Jorge Eduardo Arellano
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CABLES / REDACCIÓN CENTRAL
Una flotilla de la marina de guerra de Rusia, que ha estado en maniobras militares en Venezuela y de paso por Panamá, visitará también Nicaragua como parte de su misión en América Latina, dijo ayer jueves la armada rusa en Moscú.

El vocero de la armada, capitán Igor Dygalo, indicó que el destructor Almirante Chabanenko y dos buques de apoyo, llegarán hoy viernes al Puerto de Bluefields, en la Región Autónoma del Atlántico Sur de Nicaragua.

Nicaragua es el único país, además de Rusia, que ha reconocido la independencia de dos regiones separatistas en Georgia después de la guerra ruso-georgiana en agosto pasado.

El Kremlin ha dado pasos para reconstruir alianzas con Cuba y Nicaragua y cultivar nuevos amigos, junto a Venezuela, como parte de los esfuerzos para expandir la influencia de Rusia en el mundo y competir con Estados Unidos en el llamado “patio trasero” del imperio norteamericano.

El Almirante Chabanenko es parte de un escuadrón naval ruso que visita Latinoamérica, en el primer despliegue de ese tipo en el hemisferio occidental desde la Guerra Fría. El viaje es considerado como un reflejo de la molestia del Kremlin por el uso de barcos militares estadounidenses para entregar ayuda a Georgia después de la guerra.

La flotilla rusa en América Latina estuvo encabezada por el crucero nuclear Pedro el Grande. Además de visitar Panamá, los buques rusos efectuaron maniobras conjuntas con la armada de Venezuela el 1 de diciembre.

La visita coincidió con un viaje del presidente ruso Dimitri Medvedev a Venezuela y a otros países en la región.

Dygalo dijo que el Almirante Chabanenko iba a concluir su presencia de seis días en una base naval panameña y cruzaría de nuevo el Canal el jueves en viaje hacia Nicaragua, donde se espera esté del 12 al 15 de diciembre. El crucero Pedro el Grande permanecerá en alta mar durante la visita, agregó.

La gira caribeña es el mayor despliegue naval ruso desde los tiempos soviéticos, en marcado contraste con los caóticos noventa, cuando los barcos quedaban acumulando herrumbre en sus atracaderos por falta de fondos.

La anunciada visita de los navíos rusos ha provocado desde ya controversia política en el país.

Los diputados liberales Francisco Aguirre Sacasa y Wilfredo Navarro Moreira, dividieron opiniones en torno al arribo de buques de guerra rusos a las costas nicaragüenses. Aguirre dijo no ver “nada malo” en la “visita militar”, siempre y cuando “el mensaje que envíe el presidente Daniel Ortega no sea negativo o de confrontación”.

Sin embargo, el primer secretario del Parlamento, Wilfredo Navarro, cuestionó la entrada de los buques a territorio nacional, alegando que la autorización del Poder Ejecutivo no cuenta con la debida ratificación de la Asamblea Nacional, tal como lo contempla el párrafo tercero del artículo 92 de la Constitución Política.

Según Navarro, si los barcos de la armada rusa entran a aguas territoriales sin la autorización ratificada por el Parlamento nicaragüense, “se estaría violando la soberanía nacional, lo que podría provocar en serio conflicto entre Nicaragua y Rusia”.

Otra de las preocupaciones de Navarro, es si el presidente Daniel Ortega expondrá al Ejército de Nicaragua a cometer un delito contra la Constitución, ordenando al jefe de las Fuerzas Armadas nicaragüenses que permita el ingreso a la Costa Caribe de los barcos rusos.

En un inicio, la oficina de prensa del Ejército dijo desconocer la información sobre la visita de la flotilla rusa, y el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, general de Ejército Omar Halleslevens, no se refirió al tema durante el acto de la XIII Promoción de Oficiales 2005-2008.

En dicho evento se graduaron de oficiales, con rangos de tenientes, 42 cadetes y una cadete, en diversas especialidades del Ejército de Nicaragua.