar la participación de las mujeres en este deporte, para que mejoren su ranking y lleguen a obtener la distinción gran maestro, la máxima que otorga esta organización.

En el país existen dos organizaciones de ajedrez: la Federación Nicaragüense de Ajedrez, Fenica, y la Federación Nacional de Ajedrez de Nicaragua, Fenanic. Según esta última, en Nicaragua hay alrededor de 1,500 personas que juegan ajedrez, de las cuales unas 600 participan con frecuencia en torneos nacionales e internacionales.

En colegios

Este año, el Ministerio de Educación, Mined, promoverá el ajedrez en la educación primaria y secundaria a través de un programa que, en su primera fase, abarcará 25 escuelas de ocho departamentos del país. Para ello, la Fenica capacitará a docentes de educación física de dichos centros.

De acuerdo con el director de Educación Física y Deportes del Mined, Juan Argüello, el objetivo de esta iniciativa es seleccionar y entrenar a potencias representantes de Nicaragua en torneos nacionales e internacionales, así como mejorar el aprendizaje y rendimiento de los estudiantes.

Una guía

Mariano Madrigal, otro joven reconocido como maestro internacional por la FIDE, señala en ese sentido que “el ajedrez te ayuda a tomar decisiones en la vida para escoger la mejor ruta para lograr tus objetivos”.

Cuenta que el ajedrez llegó a su vida cuando estaba en primer grado y de forma accidental, pues en el colegio San José, de Jinotepe, impartían ajedrez, pero solo en secundaria. Sin embargo, un día el docente de educación física de primaria se lesionó y fue sustituido por el de secundaria, quien decidió enseñarles este deporte a los más pequeños.

“Te ayuda a descubrir más, a pensar más, a desarrollar capacidad analítica”, indica este joven que estudia cuarto año de Finanzas en la Universidad Centroamericana, donde también es instructor de ajedrez.