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Los profesores horarios de la Universidad Católica de Nicaragua (Unica) están incómodos y demandando “justicia” tras confirmar que la administración de la Unica, al mando de la familia de Roberto Rivas Reyes, presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE) y cercana al cardenal Miguel Obando y Bravo, no les pagará aguinaldo, tal como ocurrió hace un año.

Los empleadores deben otorgarlo en los primeros diez días de diciembre. Según los denunciantes, que pidieron el anonimato por miedo a represalias, “aparte de estar sin seguro y sin derecho a vacaciones, ahora nos salieron diciendo que no nos van a dar el aguinaldo sino hasta el próximo año, a pesar de que ya salió publicada en La Gaceta (Diario Oficial) la Ley No. 185 (Ley de Adición al Título VIII, Libro Primero del Código del Trabajo)”, refirió un docente.

La Ley fue aprobada por la Asamblea Nacional el 11 de septiembre de 2008 y entró en vigencia el 11 de noviembre del año en curso. El artículo 202, inciso c, de esa disposición, indica que: “El docente universitario horario, por dicho trabajo, tiene derecho a recibir un salario que puede ser quincenal o mensual y sus prestaciones de Ley”.

La Unica cuenta con unos 75 catedráticos, todos horarios. Es decir, son docentes que ganan por hora trabajada. Los maestros comentaron que ese régimen funciona desde 1994, cuando la administración les cambió el contrato laboral.


No les dan trabajo en otras universidades
“De modo que pasamos de educadores permanentes a horarios…, nosotros lo firmamos porque no nos quedó de otra”, coincidieron, tras comentar que las universidades públicas no les quieren dar trabajo porque no perdonan que los hayan dejado por la Unica.

De acuerdo con las versiones de los educadores, al mes logran un salario de 400 dólares. “El cual se reduce porque la Dirección General de Ingresos (DGI) nos cobra el 10 por ciento por cada hora laborada”, se quejaron.

Además, destacaron que la rectora de la Unica nunca da la cara. “La señora Michelle Rivas Reyes, hermana de don Roberto Rivas, nunca está, y si está en su oficina siempre dice que está ocupada, y nadie habla con los docentes, son los decanos los que nos anuncian las decisiones administrativas”, insistieron.

Los maestros atienden entre 17 y 60 alumnos en cada aula. Aparte de preparar las materias de estudio, están obligados a pasar programas académicos “que no nos pagan, pero que sí les sirven a ellos para orientar la enseñanza”, concordaron.


Valle anuente
EL NUEVO DIARIO buscó la posición de la rectora de la Unica sobre la denuncia, durante dos días consecutivos, pero no fue posible localizarla. Su asistente comentó ayer que su jefa estaba en un congreso y que no podía atender.

Entre tanto, el presidente de la Comisión de Educación, Cultura, Deportes y Medios de Comunicación Social del Parlamento, Mario Valle, indicó que está anuente a recibir la queja de los catedráticos.

“Aquí (a la comisión) esa denuncia no ha llegado, pero sí, con el mayor de los gustos los atendemos para ver la afectación”, dijo. Valle confirmó que “la Ley (185) ya entró en vigencia, pero habría que ver la fecha en la cual ellos (los maestros horarios) firmaron el último contrato laboral. Si el contrato fue suscrito antes que entrara en vigencia esa ley, entonces ellos recibirán sus prestaciones hasta el próximo año, pero si el contrato fue suscrito después, entonces sí cabe la aplicación de la misma”, explicó.

Sin embargo, se conoció que el contrato laboral entre educadores y gerencia de la Unica se firmó en agosto pasado y concluyó el cinco de noviembre. “Lo que pasa es que Valle es dueño de la UdM, una universidad privada, y no le conviene decir que es justo que nos paguen, además, conocimos que las universidades privadas, incluyendo la Unica, acordaron no dar aguinaldo”, sostuvieron.

El Código del Trabajo en su artículo 93 reitera, por otro lado, que los empleadores deben pagar un mes de salario adicional a sus trabajadores después de un año de labores continuas, o bien la parte proporcional que corresponda al período trabajado mayor de un mes y menor de un año. El Código también señala que los derechos laborales son irrenunciables.

“Nosotros pasamos más de un mes trabajando en todo el año, pues la universidad tiene la modalidad de cuatrimestre. Y pese a eso Winston Betanco, asesor de legal de la Unica, le ha dicho a la contadora de la universidad que no tenemos derecho a nada y que ni se les ocurra pagarnos”, reiteraron indignados.


¿Adónde va 6%?
Mencionaron que la administración de la universidad siempre alega que no hay dinero. “Pero este año la Unica recibió del Estado 13 millones de córdobas, es decir, un millón más respecto al año anterior, y los estudiantes pagan para estudiar los 12 meses del año, y si se retrasan pagan un recargo de 20 dólares, y ¿qué nos dicen?: no hay reales”, apuntaron.

“Incluso, ya conocimos que en el 2009, la Unica recibirá 20 millones de córdobas del 6 por ciento constitucional, pero ¿en qué nos ayuda? En nada, pues ese dinero más bien sirve para enriquecer a la familia Rivas Reyes”, subrayaron.

En ese contexto, recordaron que la mayoría de los hijos de doña Josefa Reyes --quien ha sido asistente del cardenal Miguel Obando y Bravo durante más de 33 años y es la mamá de Roberto Rivas-- trabajan en la Unica.

“La rectora es Michelle Rivas Reyes de Molina, una de las hermanas menores de Roberto Rivas; la jefa de registro es Carol Rivas Reyes, otra hermana, y su esposo Héctor Cotte es del Consejo Superior de la Unica. Este señor es un puertorriqueño que acabó graduándose en la Unica y no sabemos si es bachiller o no”, indicaron.

“El cargo de Relaciones Públicas lo ejerce Giovanny Rivas Reyes, otro hermano; Roberto Rivas es decano de la carrera de Administración, pero nunca se le ve en la universidad, y doña Josefa Reyes, la madre, también ejerce poder porque allí se hace lo que ella dice, es decir, a costa de nosotros esa familia se está enriqueciendo”, puntualizaron.


Quieren a Brenes
Los docentes indicaron que quieren que monseñor Leopoldo Brenes se haga cargo de la Unica. “No es justo ni correcto que esa universidad esté en manos de una familia que sólo busca enriquecerse con el centro, queremos que Monseñor tome la universidad”, dijeron.

Pero el dueño de la Unica es una asociación civil denominada Fundación Universidad Católica Redemptoris Mater, según Acuerdo Presidencial número 51-93 del 26 de febrero de 1993.

La fundación fue instituida por el cardenal Miguel Obando en 1992, según el otorgamiento de personalidad jurídica que hizo la Asamblea Nacional a dicha fundación civil en mayo de 1992, publicada en La Gaceta número 100 del 27 de mayo de ese año, de acuerdo con investigaciones periodísticas realizadas hace tres años.