Luis Galeano
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El ex presidente Ejecutivo del Instituto de la Vivienda Urbana y Rural (Invur) Adolfo “Popo” Chamorro, aseguró ayer que si contrató como auditor interno al cuestionado Lisbio Bermúdez Carballo, no fue sólo porque el contralor Fulvio Palma Mora se lo recomendó, sino porque todos los colegiados se lo aprobaron de manera oficial.

El contralor José Pasos Marciaq, el único miembro del Consejo Superior que ayer se atrevió a dar la cara por la institución para hablar del tema, negó de manera rotunda la afirmación de Chamorro, y aunque no quiso a criticar abiertamente el actuar de su colega Palma, afirmó que si hubiese sido él, nunca hubiera recomendado a una persona cuestionada públicamente por actos de corrupción, y menos si la Contraloría estuviese investigándola.

Chamorro, a quien contactamos vía telefónica, recordó que para que el ministro o director de cualquier ente autónomo nombre a algún auditor interno debe contar con el aval de los contralores, de lo contrario su nombramiento es nulo.

“Ellos me dieron visto bueno”, dice

“Mirá, Luis, no tengo cómo demostrarlo porque ya no estoy en el Invur, pero si yo hice esa contratación, fue porque (Lisbio) contaba con todas las calidades académicas para el cargo y porque los señores contralores, todos, me dieron su visto bueno”, dijo Chamorro.

Al ser consultado de por qué decidió contratar como auditor interno a un personaje que había sido cuestionado públicamente y denunciado por actos de corrupción en la Contraloría, Chamorro respondió que “yo sólo vi si cumplía con los requisitos que señala la ley, y ya con el aprobado de los contralores, pues no creí que habría ningún problema”.

Palma Mora, desde su cargo de contralor propietario, recomendó que se le diera trabajo a Bermúdez Carballo, un cuestionado ex funcionario del Instituto Nicaragüense Tecnológico (Inatec), que fue denunciado en la Contraloría de pedir viáticos para viajes de trabajo al exterior, cuando realmente se quedaba en su casa en Masaya, y señalado, además, de usurpar funciones como auditor interno.

Palma Mora, en una entrevista con EL NUEVO DIARIO, brindó unas enredadas declaraciones en las que defendió su actuar, indicando que lo que se ha dicho de Bermúdez “son puras especulaciones”, aun cuando el mismo ex funcionario que fungió como auditor interno del Inatec, reconoció que nunca había salido de Nicaragua y que sí había adquirido los viáticos.
El 19 de enero de este año, en la Contraloría, se interpuso una denuncia contra Bermúdez, por usurpación de funciones, actos deshonestos, mal uso de bienes del Estado y abuso de autoridad.

De los cinco contralores sólo dos se han atrevido a hablar del tema, el colegiado Lino Hernández, quien dijo que sus lazos de amistad con Palma no le permitían hablar sobre sus asuntos personales, y Pasos Marciaq, que se manejó un poco con sus declaraciones.

El presidente de la Contraloría, Luis Ángel Montenegro, no ha querido emitir su criterio sobre el tema, a pesar de que hemos insistido desde la semana pasada en que nos atienda, y el doctor Guillermo Argüello Poessy, se encuentra enfermo, en reposo, por una fuerte afección pulmonar, y, por tanto, no puede hablar.

Pasos: “Yo no lo hubiera hecho”

El contralor José Pasos señaló que no existe resolución de parte del Consejo de colegiados aprobando la contratación de Bermúdez como auditor interno, y que si acaso hubiese algo parecido a eso, no contaría con su voto de aprobación.

Al consultarle sobre el actuar de Palma, dijo que cada uno responde por sus acciones, aún cuando la recomendación hecha por su colega para que se le diera trabajo a Bermúdez fue con papel membretado de la Contraloría y con el sello que lo acredita como miembro del Consejo Superior.

¿Usted hubiera hecho la recomendación que hizo el contralor Palma?

Es que volvemos a lo mismo, cada cual responde por lo que hace. Yo me cuido mucho en esas cosas y es probable que no lo hubiera hecho.

Nunca fue auditor interno

El doctor Humberto Avilés, jefe de la Dirección General de Fortalecimiento del Control de la Contraloría, señaló ayer, que después que recibieron la denuncia contra Bermúdez por usurpación de funciones, actos deshonestos, mal uso de bienes del Estado y abuso de autoridad en enero de este año, se investigaron sus antecedentes, y determinaron que ni siquiera se encontraba registrado como auditor interno en la lista de funcionarios que tiene el ente fiscalizador.

“Al descubrir este asunto alertamos a la nueva directora del Invur, Judith Tapia, sobre esta situación, y le dijimos que aunque estábamos claros de que se trataba de una situación heredada por la administración anterior, lo más recomendable es que se deshiciera de esa persona”, dijo Avilés.