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Corresponsal Costa Rica

No importó si eran ticos o nicas, todos los presentes fueron atendidos y disfrutaron con sus hijos un día de mucha diversión cultural y navideña.

Esa fue la novena feria consular de la salud, y en esta ocasión con la fiesta de Navidad que 22 organizaciones de ambos países se unieron para celebrar a lo grande.

La actividad se efectuó en la comunidad Las Delicias, en el cantón de Upala, y hasta esa zona fronteriza llegaron cientos de pobladores locales y de otras comunidades a recibir atención médica, consular y a recibir juguetes.

Marvin Palma, director médico de Upala, indicó que para la atención de salud se movilizaron médicos, técnicos de farmacia, enfermeras y auxiliares del cantón y del Minsa de Nicaragua.


Rebasaron la meta
“Es la noven feria con estás características. Teníamos la expectativa de unas 800 consultas, pero se rebasó. Además de la atención médica, hubo laboratorio, entrega de medicamentos gratis, servicios consulares, y la actividad recreativa y cultural”, añadió el galeno tico.

En esa área, Palma expresó que la mayoría de las consultas fue por enfermedades respiratorias y dermatológicas.

En tanto, la cónsul general, Leticia Herrera, expuso que se previó entregar 800 juguetes, pero hubo mayor asistencia. “Los niños también tuvieron piñatas, comida, juegos, payasos y música. Fue un día de mucha unificación entre ticos y nicas”, acotó la funcionaria.

Entre las 22 organizaciones participantes estuvieron Promundo, Cenderos, las alcaldías de Upala y de San Carlos, personal médico de ese cantón y del Minsa de Nicaragua, la CCSS, Consulado General, Fútbol por la Vida y más de 10 asociaciones de desarrollo local.


Componente navideño
Herrera destacó que éste es el segundo año consecutivo que a la feria consular de la salud y cultural, se le agrega el componente navideño.

“Este año nos costó conseguir los juguetes, pero lo importante es haber venido a compartir en esta comunidad donde no hay diferencias entre los dos países. Durante todo el año se ha focalizado el esfuerzo para los consulados móviles porque es una forma de apoyar a los compatriotas”, argumentó.

El líder de esa zona y parte del proyecto Codesarrollo de OIM, Alejandro Ubau, comentó que todo fue un éxito y que la labor que ha venido haciendo la cónsul debe ser reconocida.


Dejar la burocracia y trabajar por la gente
Por su parte, pobladores y autoridades locales se sumaron al sentir de Ubau en estas comunidades alejadas. “Así es que se debe trabajar. Dejar los escritorios y que vengan a trabajar por la gente”, comentó el jefe de la Policía de la zona.

Niños con sus caritas pintadas por manos ticas, revelaban lo bien que la pasaron. Las piñatas, la comida y los juguetes culminaron un día en que los infantes la pasaron jugando con miembros de Promundo.

“¡Qué alegre es que vengan a hacer estas actividades! Aproveché para sacar mi pasaporte y a la vez que se divirtieran mis chiquitos”, declaró Fátima Sánchez, quien llevó a sus tres hijos.


Fiesta binacional
“Yo estoy feliz. Quiero mi juguete porque ya jugué”, dijo en tanto el pequeño Róger Cepeda.

Fue una fiesta entre ticos y nicas. No hubo frontera, eso se lo dejaron a los políticos. Al final de la tarde, emprendieron el retorno a sus casas, pero muy satisfechos porque estas organizaciones se acordaron de que existen.


lmendoza@elnuevodiario.com.ni