Jorge Eduardo Arellano
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Madrid / EL PAÍS
Los hombres que tienen sexo --desprotegido-- con hombres son el principal nicho para la expansión de VIH en España. Así se desprende de los datos ofrecidos ayer por la secretaria del Plan Nacional sobre Sida, Teresa Robledo, y el director general de Salud Pública, Ildefonso Hernández.

En concreto, en 2007, según los datos de las siete comunidades que tienen un registro de nuevas infecciones, los gays fueron casi la mitad (un 43%). La tasa multiplica por ocho lo que sería normal si el virus se repartiera por igual entre todos los grupos de población, ya que se calcula que los homosexuales masculinos son un 5% de la población adulta.

El dato de la incidencia del VIH entre los gays es aún peor que la media europea, que, según el Centro de Control de Enfermedades de la UE (ECDC por sus siglas en inglés) está en el 39%. Además, y casi más preocupante, la mitad de los diagnosticados estaba ya en tal estado que tenía directamente sida (el deterioro del sistema inmunológico causado por el VIH) y necesitaba tomar medicación.

Eso quiere decir, de acuerdo con lo que expusieron los representantes oficiales, que han estado una media de 10 años viviendo con el virus sin saberlo, y se supone que, por lo tanto, descuidando su cuidado y el de sus parejas sexuales. A la luz de estos datos, el Ministerio de Sanidad y las principales ONG de afectados han lanzado una nueva campaña de prevención dirigida a los homosexuales masculinos.

Campaña de prevención
Si la del año pasado, que contó con los rostros de Boris Izaguirre, Jesús Vázquez y el juez Fernando Grande-Marlaska se basaba en las relaciones sexuales seguras, la de éste se refiere a la prevención, y, dentro de ella, a la importancia de que las personas con VIH sepan su estado, tanto para que se cuiden mejor como para que eviten transmitirlo a otros. Por eso su lema es: “Por ti, por mí, hazte la prueba”.

La secretaria del Plan Nacional sobre Sida, Teresa Robledo, admitió al final de la presentación de la campaña que había que cambiar el mensaje. En los últimos años, la información sobre el VIH/Sida en los países occidentales ha estado teñida de optimismo y de un lenguaje políticamente correcto.

Se ha evitado --a pesar de los datos-- asociarlo directamente con los homosexuales masculinos y se ha insistido en la ‘cronificación’ de la enfermedad (aunque en España un tercio de los infectados haya muerto). El resultado es no tanto una bajada de la guardia, sino casi un abandono total de ésta, sobre todo entre los más jóvenes, que no han visto de cerca los estragos de la enfermedad de los años ochenta y la primera mitad de los noventa, según admitieron portavoces de las asociaciones gays.

Por tanto, evitando criminalizar (aunque los homosexuales sean mayoría de los nuevos casos, un 39% de los nuevos diagnósticos son de personas que se infectaron por relaciones heterosexuales), Sanidad lleva dos años haciendo campañas específicas para gays.