Lizbeth García
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Arrancó este viernes el juicio oral y público para cuatro de las once personas que la Policía capturó el 29 de octubre de este año, como parte de la operación “Troya”, dirigida contra las supuestas células que apoyan al narcotráfico en Managua, pero la vista continuará el próximo martes nueve de diciembre.

Los otros siete capturados en la operación “Troya”, identificados como Jorge Luis Mendieta, Óscar Herrera, Martín Lugo Lucio, Vilma del Carmen Vega, Pedro Mendoza, Narda Downs y Ciril Martínez, tienen juicio el nueve de diciembre en el mismo Juzgado Séptimo Penal de Juicio, pero probablemente no se celebre porque el doctor Bismarck Quezada solicitó reprogramación.

La vista para los primeros cuatro capturados se suspendió este viernes a petición de la fiscal auxiliar Grethel Fernández, cuando apenas habían declarado dos de los testigos de cargo, entre ellos la dueña de la quinta “Felicia”, ubicada en el kilómetro 12.3 de carretera a Masaya, donde las autoridades descubrieron 26,569.7 gramos de cocaína almacenados.

Los acusados son: Grethel Ortega Pérez, de 21 años; Manuel Alejandro Barrantes, de 37; José Noel Castillo Barrantes, de 51, y Rosaura Castillo Barrantes, de 53 años, quienes están acusados por almacenamiento de drogas.

Doña Norma Elizabeth Galo declaró ante el juez Séptimo Penal de Juicio, Octavio Rothschuh, que ella alquiló por 500 dólares al mes la finca “Felicia” a José Alfredo Castillo, porque éste le manifestó que necesitaba una vivienda mientras le construían la suya en carretera Sur.

Según la testigo, Castillo, quien no se encuentra detenido, le explicó que su negocio era comprar y vender plátanos al por mayor de la Isla de Ometepe.

La testigo dijo que Castillo le presentó a Ortega Pérez como su esposa, pero el abogado defensor de la joven acusada, Gerald Francisco Castro, le preguntó a la testigo que si ella vio algún acta de matrimonio para corroborar el dicho de su inquilino, a lo que la dama respondió que sólo le presentaron los documentos de las remesas de dinero que su inquilino recibía de Estados Unidos, para pagar el alquiler.

También ayer declaró ante el juez el policía que estuvo a cargo del operativo de captura e incautación de la droga, Óscar Enrique Amador, quien reveló que ellos se enteraron de que supuestamente en la quinta “Felicia” había drogas almacenadas, por una llamada anónima.

El testigo no respondió varias de las preguntas que los abogados de los imputados le hicieron, tratando de conocer cuántas llamadas anónimas recibe la Dirección Antidrogas de la Policía Nacional, y por qué a unas les hacen caso y a otras no.