•   Ometepe, Rivas, Nicaragua  |
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El colombiano Cipriano Quiroga, de 63 años, carga con ocho matrimonios, 16 hijos y dice tener listo en la isla de Ometepe un "castillo" con seis bóvedas para que allí reposen sus restos.
Quiroga llegó a Nicaragua en los años 70, como corresponsal de prensa en plena insurrección contra la dinastía de los Somoza.

Dice que terminó trabajando para el sistema de prensa del Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, y en los 80 también jugó al futbol con el Real Estelí, uno de los clubes más populares en Nicaragua.

Ahora es un inversionista de bienes raíces y turismo, asentado en Ometepe, y está a la expectativa de los negocios que podría impulsar en caso de construirse el canal interoceánico en Nicaragua.

Una de sus ideas, explica, es comprar un barco con capacidad para 30 vehículos y mil personas, con casino y área de restaurante y bar.

Esta es la historia del enamoradizo Quiroga, quien ha sido corresponsal de guerra, conductor, jugador de futbol, guerrillero y empresario.

¿Cómo fue que llegó en plena guerra a este país?
Es que yo estudié periodismo en Cuba y Estados Unidos. Me ha gustado la aventura y cuando trabajaba para una agencia norteamericana, me enviaron en 1979 a Centroamérica a dar cobertura a las guerras de El Salvador, Guatemala y Nicaragua. Y me quedé en este (último) país porque había mucha acción.

Pero en Colombia se vivían conflictos armados, ¿por qué no optó  por dar cobertura en su país?
Quería salir de mi país, recorrer el mundo y no me arrepiento, gracias a esto conocí muchas culturas porque estuve por Venezuela, México, Estados Unidos, Cuba, Perú, Brasil, Guayana Holandesa, Aruba, Alemania, Austria, Italia, España y Holanda.

¿Quién financiaba sus viajes?
En el país que iba llegando yo trabajaba como camionero o con grúas, porque este es un oficio que aprendí desde joven. Me gustaba la mecánica.

¿Y cómo llegó a enrolarse a las columnas guerrilleras del Frente Sandinista?
Cuando vine a dar cobertura a la guerra en 1979, me establecí en Estelí y allí conocí a guerrilleros como Benito Aráuz, Boris Vega, Pancracio Benavides y don Felipe Urrutia, que recientemente acaba de fallecer. Hice amistad con ellos y terminé convirtiéndome en corresponsal del FSLN en los 80, y pasaba fotos, documentales en el Canal 2 y a Barricada.

La transición a inversionista, ¿cuándo  surgió?
En 1983, cuando conocí a la alemana Bárbara Kloos, ella era médico del Frente Sur y me casé con ella. Tuvimos dos hijos y en Estelí adquirimos dos fincas ganaderas, y me inicié en la ganadería y el cultivo de papas; pero en los 90, cuando perdió (las elecciones generales) el FSLN, nos fuimos a Alemania. Pero el clima no me gustó y regresé solo a Nicaragua en el 91 a invertir en turismo, empresas de transporte y bienes y raíces, con la venta de una de las fincas. La otra se donó junto con la casa de habitación.

¿Qué fue lo primero que instaló al regresar al país?
Adquirí una línea de furgones para crear la empresa de transporte de mercadería por Centroamérica "Servi Express” y en San Jorge, Rivas, instalé los restaurantes Ancla del Sur y El Navegante. Asimismo, empecé en el negocio de bienes y raíces, porque después de hacerle remodelaciones a estos establecimientos los vendí.

¿Y su incursión en el transporte acuático entre San Jorge y Ometepe cuándo empezó?
Eso ocurrió en 1991, cuando el empresario Milton Arcia anunció la venta de las lanchas Santa Julia y la Reina del Sur, e hicimos un cambalache. Yo le entregué a cambio de las embarcaciones, 5 cabezales y así inicié a prestar el servicio de transporte a Ometepe. Como me gusta el desarrollo turístico con buen servicio, reemplacé las lanchas con la embarcación Estrella del Sur y el ferri Che Guevara.

¿Qué otros negocios posee?
Bueno, en miras al desarrollo turístico decidí abrir en Moyogalpa un casino. En negocios de bienes y servicios he construido los hoteles Bahía y Nicarao, que ya fueron vendidos. También estoy rentando seis locales a financieras y particulares.

¿Ha tenido obstáculos en sus inversiones?
Nicaragua es un país con múltiples oportunidades de inversión y, sobre todo, ahora que está en marcha el proyecto del Gran Canal, pero hay un problema que obstruye las inversiones y es la seguridad jurídica de las propiedades, porque es una odisea legalizarlas y sin legalización no hay financiamiento.

¿Tiene previsto ejecutar nuevos proyectos?
Claro, el turismo es un punto de desarrollo que crece cada día y en este sentido pretendo construir en el sector de Punta de Jesús María, en Moyogalpa, un hotel de 25 habitaciones con un área para 20 casas rodantes e igual cantidad de tiendas de campaña. Pretendo traer, una vez que concluya la construcción del canal, un barco con capacidad para 30 vehículos y mil personas, con casino y área de restaurante y bar.

¿Cuántos empleos genera y cómo es su relación con la población de Ometepe?
Genero 75 puestos de trabajo y te puedo decir que, como parte de mi responsabilidad social, otorgo becas de transporte a 150 universitarios de la isla. Entrego cortesías al Ministerio de Salud, Policía, Bomberos, Ejército y a personas enfermas y mayores de 80 años de edad.

El colombiano

Cipriano Quiroga
EDAD: 63 AÑOS

Inversionista en bienes raíces y turismo. Asegura que jugó futbol con el Real Estelí en los años 80.
Proviene de una familia de la provincia de Santander, que se dedicaba al cultivo de café y a la ganadería. Aunque la ha visitado, nunca optó por quedarse en su país.
Isla de Ometepe es su hogar desde hace 25 años y en este lugar conoció a su octava esposa, Yelba Vílchez, con quien procreó dos de sus 16 hijos.
Afirma que de Ometepe no saldrá ni muerto, porque en el cementerio de Moyogalpa ya alistó un castillo con seis bóvedas, donde reposarán sus restos y los de su familia.