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El inversionista Mario Masís Segura denunció ante la Policía de Rivas, que en el Juzgado Civil de Distrito de ese departamento le cambiaron una sentencia que había dictado la juez suplente, Eva Leslie Navarrete Rodríguez a su favor, por una en su contra después de que se negó a pagar 3,500 dólares.

Masís, originario de Costa Rica y socio del norteamericano Donna Galluzzo en un proyecto turístico en Tola, Rivas, presentó la denuncia el sábado seis de diciembre, después de que fue notificado de un fallo en su contra y que favorece a la sociedad Gestiones y Negocios Inmobiliarios Sociedad Anónima (Geninsa), donde el ex presidente Arnoldo Alemán es socio junto a familiares.

El conflicto donde Alemán y Masís se disputan 51 manzanas a orillas de las playas de Tola, comenzó en 1999, cuando era presidente Alemán, quien al manejar información privilegiada del proyecto turístico que se desarrollaría por las principales playas de Rivas, comenzó a adquirir enormes extensiones de tierra.

La propiedad, inscrita bajo el número 30,340, tomo 316, del Registro de la Propiedad Inmueble de Rivas, perteneció primero a Juan José Duarte y a Belinda Cortez Borge, quienes la recibieron con la reforma agraria en 1989 y años después se la vendieron a Masís, Galluzzo y otros extranjeros.

Todo un tráfico con la propiedad
A la vez, Geninsa la compró a través de un poder generalísimo que hicieron a nombre de Duarte y que éste ha negado haber firmado, después Turismo Moderno S.A., cuyo presidente es Abraham Selman Hasbún, amigo de Alemán, se la compró a Geninsa en 2002, y ahora la Procuraduría General de la República mandó a cancelar todos los asientos registrados y emitió un Carta de No Objeción a favor de Alemán.

La juez Navarrete, a quien contactamos por teléfono días atrás, al ser consultada en relación con la denuncia del supuesto cobro de dinero y del cambio de la sentencia, afirmó: “¡Qué falsedad más grande! En los juicios civiles siempre hay un victorioso y uno que pierde, y eso pasó en este caso, no se ha cambiado ninguna sentencia”.

Explicó que recibió una carta del Procurador General de la República, Hernán Estrada, de no objeción de esas tierras a favor de Geninsa, y que ningún juez propietario, ni suplente como es ella, puede ir en contra del contenido de la carta.

Pregunta a fondo y corta
Navarrete explicó que lo mejor era mostrarnos el expediente completo del caso que se encuentra en Rivas, para que nos formáramos un mejor criterio de la situación, y cuando le preguntamos por qué tiene tanto peso una carta de la Procuraduría de no objeción a favor de Geninsa, si se trata de un conflicto entre dos particulares, cortó la comunicación telefónica.

Al visitar Rivas para profundizar sobre su actuación, la titular del Juzgado, Jenny Chávez, informó que Navarrete había terminado su suplencia, y que, en todo caso, era ella quien respondía por sus actuaciones.

Masís refirió a END que hace un mes y medio la juez suplente de Tola, Asdrit Fonseca, ejecutó un secuestro en la propiedad, dentro de un supuesto juicio de desahucio a solicitud de Geninsa, el cual se materializó en horas de la noche y pese a que los abogados de la sociedad no presentaron la escritura de dominio.

Indicó que la juez nombró depositario a Ricardo José Cruz, un trabajador de Víctor Dávila, mandador de la finca de Alemán en El Astillero, y quien nunca tomó posesión del cargo.

Ante esa situación, a través de su abogado interpuso un amparo en la posesión, y en la demanda piden que se intime a los perturbadores para que dejen de ejecutar actos contra la posesión, porque Cruz, según Masís envió hombres armados a amenazarlos.

En estos días se tenía que resolver un incidente de nulidad promovido contra el secuestro practicado por la juez Fonseca, pero al aproximarse las vacaciones por La Gritería, buscaron otro oficio de intimación por parte de la juez suplente civil de Rivas, Eva Leslie Navarrete.

“Con dinero se arregla todo”

De acuerdo con la denuncia de Masís ante la Policía contra Uriel Cerda Mora, el sábado cinco de diciembre, en horas de la tarde, llegó al despacho de la juez Navarrete porque lo llevó Cerda Mora, a quien había conocido días atrás en la oficina de su abogado Román Zamora, y quien se identificó como secretario de la juez.

Según la denuncia, días después Cerda lo llegó a buscar al hotel donde se hospedaba, y en varias ocasiones lo llevó al juzgado, pero siempre lo dejaba afuera, y al regresar comentaba que “con dinero se arreglaba todo”.

Agrega que Cerda le dijo que para asegurar el fallo era mejor pagar 3,500 dólares y que iba a mostrarle el fallo para que girara el dinero.

Refiere que el viernes cinco de diciembre, Cerda lo llevó al Juzgado, acompañado de Zamora, pero sólo él (Masís) entró al despacho con Cerda, y estando presente la juez, le mostró el fallo que él leyó y le informó que la otra parte ya había sido notificada.

“La juez me mostró el fallo y me dijo: léalo, no entiendo la desconfianza si aquí está el fallo, y soy una persona que si digo algo, lo cumplo”, afirmó Masís que dijo la juez, quien le expresó que aún no estaban notificados y le quitó el expediente y se lo entregó a Cerda, quien se puso sumamente nervioso y lo sacó del despacho.

Después de unos 30 a 40 minutos, Cerda salió y le informó que al regresar entregaría la notificación, pero cuando eran las seis de la tarde y ver que no volvía, lo llamó a su celular, y como no respondía le envió un mensaje de texto diciéndole que si no llegaba en cinco minutos iría a la Policía, y entonces respondió que al día siguiente, a las ocho, le entregaría la notificación, que no se preocupara.

Al día siguiente seis a eso de las 9:30 de la mañana, Cerda, de acuerdo a la denuncia, le entregó la notificación a Masís, pero de una sentencia contraria a la que le había mostrado un día antes.

Le tomó foto a otra sentencia
Masís aseguró que con su celular le tomó foto a la sentencia a su favor y que está en proceso de revelado para demostrar que posteriormente cambiaron la sentencia a favor de Geninsa. Adelantó que pedirá a la Policía que inspeccione el disco duro de la computadora, donde siempre queda rastro de lo trabajado.

La juez propietaria de Distrito Civil de Rivas, Genny Chávez Zapata, dijo que en ese juzgado no hay ningún secretario con el nombre de Uriel Cerda y que no conoce a esa persona.

Por su parte, el jefe de Auxilio Judicial de Rivas, comisionado Oscar Alemán, indicó que aún no le darán el trámite de ley a la denuncia, y que no la habían iniciado “porque estaban atendiendo algunos casos relevantes de narcotráfico”.