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Corresponsal Costa Rica

El cardenal Miguel Obando y Bravo antes de partir de suelo costarricense celebró una eucaristía en la emblemática ciudadela La Carpio.
En el lugar dijo que se lleva las inquietudes de los inmigrantes pinoleros, a fin de buscarles respuestas con las autoridades correspondientes.
Su Eminencia evitó en todo momento durante su gira de tres días por Costa Rica, referirse a temas políticos de Nicaragua, por considerar que esos tópicos competen a otras personas.
Respecto a la situación de los miles de compatriotas que residen en este país, dijo que a través del mensaje de María y de Dios, trajo palabras de esperanzas.
“El pueblo me recibió con entusiasmo. Ticos y nicas son hermanos. Nuestras oraciones para que se superen los problemas.
Han expuesto inquietudes que llevamos para ver de qué forma cooperamos para solucionar esos problemas”, declaró al término de la misa, donde decenas de pobladores de La Carpio se hicieron presentes.
Agregó que su gira por Costa Rica fue satisfactoria porque vio el desborde de los nicas por la fe mariana; “una devoción auténtica” donde los compatriotas “encuentran refugio para soportar las dificultades que encontramos cada día”.
Reiteró que si no nos conocemos entre sí, no puede haber convivencia, y que Costa Rica es un pueblo noble, solidario y que ambas naciones se complementan.
En ese sentido expuso que los ticos acogen a los nicas, pero los nicas asumen los espacios laborales que no usan los ticos. “Lo importantes es convivir como hermanos en Cristo que somos todos”, sostuvo.
El sacerdote de La Carpio, el nicaragüense Ernesto Ibarra, por su parte, informó que en el lugar ha venido creciendo la celebración de la “Gritería”, al punto que en este año se presentaron unos 60 altares.
“La novena se rezó en los siete sectores de La Carpio. Fue enorme el desborde de la población. Fue un año magnifico”, acotó.

leonelmen@gmail.com