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El anteproyecto de ley propuesto por la diputada panameña independiente, Ana Matilde Gómez, que entre otras cosas pretende sancionar los “piropos” panameños, incendió las redes sociales y generó una ristra de comentarios jocosos y burlones.

Un usuario de Twitter llamó a los obreros del país a “manifestarse y cortar las calles como protesta”, mientras que otro se preguntaba “qué va a pasar con los cantautores panameños de reggae que cantan cosas como ‘seguirás conmigo porque te remeneo más rico”.

En otra cuenta de esta red social se puedo leer comentarios como “Si un man es guapo y con plata y te dice algo es un halago, si es feo y limpio (pobre) es acoso sexual”.

La diputada panameña propuso el pasado 12 de febrero en la Asamblea Nacional un anteproyecto de ley “para prevenir, prohibir y sancionar” el hostigamiento y el acoso callejero, entre otras cosas.

Gómez explicó a Efe que el acoso callejero se da en todas las culturas y, aunque se justifica como piropos y galantería, “sus excesos, su falta de tacto y su imprudencia afectan a la dignidad y tranquilidad de los transeúntes”.
Esta iniciativa incendió las redes sociales y los usuarios la bautizaron como “Ley antipiropos”.

Posiciones encontradas

Muchos panameños se sintieron ofendidos y atacados y reivindicaron su idiosincrasia en las redes sociales con mensajes como “los piropos son parte de nosotros” y “si van a prohibir los piropos en Panamá, van a tener que construir cuatro Joyas (cárceles) más”.

De hecho, cuando uno anda por una calle de Panamá puede escuchar desde el cumplido más comedido (“linda”) hasta el más ‘poético’ (“tú con tantas herramientas y yo trabajando con la mano”). Aunque también los hay obscenos y de mal gusto.

Defensa

La diputada Gómez lamentó en una entrevista con Efe que “se esté caricaturizando” su propuesta porque “es un tema serio, que tiene que ver con los derechos humanos”.

Las únicas que han salido en su defensa son las feministas y las organizaciones de mujeres, que valoran que se sensibilice a la población y se modifiquen los patrones socioculturales de conducta mediante políticas públicas y programas de educación social.

La vicepresidenta de la Fundación para la equidad de género, Gilma de León, que colaboró también en la elaboración del anteproyecto, dijo que “es una irresponsabilidad tomárselo a broma porque es una ley que va a proteger a las mujeres y cambiar los patrones socioculturales”.

De León dijo que hay ciertos comentarios que no se pueden permitir. “En Panamá a la mujeres afrantillanas (procedentes de las islas de Caribe), que por lo general suelen tener unas formas muy prominentes, se les dicen cosas como ‘qué culo más grande el tuyo’ o ‘qué tetas tan sabrosas’. Eso es discriminación”.