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Adyeris Espinoza, directora del colegio “Aldo Dubón”, ubicado en Chinandega, asegura que el apadrinamiento que reciben de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham), los motiva.

“Nos da esperanza, nos dice que el hecho de ser pobres no significa que no podamos superarnos”, refiere. La escuela que dirige Espinoza participó ayer en la V Feria de Escuelas Apadrinadas por la cámara, que reunió a 37 centros, o sea cuatro colegios más respecto un año atrás.

La buena noticia es que ese evento podría extenderse, pues Amcham apadrinará en 2009 a 618 centros escolares, es decir, a seis colegios más. “Lo que implicará un incremento en la cobertura de 3 mil estudiantes”, precisa Avil Ramírez, Director Ejecutivo de la Cámara.

Eso quiere decir que de 81 mil alumnos pasará a apadrinar, el próximo año, a 84 mil estudiantes en todo el país. Según Ramírez, el programa descrito ha implicado en los últimos nueve años, incluyendo 2008, un desembolso de 11 millones de dólares.

“Y eso es una muestra de lo que el sector privado puede hacer para ayudar al sector educativo local. Es una manera de llegar a la gente más necesitada y de ayudarlos”, destaca.


Mined lo avala
El delegado del Ministerio de Educación (Mined) en Managua, Eduardo Palacios, apunta que el proyecto ayuda. “Nosotros estamos rescatando las artes industriales, y claro, esto (el apadrinamiento de Amcham) les servirá a los estudiantes para defenderse en la vida”, menciona.

Aparte de eso, añade que estimula a mejorar el rendimiento académico. A lo anterior, el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, agrega el hecho de que les abre las puertas al mundo empresarial.

El Cosep aporta en el proyecto con la premiación de las mejores ofertas en la feria. “Nosotros premiamos los mejores productos y planes de negocio de la feria anual, pues eso los encamina, los anima a ser empresarios, a montar su propia empresa”, reitera. Mientras, más de 100 empresarios de Amcham los apadrinan.

Ramírez expone que las escuelas participantes cuentan con un fondo revolvente, que les permite mantener la producción de artesanías y manualidades en todo el año.

“En unos centros ese fondo es de seis mil córdobas y en otros de ocho mil (equivalentes al cambio actual a 303 y 404 dólares respectivamente), y con eso producen más”, apunta.

Espinoza, por ejemplo, prevé elaborar en el centro que dirige, más gabachas y tarjetas en 2009 para ofrecerlas en los preescolares de Occidente. “Con eso esperamos mantenernos el año que viene”, menciona optimista.