Lizbeth García
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“Sin duda que todo esto tiene que ver con los sectores que andan creando una situación de animadversión contra los periodistas”, dijo ayer desde la cama hospitalaria donde convalece, nuestro corresponsal Máximo Rugama, quien el pasado domingo fue salvajemente agredido por dos sujetos mientras daba cobertura a un accidente de tránsito en Estelí.

Rugama reveló que Irene Flores, madre de sus agresores, los hermanos Valdivia Flores, se presentó ayer al Hospital San Juan de Dios, de Estelí, buscando una mediación, porque le dijo que quería hablar con él, seguidamente le pidió que “los perdonara”.

“Yo no emití palabra porque es muy prematuro estar pensando en eso, estoy en la sala general del hospital, y tampoco me dijeron si se iban a hacer cargo de los medicamentos”, explicó Rugama, quien señaló que ha sido muy bien atendido en el centro asistencial, pero su esposa ha tenido que comprar algunas medicinas, y no sabe cuánto tiempo más permanecerá hospitalizado, porque los médicos están esperando que se le desinflame la nariz para operarlo probablemente el jueves.

Los médicos Claudia Molina y Eduardo Cooper, quienes valoraron a Rugama este fin de semana, le explicaron que tiene dos fracturas en el tabique nasal y lesión interna cerca del ojo derecho.

El periodista esteliano recordó que el domingo él se bajó del taxi en el sector de La Gavilana para hacer fotos a los vehículos involucrados en un accidente mortal, momento en un sujeto se le lanzó encima y sintió el primer golpe de Claudio Antonio Valdivia, quien se encuentra detenido.

Luego el hermano de Valdivia atacó también a Rugama, quien yacía sobre el suelo. Le descargó sin piedad puntapiés en el cuello, espalda y otras partes del cuerpo.

Querían matarlo
“Si lo que quiero es matarte, hijo de la gran p…”, le dijo uno de sus agresores, pero no logró su cometido porque un policía de tránsito que estaba en el lugar del accidente, intervino en su defensa.

El corresponsal explicó que él no conoce a sus agresores, a quienes no insultó ni les dijo nada, como dicen ellos ahora para justificar su actuar, versión que fue confirmada por el taxista testigo Santos Julio Calderón, quien señaló que el periodista se acababa de bajar de su taxi para tomar la foto y solamente dijo: “¡Qué barbaridad, pobre señor!”, momento en que los dos jóvenes “salieron como balas sobre él para pegarle”.

El testigo precisó que todo ocurrió en fracciones de segundos y nadie esperaba que sucediera eso.

Calderón señaló que pese a que se presentó al hospital para que la Policía le tomara su declaración, no lo han hecho.

Tratamos de conocer cómo avanzan las diligencias del caso ayer, pero en la Policía de Estelí se negaron a dar detalles bajo el pretexto de que no estaban autorizados, pero se conoció que el único detenido será acusado hoy por lesiones y amenazas de muerte.

El dictamen del forense Carlos Rosales indica que Máximo Rugama presenta lesión permanente y visible en la nariz, una interna y dos fracturas, además, presenta golpes en brazos, cadera, espalda y tórax.

Finalmente, nuestro corresponsal en Estelí dijo que el delito debería ser tipificado provisionalmente como homicidio frustrado, porque él “sintió que se moría”, además, los mismos autores dijeron que lo que querían era matarlo.