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Diez años han transcurrido desde el devastador huracán Mitch, sin embargo, nuestro país no se encuentra preparado para dar respuestas ante fenómenos naturales de esas magnitudes, expresó el coordinador de Gestión de Riesgo del Centro Humboldt, William Montiel.

Más de dos mil personas fallecieron y 885 desaparecieron en nuestro país a causa del huracán Mitch, pero aún no contamos con políticas de reducción de desastres, y por eso urge dar respuestas a la población que vive en zonas vulnerables, indicó Montiel.

Afirmó que en el Centro Humboldt se realizó una evaluación a nivel regional, y se comprobó que en el papel todo está excelente, pero a la hora de la práctica no respondemos a esos planes. Además, instó al gobierno a brindar un mayor presupuesto a las instituciones que intervienen a la hora de un desastre natural.

“Se ha avanzado en los planes institucionales, pero ¿cuán efectivos son? Eso es una gran incógnita”, señaló el funcionario del Centro Humboldt.

Hay más riesgos
Montiel afirmó que nuestro país presenta más vulnerabilidades que años anteriores y se comprobó con la entrada del invierno, especialmente en la temporada ciclónica, donde hubo fuertes afectaciones, lo cual indica que algo no está bien.

Luis Romano, Director Regional del Centro Humboldt, expresó que si Centroamérica vuelve a sufrir un fenómeno natural como el Mitch, habrá daños que lamentar, los cuales se podrían evitar creando políticas efectivas de mitigación de desastres.

El coordinador de Gestión de Riesgo del Centro Humboldt, comentó que luego del tsunami en Indonesia hubo una reunión donde participaron 168 gobiernos, entre ellos Nicaragua, y se firmó el Marco de Acción de Hyogo, el cual establece cinco pilares de trabajo ante desastres naturales.

Uno de ellos fue la creación de políticas institucionales, especialmente aquellas que vienen a prevenir y a mitigar los desastres. La instalación de Sistemas de Alerta Temprana, con el fin de dar avisos tempranos a la población y así salvar vidas.

Otro de los pilares se basa en brindar información y educar a la población, para que sepa qué hacer durante un desastre natural. Montiel destacó la importancia de enseñar a los niños en las escuelas y así reducir las vulnerabilidades.

“Se debe preparar a la población en las comunidades más alejadas para que puedan brindar respuesta mientras llega la ayuda”, explicó Montiel.

Asimismo, indicó que en abril del próximo año se realizará una encuesta en las comunidades para saber cuán preparados estamos para resistir y readecuarnos, luego de algún desastre natural.