Miguel Carranza
  •   Managua  |
  •  |
  •  |

Desde las 4:00 de la tarde del 25 de febrero de 1990 los altos dirigentes del Frente Sandinista de Liberación Nacional, ya sabían que habían perdido el poder en las urnas frente a la Unión Nacional Opositora, UNO, relata el entonces jefe de la seguridad del Estado, Lenín Cerna, al cumplirse hoy 25 años de esa fecha histórica.

El padre Miguel D’Escoto Brockmann, quien era titular de Relaciones Exteriores, recuerda que ese día el presidente Daniel Ortega le pidió que lo acompañara para monitorear la información sobre los resultados electorales, y sostiene que pese a que había “presión del Gobierno de Estados Unidos”, el FSLN entregó el poder “para enseñar al pueblo nicaragüenses sobre la democracia”.

Como a las siete de la noche me dice (Ortega) – ¿qué crees vos? –‘yo creo que la perdimos, le dije’”, narra D’Escoto.

Una realidad
“Enfrentamos la realidad y teníamos que actuar en consecuencia a los resultados y nos planteamos que la lucha seguía como la lucha sigue ahora”, comenta Cerna, quien aún desarrolla tareas al servicio del gobernante FSLN.  

Asegura que “fue una situación que no me sorprendió, pero de igual manera tampoco me sorprendió el hecho de que dieciséis años más tarde hayamos retomado el Gobierno. Como estudioso de las enseñanzas populares yo dije que ‘no hay mal que por bien no venga’, porque el FSLN con su dirigente principal retomó la experiencia vivida y llevó a este Gobierno ahora a una situación nunca vista en la historia de este país”, expresa Cerna.  

Mientras los sandinistas rememoraban la derrota de su partido en 1990  los liberales del Partido Liberal Independiente, PLI y disidentes del Liberal Constitucionalista, PLC, firmaban ayer en vísperas de los 25 años del histórico triunfo de la oposición, un Acuerdo de Unidad de cara a las elecciones de 2016.