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“Atropello a la libertad de expresión”, “censura contra la libertad intelectual”, “barbarie contra la civilización” y “un golpe a la cultura nicaragüense”, fueron algunos de los calificativos que poetas, escritores e intelectuales nicaragüenses, expresaron ante la prohibición impuesta por el gobierno de Nicaragua para que Sergio Ramírez Mercado escribiera el prólogo de una obra de antología del poeta Carlos Martínez Rivas.

La publicación formaría parte de la colección de poesía dedicada a los grandes poetas en lengua española del siglo XX, que publica semanalmente el diario El País, de España, y permitiría que la obra de Carlos Martínez Rivas se difundiera masivamente en la nación europea, pero fue cancelada por la censura del gobierno nicaragüense.

De lo peor que ha visto
“Es un atropello terrible, de lo peor que yo he visto, que impide que la obra maravillosa de Carlos Martínez Rivas no se distribuya entre miles de lectores”, dijo la escritora nicaragüense Claribel Alegría.

Agregó que el poeta Martínez Rivas se merece que su obra sea conocida a nivel internacional, y prologada por Sergio Ramírez, habría sido fantástico.

“Temo bastante que esto se vaya a poner más duro, pero es algo que debería revertirse, temo que nuestro ambiente cultural se va a poner peor”, expresó con preocupación la escritora.

Para el abogado y académico Carlos Tünnerman, el veto contra Sergio Ramírez es una prueba más de la intolerancia que se ha vuelto común en este gobierno, y un golpe a la cultura nicaragüense.

Añadió que el más afectado es el poeta Martínez Rivas, a quien se le impide que por primera vez su obra sea difundida de una manera amplísima, porque hasta ahora ha sido leído en círculos bastante reducidos.

“Era una gran oportunidad para que una antología de él (Carlos Martínez Rivas) se divulgara amplísimamente en una edición de más de 200 mil ejemplares, que es el tiraje del diario El País”, subrayó.

Tünnerman recordó que el poeta Martínez Rivas tuvo que enfrentar muchísimas dificultades en vida y ahora también después de muerto, porque se le dificulta la amplia difusión que hubiera tenido su obra en el mundo de habla hispana.

Una frase de Darío
“No sólo se afecta a Martínez y a Sergio, sino que se impide la difusión de la mejor poesía de Nicaragua”, señaló Tünnerman, al recordar que el país es conocido a nivel internacional por la alta calidad de su poesía.

Dijo que espera que los intelectuales, escritores y nicaragüenses se pronuncien, porque no se puede permitir que volvamos a la época de la inquisición de la cultura, que había quedado atrás, y utilizando una frase de Rubén Darío, calificó la acción del gobierno como parte de una “política fangosa”.

Tünnerman pidió que el gobierno publique la lista de autores prohibidos, porque “censurar a alguien como Sergio Ramírez es como encarcelar las palabras, condenar a prisión las ideas, como querer encadenar el pensamiento y cuando esto sucede, la belleza y la poesía están condenadas a muerte”.

Barbarie contra civilización
Luis Rocha, presidente del Centro Nicaragüense de Escritores, en su carácter personal opinó que el veto del gobierno de Daniel Ortega a Sergio Ramírez es un retroceso a épocas que creía habían quedado atrás.

“Muchos somos los que con Sergio Ramírez, mi compañero y amigo generacional, provenimos de las sombras de la dictadura somocista. Nacimos durante ella y creímos haber padecido su barbarie hasta 1979. A mi también amigo José Manuel Caballero Bonald, responsable en El País (de la edición de las obras literarias), de la colección literaria hasta donde la actual dictadura pretendió extender sus tentáculos para imponer su irracionalidad, lo conozco desde 1963. Es un hermano mayor, quien como tantos intelectuales españoles de valor, nacieron poco antes de que se iniciara la guerra civil”, señaló Rocha en un escrito enviado a El NUEVO DIARIO.

