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En la década de los 70, cuando el doctor José "Chepito" Esquivel —como le conocen en León— ya era un gineco-obstetra consagrado, apenas un 10% del total de nacimientos eran por cesárea. Hoy la cifra se ha cuadruplicado y según el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS, del total de bebés nacidos en 2013 en las Proveedoras de Servicios de Salud, IPSS, privadas y en las clínicas médicas previsionales, el 59.29% vino al mundo a través de este procedimiento quirúrgico que, además de ser más costoso que el parto vía vaginal, es más riesgoso para la paciente.

¿En qué momento se hizo popular la cirugía obstétrica cuyo nombre proviene de “lex caesarea”, como se llamaban las leyes dictadas por el emperador romano Numa Pompilio, que obligaban operar a las mujeres muertas y embarazadas —con un corte de la pared abdominal y del útero— para intentar salvar al feto?

El doctor Esquivel tiene varias explicaciones. En principio, mencionó, el gran porcentaje de cesáreas se debe a las cesáreas previas. “Hasta un 80%”, detalló el médico. "Hay un axioma que dice 'cesárea hoy, cesárea siempre', sin embargo eso no es tan así. Puede darse prueba de trabajo de parto (en las mujeres que antes tuvieron una cesárea), pero sabiendo previamente qué motivó la cesárea anterior, porque no se puede exponer a la parturienta”.

El doctor Norlan Cajina, con diez años de experiencia en esta especialidad, coincidió en este punto: "Cuando cumplís veinte requisitos te dan oportunidad de que tu parto sea normal después de una cesárea, pero está el riesgo de que la herida del útero se te abra y si eso pasa, a esa hora toca correr al quirófano, ¿quién se va a arriesgar? Ni la paciente ni el doctor".

Más diagnósticos

Cajina anotó que en la actualidad “hay muchos medios diagnósticos que nos están dando más oportunidad de conocer factores de riesgo en las embarazadas y en el bebé, lo que nos lleva a tomar la decisión de realizar una cirugía por el bienestar materno-fetal”. Como ejemplo puso el ultrasonido doppler fetal, que “determina si el bebé está en condiciones de salir vía vaginal o vía abdominal”.

La ginecóloga Martha Montenegro es presidenta de la Asociación Médica Nicaragüense y cuando se le consultó en qué momentos está indicada la cesárea, enumeró por lo menos diez situaciones.

“Si es una paciente que tiene cesárea anterior, desde el primer momento ya sabemos que tiene indicación de cesárea. Si tiene antecedentes de una cirugía uterina, como una resección de un mioma en un término menor de un año, también". Si tiene antecedentes de herpes genital o “de un virus que vaya a dañar al bebé al momento de nacer", la indicación es la misma: cesárea.

"Uno hace sus análisis con los ultrasonidos y las clínicas y puede ver si no hay presencia de anormalidad en el embarazo, si la condición del producto es estable, si la posición es adecuada y si no viene de cabeza. Si viene con uno, o dos, o tres circulares de cordón no vamos a esperar el trabajo de parto para indicar la cesárea", continuó Montenegro.

La médica dijo que si en el transcurso del embarazo “te das cuenta que hay estrechez de la pelvis en relación a la cabeza del producto, no va a poder nacer; y si la pelvis es normal y el niño muy cabezón, tampoco va a poder salir”.

“Uno estudia el canal del parto para que desde antes se haga un buen diagnóstico. Decidimos según las condiciones, pero si ya está en trabajo de parto y presenta alteración en las contracciones del útero o es un trabajo de parto prolongado, o el cuello no se puede abrir bien, el trabajo de parto se detiene y esa es otra indicación de cesárea. Y si todo está bien pero el niño entra con alteraciones de la frecuencia cardiaca, puede entrar en sufrimiento fetal”, entonces se indica lo mismo: cesárea.

