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Unas 5,200 personas de seis municipios del país se han beneficiado en el último año y medio con el proyecto Nutriendo el Futuro, con el que se desarrollan acciones para mejorar la productividad de granos básicos y sorgo, el acceso equitativo al mercado por parte de pequeños comerciantes y la seguridad alimentaria en las escuelas, para formar comunidades prósperas y bien gobernadas.

El proyecto, que tiene una inversión anual de US$330,000, es impulsado por Cargill Nicaragua y ejecutado por Care Internacional y está dirigido a cooperativas productoras de sorgo y maíz en Chinandega, mujeres comerciantes de pollo en Masaya, estudiantes y docentes de primaria de Tipitapa, Chinandega, Masaya, El Viejo y Ticuantepe.

Jacob Duarte, especialista en cadenas agroalimentarias y emprendedurismo de Care Internacional, detalló que desde que inició el proyecto, en octubre del 2013, están participando 315 productores de maíz y sorgo de Chinandega, los cuales han sido capacitados en técnicas para reducir costos y elevar su productividad.

El vicepresidente de Asuntos Corporativos de Cargill Nicaragua, Alfredo Vélez, señaló que los productores lograron elevar el rendimiento de cada manzana hasta en un 52%, lo cual les permite comercializar y dejar reservas para la seguridad alimentaria de sus familias y la comunidad.

LOGROS

La representante de Care Internacional en Nicaragua, Martha Mora, señaló como un logro significativo la capacitación de 76 docentes y 4,600 niños de 21 centros educativos en buenas prácticas alimentarias a través de actividades lúdicas como cine, ligas del saber y grupos de teatro.

También se les ha dotado de herramientas e insumos para la implementación de huertos escolares y  kit personales de higiene.

En el caso de los comerciantes de pollo del mercado de Masaya, Vélez añadió que unos 30 mejoraron su capacidad de comercialización a través de capacitaciones en normas técnicas de manejo de producto congelado, y recibieron congeladores para 1,000 y 500 libras de producto.

Mora subrayó que en cada eje del proyecto Nutriendo el Futuro hay componentes de equidad de género, por lo que para el siguiente año y medio de trabajo esperan desarrollar habilidades en unas 300 pequeñas empresarias de zonas rurales y urbanas.