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CÁRDENAS

Frente a las costas del Lago de Nicaragua, en Cárdenas, y la frontera con Costa Rica, nació un caserío en donde sus habitantes parecen vivir sin frontera, y es tan usual para ellos ir a suelo costarricense, como retornar a Nicaragua, o bien mostrar cédula de identidad nicaragüense o tica.

Pero la situación no para ahí. En esta pequeña comarca conocida como Colón, existen cuatro pulperías, dos en Colón Viejo y dos en Colón Nuevo y en ellas se acepta tanto la moneda nacional de Costa Rica (colón) como el córdoba.

Quizá por esta razón, durante el período presidencial de Arnoldo Alemán, los colonenses amenazaron con anexarse al vecino país del sur, tras quejarse de que las autoridades del gobierno central los tenían en total abandono.

Hoy, este pueblo sigue careciendo de los principales servicios básicos, y para poder salir de ese rincón “virgen” y de bellezas naturales en el que viven, tienen que pasar toda una odisea, al surcar en una rústica embarcación de madera las aguas del Gran Lago.


Nicaragua termina en Rivas
Esa osada travesía ocurre una vez a la semana, y es el único día cuando los colonenses tienen la oportunidad de conocer un poco un más de Nicaragua, aunque, a decir verdad, la mayoría apenas ha logrado llegar hasta la ciudad de Rivas.

No obstante, estos hospitalarios pobladores al parecer ya han desistido de sus intenciones de anexarse a Costa Rica y se han acostumbrado a escuchar las promesas que les hacen los gobernantes de turno, quienes hasta les han ofrecido construir una carretera de 40 kilómetros, que uniría Colón con Cárdenas.

Pero, en la actualidad, esta carretera no les quita el sueño a los colonenses, ya que al parecer han aprendido a sacarle ventaja a la posición geográfica en que se encuentran. Una de éstas es contar con la doble nacionalidad, ya que según Tito Ramos, 46 años, la mayoría de los 750 habitantes de la comarca poseen las cédulas tica y nica.


Votan en ambos países
Según Ramos, sólo cinco kilómetros los separan de Costa Rica, y del cantón de Upala están a 30 kilómetros. “Y por eso es más factible movilizarlos a territorio tico que a Cárdenas, y muchas mujeres van al hospital de Upala a dar a luz, otros van a trabajar y a comercializar sus productos, y es así como se va obteniendo ambas cédulas”, comentó.

Por su parte, doña Norma Álvarez indicó que tiene siete hijos y todos cuentan con ambas cédulas. Sus hijos votan en las elecciones que se celebran tanto en Costa Rica como en Nicaragua, y hasta detalló que políticos ticos llegan a Colón en busca de votos.



Exporta cuajada nica
Doña Norma, una señora de 55 años, también señaló que ella es una de las que hace negocio con las monedas de ambos países, al detallar que vende la libra de cuajada a 14 córdobas y a 400 colones.

Por su parte, Héctor Ramos, manifestó que trasladarse a suelo tico les resulta más económico, al precisar que la primera comarca en el vecino país es El Delirio, a nueve kilómetros. Además, indicó que para ir a Cárdenas deben pagar 140 córdobas ida y regreso, mientras a Upada necesitan de sólo 600 colones, equivalente a veinte córdobas.

Pese a la decisión de dirigirse más a suelo tico, los colonenses aseguran no estar interesados en anexarse al vecino país del sur, pues dicen estar bien a la orilla de ambos países para ser beneficiados por los proyectos de desarrollo fronterizos promovidos por ambos gobiernos.