Jorge Eduardo Arellano
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Como una invitación a someterse al cepo de la censura calificó el escritor Sergio Ramírez Mercado el llamado público que le hizo el director de Cultura, Luis Morales, quien pidió al novelista declinar la publicación de un prólogo solicitado por el diario El País para acompañar el tiraje en España del libro Insurrección Solitaria, del poeta nacional Carlos Martines Rivas (CMR).

Luis Morales, Director del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC), dijo este martes que estaba esperando una respuesta oficial del diario madrileño sobre dos propuestas nicaragüenses para cancelar la introducción del libro por parte de Ramírez Mercado, a cambio de un prólogo hecho por el investigador y poeta nicaragüense Pablo Centeno Gómez sobre la obra de Martínez Rivas, o que el libro saliese sin el preámbulo sobre el autor.

Tal argumento fue desechado por Ramírez. “Eso es falso, el diario El País ya sacó al libro de su programación, y hasta publicó un editorial condenando el acto y anunciando el retiro de la publicación de Carlos Martínez Rivas, sustituido por uno de Juana Ibarbourou (poeta uruguaya)”, dijo el novelista.

Capítulo cerrado
“Para El País es capítulo cerrado, y ellos comunicaron oficialmente al Estado de Nicaragua su rechazo al acto de censura, con esas palabras. Lo que pasa es que todo eso es un juego absurdo del señor Morales”, expresó el autor de Castigo Divino.

Sobre la invitación directa de Morales a declinar la publicación del prólogo de la fallida edición, Ramírez comentó: “Me invita a poner la cabeza en el cepo de la censura, donde se castigaban a los herejes en la etapa medieval”.

Sobre los argumentos de Morales, de argüir su rechazo al prólogo de Ramírez aduciendo razones de estilos e interpretaciones literarias “no adecuadas” según sus criterios, Ramírez fue tajante: “A mí no me importan las interpretaciones que el director de Cultura, que es un burócrata, haga de un texto literario, no tengo el menor respeto por sus interpretaciones”.

“Farsa brutal”
“La verdad es que no es un asunto de gustos literarios, sino de censura y de suprimirle a un escritor la palabra, y entonces ahora me parece ridículo que me suprimen la palabra por el gusto literario del director de Cultura, que ni siquiera lo había leído antes de censurarlo, y lo que es peor, lo critica y me invita a que yo decline ante esta farsa brutal. Eso es dantesco, porque lo que están haciendo es un prohibición política”, manifestó Ramírez.

El novelista ha elaborado prólogos para más de 50 libros, incluyendo obras de grandes de la literatura nicaragüense, como Pablo Antonio Cuadra y Rubén Darío, y de escritores internacionales de la talla de Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, Pablo Neruda, Graham Green y Salarrué.

Ante la controversia desatada por la disposición oficial del gobierno de Nicaragua, Ramírez manifestó sus temores de ser agredido un día en la calle por fanáticos del orteguismo, luego que desde los medios oficialistas se realicen despiadadas campañas de desprestigio en su contra.

“Ellos calculan que pueda ocurrir algo así en algún momento, porque si todo el día te pasan diciendo vendido al imperialismo, escritor disfrazado de agente de la CIA y de traidor a la revolución, bueno, ellos han entrenado a personas a creer ciegamente en lo que ellos proclaman y predican”, denunció.

La estafa a Gabo
Esta semana, como reacción a la denuncia del Diario El País de España al veto del prólogo de Ramírez, varios escritores internacionales condenaron el acto mediante un comunicado internacional, firmado por primera vez por dos grandes de la literatura universal, Gabriel García Márquez y Carlos Fuentes.

Es la primera vez en muchos años que ambos escritores se suman a condenas internacionales de este tipo. Ramírez Mercado, amigo de ambos escritores, explica que la iniciativa de la condena de los escritores fue a solicitud de ambos letrados.

“Fue a iniciativa de ellos que se hiciera el comunicado, ellos lo recomendaron y buscaron a alguien para las firmas, y hay una tarjeta escrita de puño y letra de Carlos Fuente, que dice textualmente: Carlos Martínez Rivas y Sergio Ramírez son poderosas voces universales de Nicaragua. ¿Cuál es el mal de un país que silencia o censura a los mejores para que sólo hable el silencio?” La tarjeta se la entregó a Juan Cruz, un periodista de El País que le pidió su opinión. En la mesa estaba presente García Márquez.

Al respecto de este escritor ganador del premio Nobel, que escribió artículos en defensa de la causa sandinista y de sus proezas guerrilleras a finales de los setenta e inicios de los ochenta, cuando visitó el país, se le preguntó a Ramírez qué opina personalmente de la actual dirigencia del gobierno de Ortega.

“Él lo que me ha dicho siempre, personalmente, y varias veces lo ha repetido, es lo siguiente: “A mí me estafaron”.