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*Presidente del Banco Central ratifica que 2009 será un año difícil y financiamiento debe incidir en la producción
Eloísa Ibarra
El presidente del Banco Central de Nicaragua, Antenor Rosales, auguró que 2009 será un año difícil, donde la prioridad debe ser lo económico, en especial lo productivo, por lo que el crédito del sistema financiero debe dirigirse primordialmente a la producción.

Rosales indicó que el BCN ha insistido en que el sistema financiero debería tener una política de crédito que fomente, fundamentalmente, la actividad productiva. “No estamos en circunstancias que nos permitan tener un acceso al crédito de consumo tan amplio como en algún momento la economía lo permitía, porque ahora se necesita crédito para producción”, explicó Rosales.

Un día antes, autoridades del Banco de Crédito Centroamericano, Bancentro, dijeron que aunque no están estableciendo restricciones, están siendo cautelosos, de acuerdo al nuevo entorno económico que trae el impacto de la crisis mundial.

Julio Cárdenas, Director Ejecutivo de Bancentro, dijo que el enfoque de la parte financiera del banco son los sectores productivos, pero que les están proponiendo no aumentar las áreas, o si éstos tienen menores ventas, tendrán que limitarlos a las nuevas proyecciones.

“No estamos presionando a ningún productor a que siembre más, porque si hubo alguien que sembró 500 manzanas de maní y pensaba sembrar 700 manzanas (para 2009), les hemos dicho que creemos que no les vamos a financiar más de las que les estábamos financiando este año”, dijo.

Prudencia de bancos
Rosales reconoció que las instituciones financieras han demostrado prudencia en el otorgamiento de nuevos créditos, y se han comprometido con el BCN y la Superintendencia de Bancos a seguir impulsando el crédito productivo, hacia lo cual están encaminadas las últimas normas del Consejo Directivo.

Hay que detener el crédito de consumo para facilitar el crédito productivo, a fin de que Nicaragua genere la riqueza, dijo Rosales, tras indicar que todos los nicaragüenses deben tomar conciencia de que lo principal es la producción.

Aunque reconoció que el sistema financiero se rige por las reglas del mercado, la empresa privada es la que fundamentalmente tiene que ver con la intermediación financiera, porque el gobierno no ha podido desarrollar un banco estatal, y como está diseñado para que opere, no podrá captar depósitos.

Afirmó que el sistema financiero está operando normalmente, y, aunque hay que superar algunas limitaciones como el crédito de consumo, se deben garantizar las medidas para que la intermediación financiera pueda mantener una posición sólida y estable, que no haga pasar problemas a nadie.

Autorregulaciones
“Aquí se trata de que el gobierno establezca las normas regulatorias y que la banca privada se autorregule, y que todos los consumidores nos autorregulemos en el uso del crédito, porque es un año muy difícil el que tendremos”, reconoció Rosales.

Insistió en que el año 2009 será complejo y los nicaragüenses tienen que reflexionar sobre cómo satisfacer la demanda de crédito para producir la comida nacional y exportar, porque es un año complejo, difícil, donde la primera prioridad debe ser lo económico, lo productivo.

En cuanto a la expectativa de cierre de año, Rosales espera que la inflación no llegue al 16 por ciento, lo que estaría por debajo de Costa Rica, que supera esa cifra, lo cual en vez de alegrar debe ser motivo de preocupación que todos tengan esos niveles de inflación.

Sobre el Presupuesto
Explicó que el Presupuesto para 2009 fue elaborado en correspondencia con el programa económico financiero del Fondo Monetario Internacional (FMI), diseñado para los próximos tres años y corregido este año, pero habrá que ver en el futuro, si después de la segunda y tercera revisión, ese presupuesto está según lo acordado con ellos.

Reveló que con la misión del FMI llegaron a puntos de coincidencia en cómo cierra el año con la inflación, el Presupuesto de 2009 y qué pasará si las metas de recaudación y de cooperación líquida establecidas no se dan en los volúmenes estimados en el Presupuesto que el Presidente envió a la Asamblea Nacional, el nivel de crecimiento y el monto de reservas con que pueden trabajar el próximo año.

Rosales confía en que los diputados de la Asamblea Nacional dicten las leyes y aprueben los créditos que satisfagan a la población, porque para eso fueron electos, y el próximo año, reiteró, será difícil por el impacto que tendrá la crisis internacional en la economía nacional.