Lésber Quintero
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Maratónico ha resultado el juicio oral y público en el que se procesa a tres rivenses, señalados por el Ministerio Público de pertenecer a una supuesta banda de narcotraficantes, que el pasado 28 de julio se enfrentó a balazos contra otra banda del occidente de nuestro país, producto de lo cual pereció un agente encubierto del Departamento de Drogas de la Policía Nacional.

Por ese sangriento suceso, son acusados de asesinato, asociación ilícita para delinquir y lesiones, Gunther Antonio Guido Ortega, Rolando Siézar Ibarra y Luis Medina Amoretty.

Ayer el juicio fue suspendido por segunda vez a las 5:50 pm, luego de que el cansancio agotara a la juez del Distrito Penal de Juicio Iveth Toruño Blanco, y a los propios miembros del jurado y resto de presentes que acudieron desde las ocho de la mañana al juzgado.

Por el mismo delito también están acusados los rivenses Jeffrey Villagra Rodríguez y Víctor José Benavides López, pero éstos se encuentran prófugos desde el día en que ocurrieron los hechos.

El juicio fue reprogramado para este viernes a partir de las ocho de la mañana, y la judicial espera culminar ese día con el proceso, el cual ha llamado la atención de los rivenses, por lo que algunos hasta han llegado a exigir la libertad de los acusados, mientras que la Policía espera lo contrario.

Según la acusación, los rivenses se citaron a las cuatro de la tarde del 28 de julio en la finca El Madroñal, situada entre el kilómetro 117 y 118 de la Carretera Panamericana, para vender diez kilos de cocaína a la banda en la que andaba el agente encubierto Rómulo García, quien se hizo acompañar de Félix Ochoa Cisneros y del mismo Guido Ortega, y a este grupo también asocian a José Antonio Gonzaga Sandino, quien se quedó en Rivas con cinco mil dólares, que le entregó Ochoa Cisneros.

Al llegar al lugar, al parecer, ambas bandas pretendieron robarse una a la otra, y surgió la balacera donde pereció el agente encubierto García, mientras que Ochoa Cisneros resultó con heridas de bala al igual que Medina Amoretty.

El juicio por estos incidentes inició el tres de diciembre y fue suspendido y reprogramado para ayer, y hasta el momento han pasado a declarar 25 testigos de la Fiscalía y aún quedan pendientes dos, mientras que a la parte defensora le falta presentar a sus 13 testigos.

Cabe señalar que ayer, a petición del fiscal Jorge Reyes, se realizó una inspección en el lugar de los hechos, lo cual es valorado por ambas partes como un punto a su favor.