OMS: 15%

La Organización Mundial de la Salud, OMS, estima en 15% la tasa de cesáreas que deben practicarse. Mercedes Piloto Padrón y Danilo Nápoles Méndez explican en su estudio “Consideraciones sobre la cesárea primitiva”, publicada en la Revista Cubana de Obstetricia y Ginecología en su edición trimestral de enero a marzo de 2014, que entre 1970 y 2011 se observó que en la isla caribeña el porcentaje de cesáreas varió de 3.7 a 30.4%.

En Nicaragua, el Anuario del INSS 2013 reveló que en las 36 Proveedoras de Servicios de Salud, IPSS, privadas y clínicas médicas previsionales (estas últimas son administradas por el Ministerio de Salud) que hay a nivel nacional, se registraron 12,507 cesáreas, de un total de 21,092 nacimientos.

Es decir, el 59.29% de los partos sucedieron vía cesárea. "Durante el período de 1997-2013, se han atendido 222,060 partos, los cuales se han producido mayoritariamente por vía cesárea", agregó el mismo documento oficial.

Para la investigadora y ginecóloga Ana María Pizarro, el abuso en la práctica de la cesárea es una forma de "violencia obstétrica".

"Es una forma de violencia obstétrica porque en la medida en la que el tiempo de los médicos y las médicas, especialmente en la medicina privada, cuesta cada vez más, el tiempo que le dedican a una usuaria en trabajo de parto se multiplica”, reveló.

Pizarro sostuvo que “programar una cesárea es muy cómodo porque se elige la hora, el lugar, las condiciones y el tiempo que vas a emplear. A lo sumo te vas a llevar una hora y media o dos horas, dependiendo de los cuidados y las recomendaciones que los doctores quieran brindar a las usuarias”.

“Es importante saber que la cesárea es más costosa y lógicamente a los dueños de las clínicas previsionales les conviene que haya más cesáreas que partos. En el sistema público uno se pregunta: ¿y a quién le conviene?”, prosiguió Pizarro.

La especialista agregó que "los últimos reportes de Endesa 2006 hablan de un 30% de cesáreas a nivel nacional, pero si las mujeres tienen educación superior llegan al 47%. Tenemos otro elemento, ¿las mujeres que tienen educación superior tienen embarazos de riesgos más que las analfabetas? Eso no es así, es exactamente al revés".

Cuando la paciente lo pide

El doctor Norlan Cajina habló con claridad. Dijo que existe algo que se denomina “medicina del miedo” y ocurre cuando la paciente es también una futura demandante.

"Hay pacientes que te vienen pidiendo la cesárea de entrada. Ponele que no le hacés cirugía, vas a un parto vaginal y de casualidad sale mal el niño. Son casos contados, pero sí existe eso y se conoce como la medicina del miedo. En esos casos yo prefiero operar”, confesó Cajina.

Si la mujer está convencida de no ir a trabajo de parto —indicó por su parte la doctora Ana María Pizarro—, hay que tomarlo muy en cuenta. “Una mujer que no colabora, que no participa, puede ponerse y poner al feto en riesgo. Eso pasa por ejemplo con las adolescentes, el embarazo en adolescentes es extremadamente riesgoso”.

En ese sentido, el doctor José Esquivel argumentó que el embarazo en adolescentes es otra causa que incrementa la cantidad de cesáreas.

El estudio Estado de la Población Mundial 2013, titulado "Maternidad en la Niñez" y publicado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas, UNFPA, revela que Nicaragua es el país latinoamericano con el porcentaje más alto de mujeres entre 20 y 24 años que asegura haber dado a luz antes de los 18.

  • RIESGOS

El sangrado de la cesárea es el doble de un parto normal y las mujeres embarazadas nicas suelen tener anemia.

  • VEJIGA

Hay probabilidad de lesionar la vejiga y los intestinos al momento de la cirugía.

  • CIRUGÍA

Como cualquier cirugía, existen más riesgos de infecciones. Hay que garantizar las condiciones higiénicas y médicas necesarias para que la herida cicatrice correctamente.

  • POSTOPERATORIO

La recuperación es más lenta y molesta que la de un parto vía vaginal, y se requiere de más cuidados.

12,507 cesáreas se practicaron en 2013 en Nicaragua.

11,345 se practicaron en 2012.