•  |
  •  |
  • END

Estados Unidos habló claro. Si el Gobierno no toma “medidas inclusivas” para el mejoramiento de la democracia, la Cuenta Reto del Milenio se irá definitivamente. El plazo para “comprometerse nuevamente con los principios democráticos” concluye en marzo, adelantaron. Sin embargo, el canciller Samuel Santos no leyó así el mensaje.

Santos convocó ayer a conferencia de prensa para informar sobre los resultados de su visita a Estados Unidos. “Yo creo que es magnífica (la decisión) y se le deja la oportunidad a la nueva administración (de EU) para que tome la decisión y no hacerse en caliente”, expresó.

La nota de prensa en el portal de la Corporación Reto del Milenio no habla de que el presidente electo estadounidense Barack Obama será quien finalmente tomará la decisión.


Nota es contundente
Ahí, el director ejecutivo de la Cuenta Reto del Milenio, John Danilovich, es más que explícito: “Esperamos que el gobierno de Nicaragua vuelva a comprometerse con los principios democráticos y de estado de derecho para que la CRM pueda restablecer lo que ha sido una asociación efectiva. Debe recordarse que nuestra asociación con Nicaragua está dedicada tanto a la reducción de la pobreza como a políticas gubernamentales correctas”.

Antes, la CRM oficializó la decisión tomada a finales de noviembre, cuando se suspendieron 64 millones de dólares en desembolsos de proyectos ya aprobados dentro del programa, que se ejecuta en el occidente del país.

“La Junta Directiva de la Corporación Reto del Milenio votó por suspender la ayuda para nuevas actividades bajo el acuerdo de US$ 175 millones en Nicaragua por las acciones tomadas por el gobierno nicaragüense, las cuales son inconsistentes con los criterios de elegibilidad de la CRM”.


Callahan también lo dijo
El embajador de ese país en Nicaragua, Robert Callahan, reafirmó esta idea al decir en días pasados que “más que la decisión de la Junta Directiva de la CRM, lo importante es que el gobierno y el pueblo de Nicaragua resuelvan el problema de las elecciones. Una vez que este problema esté resuelto para la satisfacción de todos los nicaragüenses y de las instituciones de Nicaragua, el problema (de retiro de apoyo externo) va a desaparecer”.

La nota de prensa agrega, además, que “la Junta revisará la respuesta del gobierno de Nicaragua y determinará acciones subsecuentes en la próxima reunión trimestral de marzo de 2009”.

Entonces Danilovich expresó en una carta que “estaba desilusionado porque el Consejo Supremo Electoral y el Gobierno de Nicaragua no cumplieron con las responsabilidades asumidas por los países signatarios de la Carta Democrática Interamericana de ‘promover y defender la democracia’, ‘garantizar procesos electorales libres y justos’, y permitir ‘la participación de la ciudadanía en las decisiones relativas a su propio desarrollo’”.

El asesor económico del presidente Daniel Ortega, Bayardo Arce, se limitó a criticar los enfoques que le dieron a la noticia en los medios escritos, y aseveró que “no fueron oídas las voces que pidieron eliminarlo, y ni siquiera fueron oídas las voces de quienes pidieron suspenderlo, porque el programa sigue”. Un autocompasivo juego de palabra.


“No, eso no”

“Eso de anular las elecciones no se habló, y ellos saben que no es racional esa situación, lo que sí se habló es que este Gobierno está haciendo un buen trabajo y hay que seguir apoyándolo”, aseguró Santos, quien fue a Estados Unidos a tratar de que se revirtiera la situación.

El canciller también dijo que mostró al subsecretario de Estado de Estados Unidos, Thomas Shannon, pruebas de que las elecciones municipales fueron transparentes, y que de esa reunión quedaron “excelentes relaciones”.

“Ellos no tenían una serie de informaciones que tuve la oportunidad de trasladarles. Él me dice (Shannon), dicen que hay miles de actas. ‘No, no son (miles), oficialmente sólo 79 impugnaciones entregaron’ (le dije). Son cosas concretas que desbaratan cualquier alegato”, relató Santos, para quien lo más importante es que “tal vez la información que nosotros trasladamos tenía el peso suficiente para que repensaran el corte de la ayuda”.


“No hay triunfo”

Santos considera que esta decisión es un “mensaje positivo”. “La toma de conciencia de las autoridades norteamericanas se ve en que no cancelaron la Cuenta”, prosiguió.

El ex ministro de Hacienda y Crédito Público, Mario Arana, no coincide con el canciller, pues considera que no puede tomar con espíritu triunfalista la decisión de los directivos de la Cuenta Reto del Milenio, porque de ninguna manera los 90 días significan que el resto del dinero se va a desembolsar.

“No creo que haya algún cambio sustantivo, sobre todo tomando en cuenta que los demócratas se interesan en promover los valores de respeto a la democracia, a los derechos humanos, y los republicanos más hacia asuntos de índole comercial, libre comercio e inversiones”, señaló.

El mismo vicepresidente, Jaime Morales Carazo, expresó que “lo importante es el hecho sensato de acordar un compás de espera, que no significa bajo ninguna forma, aceptación o condición alguna que lesione la independencia y soberanía del Estado, aunque es un paso muy positivo para proyectar medidas de futuro que propicien situaciones de mayor consenso y transparencia sin cuestionamientos mayores”.

A criterio del alcalde de Managua, Dionisio Marenco, la decisión de los directivos de la CRM “obedece a reglas que Nicaragua ha suscrito”.

“Si uno firmó eso, hay que cumplirlo, y si no lo cumplís te van aplicar las sanciones, por lo que no diría que es chantaje (el congelamiento del programa) sino que esas son las reglas del juego”, expresó Marenco.


Cosep: “Está en nuestras manos”

El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, José Adán Aguerri, considera que “ahora está en manos de los nicaragüenses asegurar que al final de estos 90 días, el resultado sea positivo”.

“Esperamos no en 90 días, sino que de aquí al diez de enero, que es la fecha en que se vuelve a instalar la Asamblea Nacional, se haya encontrado una solución a esta situación que responda al consenso de lo que ha planteado no un grupo de nicaragüenses, sino todos los nicaragüenses”, expresó Aguerri, cuyo órgano solicitó un recuento de las actas poco después de hacer públicos los resultados de las elecciones municipales.


Con la colaboración de Luis Galeano y Edgard Barberena.