Luis Galeano
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Rusia anunció el apoyo a la Policía de Nicaragua para la creación de sistemas de vigilancia callejera con cámaras de vídeo, una acción que creó suspicacias en organismos de derechos humanos, que estiman que el contexto actual, en el que ha habido una regresión de la entidad del orden dirigida por el Ejecutivo, podría interpretarse como un sistema de espionaje con fines políticos.

La agencia rusa de noticias RIA Novosti, citó ayer a un portavoz del Ministerio ruso del Interior, para indicar que su gobierno ayudará a Nicaragua en la creación de sistemas de vigilancia callejera y le donará los respectivos equipos.

Ambos países, precisó la fuente, acordaron estrechar la cooperación entre las estructuras de seguridad durante una reunión que el coronel general Nikolai Ovchínnikov, vicetitular del Interior de Rusia, mantuvo el pasado lunes en Moscú con Carlos Nájar Centeno, viceministro nicaragüense de Gobernación, y el comisionado general Javier Meynard, Subdirector de la Policía Nacional de Nicaragua.

La parte rusa, afirmó el representante del Interior, ayudará a Nicaragua a crear un Servicio nacional de emergencias, así como sistemas de observación callejera, en particular, cámaras de vigilancia sobre transporte. También enviará gratis una serie de equipos especiales de comunicaciones y peritaje forense.

La vocera de la Policía Nacional, comisionada mayor Vilma Reyes, confirmó que una delegación de Nicaragua viajó a Moscú, y que la institución es representada por el comisionado general Meynard, pero dijo desconocer detalles.

“Los resultados de esa visita de la delegación podría dártelos una vez que regresen, por el momento no podría hablarte de los alcances de los planteamientos que llevaba el comisionado general Meynard”, dijo Reyes, quien no quiso indicar la fecha de regreso de la representación de Nicaragua.

Cenidh plantea sus dudas
La información procedente de Moscú fue vista con muchas reservas por el director Jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) Gonzalo Carrión, quien indicó que se si se hubiese dado en otro contexto, se vería como una intención de Rusia de apoyar a Nicaragua para combatir la delincuencia y mantener a Nicaragua entre los países centroamericanos con más niveles de seguridad.

Insistió en que cualquier apoyo que no contradiga la Constitución y las leyes, que redunde en prevención del delito, será bienvenido, pero que en las actuales circunstancias no está de más pensar en que algo esté oculto detrás de esa intención de ayuda.

“Si esto redunda en prevención del delito, seguridad ciudadana, no habrá nadie que los critique, pero si el propósito es malsano y busca el control social para tratar de evitar cualquier movimiento en contra del Gobierno, eso si no es sano y hay que estar muy alertas”, dijo Carrión.

Sus palabras las fundamenta en la actuación de la Policía Nacional, que en el último año, sobre todo, se ha vuelto complaciente con los grupos pro-gobierno y los Consejos del Poder Ciudadano (CPC), que caminan armados de morteros ante los ojos de las autoridades del orden, sin que nadie les digan nada, y que se ven impasibles ante la violación de los derechos de movilización y manifestación de grupos opositores al Ejecutivo.

Desde julio del año pasado, END dio a conocer que una de las misiones de los CPC era conformar brigadas de hombres armados organizados bajo la figura de Policía Voluntaria en los diferentes barrios y repartos del país, y para ello están citando a los pobladores de los diversos sectores a participar en reuniones extraordinarias.

A través de una convocatoria a la que tuvimos acceso en aquel momento, se expresó que los CPC tenían el apoyo de la Policía Nacional. Extraoficialmente conocimos que estos grupos se han conformado en la agrupación paramilitar que ha actuado en el contexto electoral como fuerza de choque sin que nadie haga nada.

“Está demostrado que el jefe de Estado está dando pasos de sometimiento de la institución policial a su voluntad y no al marco constitucional, lo cual ha sido regresivo en cuanto al proceso de profesionalización de la Policía, y hay que dejar claro que no es culpa de la jefa policial Aminta Granera, sino de otros cuadros y la población está claro de eso, así lo dicen las encuestas que reconocen siempre la labor de la primera comisionada”, dijo Carrión.

¿En busca de sustitución de ayuda de EU?
El director Jurídico del Cenidh dijo que otra lectura que se le puede dar al ofrecimiento de ayuda ruso, es que el Gobierno de Nicaragua, a través del viceministro de Gobernación, Carlos Nájar, está buscando sustituir de alguna manera el apoyo que ha brindado Estados Unidos a la entidad policial, y que podría ser cortada dada la crisis y choques que se están registrando con Washington.

“¿No será que se está avizorando el corte del apoyo a la Policía de parte de Estados Unidos?, porque las cosas no pintan bien con ese país y hay que buscar algún palo en el que ahorcarse, y no es que volver la mirada hacia Rusia sea malo, pero entre más ayuda es mejor”, dijo Carrión.


Comisionado en retiro Francisco Bautista Lara:
¿Estamos en capacidad de usar esos equipos?, quién sabe…
El comisionado en retiro Francisco Bautista Lara dijo que la vigilancia callejera se emplea en grandes ciudades del mundo como Tokio y Madrid, en busca de identificar movimientos, números de placas de vehículos y hasta rostros de personas, pero estimó que esos sistemas no son aplicables en países como Nicaragua por lo costoso que es mantenerlos en buen funcionamiento.

“Cualquier ayuda es bienvenida, pero hay que ver si se va a poder mantener funcionando al cien, porque sería una lástima que venga y que sirva sólo unos meses, porque esto implica desde capacitar al personal y conseguir los repuestos”, dijo Bautista.

Agregó que Nicaragua es uno de los países con menos incidencia criminal del norte de Centroamérica, pero que sus datos de tasa delictiva son más altos que los de Costa Rica y Panamá, así que buscar ayuda para mantener bajas las cifras de delincuencia, es interesante y hasta lógico.

Pero, a juicio del comisionado en retiro, la instalación de esos equipos implicaría tener capacidad de respuesta inmediata para combatir efectivamente el delito, de lo contrario estarían de adorno.

Dijo que la desconfianza de que las cámaras y equipos que serán donados por Rusia se puedan usar con fines de espionaje políticos, es propia de los nicaragüenses, pero que hay que verlo como tecnología que, si se cuida, a largo plazo contribuirá a combatir la delincuencia que viene creciendo día a día.