Agregó que Caballero Bonald proviene de las sombras de la dictadura franquista y de su barbarie, hasta que el pueblo español alcanzó la civilización y en ella la democracia.

“Por eso sé que para él, como para cualquier intelectual civilizado del mundo, es inaceptable una imposición que pretenda borrar las letras del espacio que, sin pretexto alguno, les pertenece”, indicó.

“Digo pretexto porque, por ejemplo, razones nunca existieron ni existirán para que éste mismo régimen que pretende enmudecer a Sergio, campantemente se apropiara de las canciones revolucionarias de Carlos Mejía Godoy para socializarlas y que ahora, con igual irracionalidad, privatiza a Carlos Martínez Rivas, aduciendo una voluntad de éste muerto, que no respetó en aquél vivo”, dijo el escritor.

Rocha señaló, además, que gracias a este revanchismo político contra Sergio, el absurdo que vivimos los nicaragüenses trasciende nuestras fronteras y se internacionaliza con el ropaje de la censura.

“¿Será esa la cara de la política exterior del socialismo del Siglo XXI de éste régimen? Ya sabemos que en la historia de la humanidad censurar ha sido propio de las más abyectas dictaduras y tiranías. Nunca ha servido más que para desenmascarar el rostro fascista de quienes la aplican, y el insólito hecho de querer extenderla fuera de nuestras fronteras. Es un indicador de lo que nos pasará a quienes sobrevivimos dentro de ellas.

En síntesis, otra vez estamos viendo a la barbarie contra la civilización”, apuntó.

El filósofo y jurista Alejandro Serrano Caldera también rechazó la censura del gobierno contra Sergio Ramírez, algo que consideró condenable contra cualquier escritor de Nicaragua o cualquier país.

“Esta censura contra Sergio Ramírez también afecta la publicación de la obra y se extiende a Carlos Martínez Rivas, lo cual es lamentable, y creo que esos actos niegan la calidad democrática de un sistema político, deben respetarse todas las libertades y fundamentalmente la libertad de escritura y de expresión”, apuntó.

Lamentó que la obra de Carlos Martínez Rivas se vea impedida de conocer por miles y miles de personas que hubieran tenido la oportunidad de conocer a uno de los más granes poetas de la lengua española.

Acción contra Nicaragua
Mauricio Díaz, ex diplomático nicaragüense y ex funcionario de la Cancillería de la República, dijo que la figura de Sergio Ramírez es emblemática y de mucho prestigio internacional, y bloquearle que prologue una obra, es querer regresar a la “Santa Inquisición”.

Dijo que la acción del gobierno contra Ramírez afecta la imagen del país, y nos coloca como una nación donde se violan las normas de la democracia, la libertad y los derechos humanos fundamentales.

“Me huele a un regreso al oscurantismo, a la prehistoria en las artes, la literatura, pasarle la cuenta a sus opiniones, nos regresa al Medioevo, y es la imagen del país que se pone a nivel internacional como una nación de bárbaros”, expresó.

Para el escritor Onofre Guevara, la censura del gobierno contra Ramírez es una acción complementaria a toda la ofensiva anticultural y antidemocrática que ha emprendido, para consolidar posiciones políticas en base a los absurdos del orteguismo.

Como ejemplo de las acciones anticulturales absurdas, mencionó la religiosidad falsa, que es una vil manipulación de símbolos religiosos con fines políticos y la supuesta promoción cultural a través de la promoción de ciertos ritos religiosos.

Guevara señaló que no puede haber un amplio desarrollo de la cultura ni de respeto de la misma, partiendo de la intolerancia política.

Consideró que el gobierno simplemente descalifica a un intelectual porque no es de su grupo, no importa cuántos valores y respeto tenga a nivel nacional e internacionalmente.

“No vale la posición del intelectual cuando no les es favorable, no alaba y se atreve a criticar”, opinó.